National Guard officers try to stop Venezuelan opposition leader Juan Guaido, who many nations have recognised as the country's rightful interim ruler, from entering Venezuela's National Assembly building in Caracas, Venezuela January 5, 2020. REUTERS/Manaure Quintero
National Guard officers try to stop Venezuelan opposition leader Juan Guaido, who many nations have recognised as the country's rightful interim ruler, from entering Venezuela's National Assembly building in Caracas, Venezuela January 5, 2020. REUTERS/Manaure Quintero

El legislador Luis Parra ha sido elegido como Presidente de la Asamblea Nacional y seguirá agregando descrédito para el gobierno de Nicolás Maduro. Las informaciones indican que la policía impidió el ingreso al recinto de Juan Guaidó y de otros legisladores para evitar la votación. La elección de Luis Parra en reemplazo de Guaidó no cambiará la percepción sobre el carácter autoritario del Gobierno de Venezuela.

El Gobierno estuvo tratando en los últimos meses de restar legisladores proclives a Guaidó con acusaciones de corrupción y retirándoles los fueros para ponerlos a disposición de la justicia. Al mismo tiempo, sumó a los legisladores afines que se habían retirado cuando Guaidó fue elegido Presidente de la Asamblea. La táctica de impedir el acceso constituye una burda maniobra que no será aceptada por la comunidad internacional.

El Departamento de Estado ya anunció que seguirá reconociendo a Guaidó como el representante del pueblo venezolano hasta tanto se puedan realizar elecciones democráticas en el país auditadas internacionalmente y bajo un gobierno de transición. La maniobra del Gobierno de Maduro peca de ingenua, aunque intenta aprovechar las discrepancias surgidas en el bloque opositor ante las faltas de perspectivas para encontrar una salida consensuada.

Guaidó se ha negado, apoyado por los Estados Unidos, a cualquier intento de negociar una alternativa con el Gobierno de Maduro después de las fracasadas conversaciones auspiciadas por el Gobierno de Noruega. Pero tampoco aparece una opción porque el Gobierno de Maduro ha logrado mantener su cohesión y el control del país dejando a la oposición sin posibilidades de maniobra. Esta crisis en el bloque opositor alentó las maniobras de Maduro para reemplazar abruptamente a Guaidó en la Asamblea.

Este año termina el mandato de la Asamblea Nacional y el Gobierno ya anunció su intención de convocar a elecciones. En estas circunstancias la oposición tendrá vedada su participación y agravará la legalidad de la representación en Venezuela. Mientras Maduro alegará la constitucionalidad de las medidas, la oposición sólo podrá argüir un nuevo fraude y reclamar un mayor apoyo internacional.

Esta acción inaudita sólo brindará nuevas excusas a Donald Trump para endurecer su posición aplicando nuevas sanciones con los consiguientes perjuicios para el pueblo venezolano. La reunión de la CELAC que tendrá lugar en México deberá afrontar una dura prueba cuando se admita como interlocutor al Gobierno de Maduro agravando la brecha que separa a los países de América Latina y el Caribe sobre la interpretación de los acontecimientos en Venezuela.

El autor es Licenciado en Economía Política (UBA), Master in Economics (University of Boston) y fue embajador argentino en Tailandia. Es Miembro Consultor del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI)