El proyecto Colibrí nació desde 2017, pero los investigadores mencionan que aún deben continuar trabajando durante un par de años para poner en órbita el satélite. (Foto: Twitter)
El proyecto Colibrí nació desde 2017, pero los investigadores mencionan que aún deben continuar trabajando durante un par de años para poner en órbita el satélite. (Foto: Twitter)

Lanzar un nanosatélite al espacio para recabar información de la basura en la atmósfera es el objetivo de la Misión Colibrí, un proyecto en el que colaboran la Agencia Espacial Mexicana (AEM), alumnos de la Universidad Panamericana (UP) y especialistas del Insituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés).

El nanosatélite, de nombre Pakal, consta de tres unidades y sus objetivos en el espacio serán diversos. El principal será contribuir a la generación de ideas para reducir la basura espacial, pero también se busca comprender la estructura de la ionósfera y hacer un proyecto integral en la industria aeroespacial mexicana.

A partir de la idea madre, Pakal tomará medidas atmosféricas en órbita baja de la basura espacial, la cual se contabiliza en más de 40.000 fragmentos de desechos espaciales y representa un riesgo cada vez mayor para los satélites que se encuentran operando.

La interrupción en la comunicación de los satélites o la colisión entre ellos es algo que preocupa, porque además de las afectaciones tecnológicas, estos pueden ocasionar más basura y existe el riesgo de que los fragmentos reingresen íntegros al planeta.

Pakal, consta de tres unidades y su objetivo central en el espacio será contribuir a la generación de ideas para reducir la basura espacial.(Foto: Facebook).
Pakal, consta de tres unidades y su objetivo central en el espacio será contribuir a la generación de ideas para reducir la basura espacial.(Foto: Facebook).

El proyecto Colibrí nació desde 2017, pero los investigadores mencionan que aún deben continuar trabajando durante un par de años para poner en órbita el satélite y afinar los procesos de conectividad a través de los cuales la información será enviada a la tierra.

La misión de Pakal durará un año. Durante ese tiempo recabará información a más de 400 kilómetros de altura sobre el nivel del mar y está diseñado para que al cabo de ese periodo sus componentes se desintegren y no contribuyan a la contaminación espacial.

De acuerdo con los responsables, además de afinar todos los detalles para su lanzamiento, también se debe ser paciente para encontrar un medio para que llegue al espacio, pues este tipo de dispositivos se envían como una carga secundaria de una misión más grande. Por lo tanto, se debe encontrar una oportunidad que se adecúe a los requerimientos técnicos de Pakal.

En este contexto, la AEM firmó un convenio con el MIT para que el instituto ayude en materia tecnológica y fomento a la creatividad. Además, otros organismos como el NASA Jet Propulsion Laboratory también están incluidos en la misión.

La basura espacial se contabiliza en más de 40.000 fragmentos de desechos espaciales y es un riesgo para los satélites que se encuentran operando. (Foto: Twitter)
La basura espacial se contabiliza en más de 40.000 fragmentos de desechos espaciales y es un riesgo para los satélites que se encuentran operando. (Foto: Twitter)

El apoyo que se busca del MIT será en aspectos como el avance del proyecto, la consecución de permisos del espectro radioeléctrico y el recurso orbital para la transmisión de información del satélite.

Asimismo, la agenda del acuerdo con el MIT tiene como fin fortalecer la infraestructura de innovación tecnológica en materia espacial en México, procurar fondos públicos y privados para financiar el satélite y colaborar para la realización de su diseño, construcción, pruebas y lanzamiento.

Aunque se necesitan USD 3.5 millones para poner en órbita a Pakal, los alumnos responsables ya buscan financiamiento privado. Por su parte, las autoridades de la UP piesan que la idea de este tipo de colaboraciones es acercar a los alumnos con el quehacer científico y el desarrollo de la tecnología espacial.

De acuerdo con Javier Mendieta Jiménez, director general de la AEM, "esta colaboración con la UP contribuirá a la construcción de una nueva vocación productiva para México desarrollando tecnología espacial nacional que impulse la conectividad y crecimiento para el país".