El primer ministro de Japón se reunió con una delegación surcoreana ante la toma de posesión en mayo de Yoon Suk Yeol

Fumio Kishida es considerado un líder más liberal que su predecesor, Shinzo Abe, y ha abogado por mejorar las relaciones con Corea del Sur y su recién nombrado nuevo presidente

El primer ministro de Japón, Fumio Kishida
El primer ministro de Japón, Fumio Kishida

El primer ministro japonés, Fumio Kishida, se ha reunido en Tokio con una delegación enviada por el presidente electo de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, quien asumirá su cargo en mayo, en Tokio con el objetivo de reforzar sus relaciones bilaterales.

El viaje de cinco días de la delegación a Japón, que durará hasta el jueves, ha alimentado el optimismo de que la relación entre Tokio y Seúl finalmente pueda mejorar tras la victoria del principal candidato de la oposición del país en las elecciones presidenciales de marzo, según ha recogido la agencia de noticias Kyodo.

Esta serie de encuentros entre los representantes de Yoon y el ministro de Exteriores, Yoshimasa Hayashi, así como los altos cargos de Política Industrial y Defensa, podrían allanar el camino a una reunión cara a cara con Kishida pese a la oposición de algunos de los miembros de su partido de Gobierno, según ha indicado ‘Japan Times’.

Hace pocos días, Kishida, desató una polémica en Corea del Sur al enviar una ofrenda al santuario bélico Yasukuni, que se encuentra en Tokio y es un memorial de la Segunda Guerra Mundial, en el que se encuentran enterrados 14 hombres considerados criminales de guerra.

Este jueves, el Ministerio de Exteriores surcoreano ha expresado su “decepción” por la ofrenda de Kishida, que ha decidido sin embargo no visitar el santuario, como sí hizo su predecesor, Shinzo Abe, en 2013.

Pese a ello, Kishida es considerado un líder más liberal que su predecesor, Shinzo Abe, y ha abogado por mejorar las relaciones con Corea del Sur y su recién nombrado nuevo presidente, Yoon Suk Yeol, que jurará el cargo el 10 de mayo.

La llegada de Yoon a la Presidencia surcoreana podría dejar a un lado las disputas históricas entre ambas naciones, enfrentadas por las reclamaciones territoriales de los islotes que se encuentran en el mar del Este, también conocido como mar de Japón.

El presidente electo de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol
El presidente electo de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol

Los islotes de Dokdo --para Corea-- o Takeshima --para Japón-- son unas rocas controladas por Corea del Sur pero reivindicadas como propias por Tokio. Japón controló los islotes de Dokdo/Takeshima desde 1910 hasta su derrota en la Segunda Guerra Mundial en 1945.

ISLAS SALOMÓN

En paralelo, el viceministro de Exteriores japonés, Kentaro Uesugi, sigue de visita en Islas Salomón hasta el 27 de abril en el marco del acuerdo firmado entre el archipiélago y Pekín que ha levantado recelo en la región del Pacífico.

Según han recogido los medios japoneses, en las conversaciones con funcionarios de Islas Salomón, se espera que Uesugi transmita la aprensión de Japón por los recientes intentos de China de expandir sus actividades militares.

Sobre las tensiones en la zona, el primer ministro de Australia, Scott Morrison, ha descartado que la política laborista sobre el Pacífico contenga solo una idea nueva y ha agregado que la mayor parte de lo que prometió ya se está haciendo.

Así, la ministra de Relaciones Exteriores, Marise Payne, ha dicho que Australia ya ofrece una sólida capacitación en Defensa en todo el Pacífico a través del Colegio de Defensa de Australia y el Colegio de Seguridad del Pacífico, según ha informado ‘Sidney Morning Herald’.

Los laboristas han anunciado que impulsarán la ayuda exterior al Pacífico en más de 500 millones de dólares, estableciendo programas de capacitación en defensa y clima y revisando los programas de visas, como parte de un esfuerzo para contrarrestar la influencia de China en la región, según ha recogido la cadena ABC.

Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Wang Wenbi, ha señalado este lunes que “la especulación de que China construirá una base militar en Islas Salomón es pura desinformación fabricada por un puñado de personas que albergan motivos ocultos”.

“Estados Unidos y los australianos acusan al acuerdo marco sobre cooperación en seguridad entre China e Islas Salomón de no ser transparente. Sin embargo, es la asociación de seguridad AUKUS la que no es ni abierta ni transparente”, ha dicho, según recoge la agencia de noticias Xinhua.

Los comentarios de Wang se han producido tras las palabras de Morrison, que ha dicho este domingo que el reciente acuerdo de seguridad de China con el país del Pacífico Sur era una “preocupación compartida” de las naciones de la región, y que la construcción de una base militar por parte de Pekín era una “línea roja” para Australia.

(Con información de Europa Press)

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