En el día de los enamorados, el Gobierno de la Ciudad publicó una encuesta que revela que una de cada dos mujeres tiene un noviazgo violento. Ahora bien, la violencia de género no nace de un repollo, y es fundamental preguntarse el porqué de estos vínculos para pensar una manera de transformarlos. Aprovechamos San Valentín para resumirlo en 10 razones.

1-"La media naranja"
Desde chiquitas nos bombardean con fantasías sobre el supuesto "amor ideal". Las películas, las novelas, los libros, las charlas familiares. Nos enseñan que nunca estamos completas sin esa 'media naranja', lo cual afecta la confianza en nosotras y la capacidad de elegir libremente con quién queremos estar. Realizarse no es tener una pareja.

2- El príncipe azul
Ese "amor ideal" tiene formas muy dañinas, y el príncipe azul bajado a tierra es muy distinto al de los cuentos. Muchas veces soportamos abusos y controles por parte de nuestras parejas con tal de no perderlas. O aún peor, los tomamos como un gesto de amor y cuidado.

3- Tu mujer, tu pertenencia
Los varones son educados en un sistema que les enseña que las mujeres podemos ser de su propiedad. Entonces nos dicen cómo salir vestidas, con quiénes podemos vernos, si le dedicamos tiempo a la pareja, si dedicamos mucho tiempo a nosotras mismas, etc.

4-"Si te dice no, es sí" 
En la tele, en las publicidades y otros medios, las mujeres aparecemos semidesnudas: objetos de placer para el goce del varón. Nuestro deseo no tiene lugar, por lo tanto nuestras decisiones no tienen importancia. La cultura del abuso ("cuando dice que no es un sí") no solo legitima las violaciones sino que también desconoce la elección y el placer de las mujeres.

5- Cómo ser un "buen macho"
Se difunde la figura del "macho fuerte" que tiene que demostrar su poder por sobre la mujer. Es el proveedor, el que tiene la última palabra, la "autoridad". Si se cuestiona su lugar, la reacción puede tener distintos rasgos de violencia emocional, verbal o física.

6-La dificultad de salir del círculo de violencia
En situaciones de vulnerabilidad económica y social la situación empeora. Es muy difícil para quien atraviesa una situación de violencia poder salir si no tiene autonomía económica, vivienda a donde ir, ni las condiciones básicas garantizadas.

7- La falta de educación sexual
Sin educación sexual integral, ¿cómo podemos aprender a cuidarnos? En la Ciudad de Buenos Aires existe la Ley de Educación Sexual Integral, que trabaja con docentes y estudiantes todo tipo de temas. Sin embargo, no se implementa, lo cual dificulta el trabajo de concientización y prevención en todos los niveles educativos.

8-"Te toca por ser mujer"
La desigualdad a la hora de conseguir trabajo y la brecha salarial son algunas de las causas de la falta de autonomía económica de las mujeres. Esto se agrava aún más en las mujeres que son o quieren ser madres, quienes son discriminadas en el mundo laboral. Además, las tareas domésticas, que nos quitan tiempo para nuestra educación o trabajos, son "naturalmente" nuestra responsabilidad por ser mujeres.

9- Cupo laboral trans
Las identidades de género disidentes también son violentadas por su libre elección de género. La discriminación en todos los terrenos dificulta en particular el acceso al mundo laboral.

10-La Justicia, que no acompaña 
El miedo a hablar y el rol ineficiente de la Justicia para proteger y acompañar a mujeres, trans y travestis en situación de violencia de género.

La autora es socióloga, directora del Observatorio de Género y Políticas Públicas y referente feminista de Mala Junta.