Macron insiste con el proteccionismo agrícola

El Gobierno francés mostró una vez más su oposición a una mayor apertura del mercado europeo a las importaciones agrícolas

El presidente de Francia Emmanuel Macron (REUTERS/Gonzalo Fuentes/Pool/File Photo)
El presidente de Francia Emmanuel Macron (REUTERS/Gonzalo Fuentes/Pool/File Photo)

El presidente Emmanuel Macron celebró las conclusiones del informe de la Comisión dirigida por el economista Stefan Ambec sobre los efectos potenciales del Acuerdo UE-Mercosur. El estudio fue una iniciativa del Gobierno francés y la Comisión estuvo integrada por especialistas agrícolas y desarrollo sustentable.

El informe formula una fuerte crítica a los negociadores europeos por su incapacidad para lograr un acuerdo de nueva generación que relacione comercio con medio ambiente, protección de la biodiversidad, la seguridad alimentaria y el desarrollo sustentable. Según el documento, el Acuerdo representa una oportunidad fallida de ejercer el poder de negociación de la UE para ofrecer seguridad a los ciudadanos europeos. En tono arrogante, afirma que los negociadores deberían haber forzado al Mercosur a aceptar las normas y disposiciones europeas; considera que los compromisos en materia sanitaria y medio ambiente, normas laborales y bienestar animal son frágiles y no responden a las demandas y valores de la sociedad europea.

El estudio realiza una detallada descripción de las consecuencias para la agricultura europea de las cuotas para las exportaciones de carne vacuna, carne de aves de corral, etanol, azúcar y miel a pesar de ser mínimas con relación a la producción europea. Al temor por los daños que puedan ocasionar a los ingresos de los agricultores por la “invasión” de productos del Mercosur se suman los riesgos de deforestación calculados en el orden del 5% durante el período de seis años previsto para la reducción de los aranceles. Como esta estimación no toma en cuenta las superficies adicionales que demandaría el incremento de la producción destinada al mercado europeo, concluye que el balance entre “las ganancias económicas y los costos climáticos serán negativos”.

La Comisión expresa su preocupación por la falta de previsión ante el impacto negativo de las cuotas de 99.000 tns de carne vacuna, 180.000 tns de carne aviar, 450.000 tns de etanol y 45.000 tns de miel. La Comisión sugiere la implementación obligatoria de un etiquetado donde se especifique trazabilidad, origen, aditivos e impacto ambiental para conocimiento de los consumidores. Con el mismo propósito, considera insuficiente el compromiso de respetar las normas sanitarias y fitosanitarias sobre la bases de la normativa internacional y recomienda la inclusión del principio precautorio (aceptado en el capítulo sobre medio ambiente) incluyendo el rechazo a cualquier redacción que pueda limitar su aplicación. La Comisión señala que los miembros del Mercosur no comparten los criterios de la UE y en los organismos internacionales se han aliado a otros países para rechazar la aplicación de ese principio cuando no esté respaldado por bases científicas.

El informe cuestiona las normas y organización institucional de los entes control en el MERCOSUR. Como ejemplo, señala la prohibición del USDA para la importación de carne bovina proveniente de Brasil sin notar que dicha medida fue levantada en febrero de este año. La Comisión también hace hincapié en la falta de homogenización en el Mercosur de los requisitos y formularios para las importaciones de alimentos país mientras en la UE rige uno solo para los 27 miembros. El informe obvia cualquier referencia a los efectos negativos de la producción agropecuaria europea sobre el cambio climático.

El Gobierno francés mostró una vez más su oposición a una mayor apertura del mercado europeo a las importaciones agrícolas disfrazándola con la novedad de un comercio que tengan en cuenta las consecuencias ambientales, biodiversidad y desarrollo sustentable. Para ello conformó una Comisión que respalde la aspiración del presidente Macron de convertirse en líder internacional de la nueva agenda. En su presentación en la Asamblea General de la ONU, con un ensayado dramatismo gestual, se dedicó a resaltar sus iniciativas y recomendaciones sobre estos temas incluyendo desigualdad y género sin olvidarse de la Amazonia.

El informe pone de manifiesto la complejidad de negociaciones birregionales. El objetivo fue lograr un Acuerdo equilibrado que tuviera en cuenta las diferencias y las asimetrías. El presidente Macron está mostrando un oportunismo no compatible con el papel de estadista que pretende asumir a nivel internacional. Los continuos fracasos para concretar las reformas internas de su programa original parecen obnubilar su visión sobre la importancia de la asociación entre la UE y el Mercosur en momentos en que más se necesita fortalecer el multilateralismo para no caer en la trampa de un mundo bipolar.


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