Un cirujano británico que “firmó” los hígados de dos pacientes al operarlos se enfrenta a severas sanciones

El médico de Reino Unido dijo que lo hizo para liberar tensiones después de una larga jornada de trabajo. En principio había recibido 5 meses de suspensión pero ahora su caso volverá a los tribunales donde pedirán un castigo más duro.

Simon Bramhall, de 57 años, firmaba sus iniciales en el hígado de sus pacientes quemándolas después de las cirugías. Foto: @bramhall_simon
Simon Bramhall, de 57 años, firmaba sus iniciales en el hígado de sus pacientes quemándolas después de las cirugías. Foto: @bramhall_simon

Un cirujano de trasplantes que quemó sus iniciales a manera de firma en el hígado de dos pacientes inconscientes podría ahora aumentar su castigo después de que el Consejo Médico General de Reino Unido se quejara de que una suspensión de cinco meses era “insuficiente”.

La jueza del Tribunal Superior, la jueza Collins Rice, ordenó una nueva audiencia del Tribunal de Médicos Médicos sobre el caso de Simon Bramhall después de considerar una apelación del Consejo Médico Superior.

El juez, con sede en Londres , dijo que el tribunal que consideró el caso el año pasado no “señaló con precisión qué estaba mal y qué no estaba mal” en la conducta de Bramhall.

Bramhall, que tiene 50 años y fue cirujano de trasplantes en University Hospitals Birmingham NHS Foundation Trust, recibió una orden comunitaria y un juez del Tribunal de la Corona de Birmingham le impuso una multa de 10.000 libras esterlinas (13.883 dólares) en enero de 2018 después de admitir dos cargos de agresión con palizas.

El médico le dijo a la policía que usó una máquina de haz de argón para poner las iniciales en los órganos y aliviar las tensiones en el quirófano luego de operaciones de trasplante difíciles y largas en 2013.

A la jueza Collins Rice se le dijo que, en diciembre de 2020, un tribunal de médicos impuso una suspensión de cinco meses al registro médico de Bramhall.

Los abogados que representan al CMG dijeron que la sanción era “insuficiente para mantener la confianza pública” en la profesión.

El médico fue suspendido de su profesión por cinco meses pero ahora un tribunal buscará imponerle sanciones más extremas. Foto: @bramhall_simon
El médico fue suspendido de su profesión por cinco meses pero ahora un tribunal buscará imponerle sanciones más extremas. Foto: @bramhall_simon

El juez, que publicó un fallo en línea el martes después de considerar los argumentos en una audiencia en el Tribunal Superior a principios de este mes, permitió la apelación de CMG y dijo que el caso debe ser reconsiderado por un nuevo tribunal.

“Estoy convencida de que el camino correcto a seguir es anular la determinación de las sanciones y remitir el caso para una nueva determinación por un tribunal constituido de manera diferente”, afirmó la jueza.

Rice escuchó que las ofensas salieron a la luz cuando otro cirujano realizó una nueva cirugía hepática a un paciente. Ese cirujano vio y fotografió ‘las marcas’ e informó del asunto al director médico del fideicomiso.

La jueza dijo que Bramhall había admitido su responsabilidad, pero que los hechos del caso eran “muy inusuales” y que había una “profunda ambivalencia a la que enfrentarse” sobre cómo Bramhall y sus acciones deberían “ser debidamente consideradas por las autoridades responsables”.

“Por un lado, lo que hizo el señor Bramhall fue calculadamente inofensivo, ya que no se produjo ningún daño físico más allá de lo ‘transitorio y trivial’”, resaltó

También fue calculadamente intrascendente: los pacientes no debían saberlo.

Pero, por otro lado, se trató de una interferencia física criminal y no consensuada.

Algunas de sus víctimas dijeron en la corte sentirse violadas por la práctica del cirujano. Foto: @bramhall_simon
Algunas de sus víctimas dijeron en la corte sentirse violadas por la práctica del cirujano. Foto: @bramhall_simon

La jueza destacó que una de las víctimas quedó “ciertamente traumatizada” y describió su experiencia ante el tribunal como semejante a la de ser “violada físicamente”, pues comparó el actuar del médico que inscribió sus iniciales en su hígado, con el de un abusador sexual.

La jueza añadió que Bramhall había negado la “gratificación personal” y aceptó la “arrogancia” como una explicación.

Y que también había señalado la “tensión”, los efectos de la “presión del trabajo sobre su propio juicio”, y el deseo de “aliviar la intensidad de la atmósfera”, como factores que motivaron su actuar.

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