Yalitza Aparicio(Natalia Mantini/The New York Times)
Yalitza Aparicio(Natalia Mantini/The New York Times)

Yalitza Aparicio acababa de graduarse de una escuela para maestros y aún no tenía empleo cuando el proceso de búsqueda de actrices para la última película de Alfonso Cuarón llegó a su natal Tlaxiaco, Oaxaca.

Fue Edith Aparicio, la hermana mayor de Yalitza, quien tenía planeado acudir a la audición para interpretar a Cleo en Roma, una trabajadora doméstica en Ciudad de México durante los años setenta. Ese papel estaba inspirado en la mujer que ayudó a criar a Cuarón. Sin embargo, Edith estaba embarazada, por lo que insistió en que Yalitza, quien es algo tímida y jamás había actuado, intentara hacer audición. Dos años después, Yalitza acaba de ser nominada como mejor actriz en los Oscar, la primera vez que eso ocurre para una mujer indígena y la segunda nominación para una mexicana, (la primera fue Salma Hayek por Frida).

El debut de Yalitza, una interpretación desgarradora y que ha sido aclamada por la crítica, es a la vez silencioso e imponente. Su nominación es una de diez para Roma, incluyendo mejor película y actriz de reparto, para Marina de Tavira.

Yalitza también se ha vuelto una poderosa referencia en la discusión acerca del trato a las personas indígenas en México y del suplicio de trabajadores domésticas como su madre, en cuyas experiencias se basó para su actuación frente a las cámaras.

"En ese entonces, cuando [Cuarón] me ofreció el papel, lo único que me pasó por la mente fue la oportunidad para enorgullecer a mi mamá", dijo Yalitza, de 25 años, justo después del anuncio de las nominaciones. Se enteró desde una habitación de hotel, acompañada por su amiga Nancy García (quien también sale en Roma) y por el equipo que la ha apoyado durante las giras de prensa. "Ahora me imagino que mi mamá está todavía más orgullosa".

Yalitza Aparicio. (Natalia Mantini/The New York Times)
Yalitza Aparicio. (Natalia Mantini/The New York Times)

A continuación, fragmentos de la conversación que tuvimos el pasado 22 de enero.

Felicidades por un debut tan extraordinario. ¿Cuál fue tu reacción cuando escuchaste la noticia de tu nominación?

Estaba en México y fue algo tan increíble que solo grité de la emoción. No puedo decir un sentimiento específico, fue todo maravilloso.

¿Ya hablaste con tu mamá esta mañana?

La verdad, no, porque he estado de entrevista en entrevista, y no he podido hablar con ella. Apenas le dije "Hola" y tuve que colgar. Con la única con la que ya hablé fue con mi hermana, que me felicitó y me dijo que le siguiera echando ganas.

Roma ha desatado una conversación a veces acalorada sobre las divisiones según etnicidad, nivel socioeconómico y la desigualdad en México. ¿Qué esperas que se logre con tu nominación?

Sobre todo, que la gente se dé cuenta de que cualquiera puede ir tras sus sueños y que no nos limitan ni la raza, clase, etnia ni condición socioeconómica, que hay lugar para todos.

En diciembre, la Suprema Corte de Justicia de México dictaminó que los más de dos millones de trabajadores domésticos del país deben tener acceso al sistema de seguridad social. Además, el nuevo presidente, Andrés Manuel López Obrador, ha prometido trabajar en nombre de los pobres y de las personas marginadas. ¿Sientes que has sido parte de este movimiento de progreso?

No creo poder decir que yo tuve algo que ver, pero sé que con este trabajo de Alfonso, al enfocarse tanto en mi personaje en la película, se ha volteado más a ver a todas estas personas, y se les está reconociendo el trabajo que hacen. Hay más atención en el hecho de que merecen un mejor trato y que se les reconozcan bien sus derechos.

¿Qué cambios esperas que aporte esta película para mujeres como tu madre?

Primero, que reciban un salario justo por su jornada. Empiezan muy temprano y terminan muy tarde, pero los salarios no lo reflejan. Entonces quisiera ver que su sueldo sea justo y es muy importante este cambio para que sí reciban el seguro social.

En diciembre te convertiste en la primera mujer de ascendencia indígena en aparecer en la portada de Vogue México en los veinte años de historia de la revista. La editora jefa dijo que le habían preocupado las reacciones racistas y clasistas que recibieron otras fotos tuyas, en Vanity Fair, pero la portada fue celebrada y tuvo la mayor respuesta en redes sociales para la revista.

Me hizo muy feliz y me sentí honrada de ser parte de la portada y creo que la reacción increíble muestra lo mucho que el público ya está listo para que sí se refleje en los medios toda la diversidad de rostros en México.

¿Ahora te reconoce la gente?

Sí, algunas personas me reconocen o se acercan a preguntarme si soy yo. Es raro cuando sucede; muchas veces me da pena, porque no estoy acostumbrada y no termino de entender por qué tanta atención.

¿Cuál es tu siguiente papel como actriz?

Todavía no me ofrecen nada. Yo, pues, feliz de la vida de seguir actuando, pero si no, ya estoy muy agradecida por la oportunidad y con todo lo que he aprendido de la experiencia.

En los Globos de Oro y en los Premios del Sindicato de Actores estadounidense no nominaron tu actuación, pero en esta categoría de los Oscar te reconocieron junto a Glenn Close, Olivia Colman, Lady Gaga y Melissa McCarthy. ¿Te parece un momento difícil de creer?

Yo me siento honrada porque obviamente no lo esperaba; es halagador compartir esto con estas mujeres tan importantes.

¿Ya sabes quién te acompañará a la ceremonia de los Oscar?

Me encantaría ir con mi mamá. Ya veremos si se puede, si ella pueda viajar. Pero lo que quiero es que ella me acompañe.

*Copyright: c.2019 New York Times News Service