El régimen de Bielorrusia llevó a cabo una nueva ronda de redadas contra medios críticos a Lukashenko

La dictadura ha bloqueado este jueves el portal web de noticias Nasha Niva tras asegurar que estaba difundiendo información prohibida

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Alexander Lukashenko, dictador de Bielorrusia
Alexander Lukashenko, dictador de Bielorrusia

El Ministerio de Información de Bielorrusia ha bloqueado este jueves el portal web de noticias Nasha Niva tras asegurar que estaba difundiendo información prohibida, en una nueva batería de redadas contra medios de comunicación críticos con el Gobierno de Alexander Lukashenko.

Las autoridades no ha proporcionado más detalles sobre el bloqueo a la página web del medio, aunque la casa editorial del mismo ha asegurado que el editor jefe de Nasha Niva ha sido detenido, mientras que a través de su canal de la aplicación de mensajería instantánea Telegram han asegurado que las casas de varios de sus trabajadores han sido registradas.

Asimismo, también un periódico independiente de la ciudad bielorrusa de Brest y la editorial del portal de noticias web Intex-Press han indicado que han sido sujeto de redadas por parte de las autoridades del régimen.

En cuanto al portal web tut.by, prohibido también por la dictadura, ha anunciado que a partir de ahora operará bajo el dominio zerkalo.io --hasta difundía se contenido a través de Telegram, donde tenía más de medio millón de suscriptores--.

Lukashenko ha recibido críticas de la comunidad internacional, que le acusa de perseguir y suprimir al periodismo independiente y crítico con el régimen.

Lukashenko sigue arremetiendo contra los
Lukashenko sigue arremetiendo contra los medios de comunicación

Por otra parte, un abogado de doble nacionalidad bielorrusa y estadounidense, opositor al régimen de Aleksander Lukashenko, fue secuestrado hace tres meses en Moscú y trasladado cruzando la frontera hasta Minsk, donde está encarcelado y espera un juicio por presunta conspiración, según denunció su esposa.

Alena Dzenisavets, pareja de Youras Ziankovich, contó a la cadena CNN que su marido salió a comer cuando fue abordado por cuatro personas vestidas de civil en la calle, le cubrieron la cabeza y lo metieron en un auto en el barrio de Ostankino, según los detalles compartidos por el gerente del hotel donde se hospedaba. Desde allí, el coche recorrió 700 kilómetros en un convoy de tres vehículos hasta llegar a la capital bielorrusa, donde permanece prácticamente incomunicado.

El hecho es un nuevo desafío a las normas internacionales, pese a que cuenta con la venia del gobierno de Vladimir Putin, semanas después del desvío de un avión a Bielorrusia para detener a un periodista, un hecho que desencadenó sanciones contra el régimen de Lukashenko.

Ziankovich, con un amplio historial de oposición al dictador, recibió asilo político en EEUU en 2011 y la nacionalidad en 2017, pero nunca cesó en su activismo, menos en los últimos meses de agitación política en el país. Cuando la KGB e Bielorrusia se enteró de su viaje a Moscú, consultó a Rusia sobre la posibilidad de enviar un escuadrón de agentes para una operación destinada a prevenir “actividades ilícitas”, según el relato oficial.

(Con información de Europa Press)

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