Unos 80 millones de chinos podrían haberse quedado sin empleo como consecuencia del coronavirus

La cifra es resultado de estimaciones privadas, que también pronostican que unas 9 millones de personas comenzarán a buscar trabajo en el próximo periodo, aumentando la compentencia en el mercado laboral. Significaría que casi el 10% de las personas que se supone están empleadas en realidad no tienen trabajo

Policías con máscaras faciales ante una ciclista, en las calles de Shanghai, China REUTERS/Aly Song
Policías con máscaras faciales ante una ciclista, en las calles de Shanghai, China REUTERS/Aly Song

La pandemia de coronavirus ha obligado a China a prácticamente cerrarse por completo durante semanas desde marzo pasado. La medida, al igual que sucedió en el resto del mundo, causó estragos en la segunda mayor economía del mundo y empujó a millones de personas al desempleo.

De acuerdo a un artículo de CNN Business, todavía es difícil hacer una estimación completa de cuántos empleos se han perdido en China. La tasa oficial de desempleo, que solo rastrea las cifras en las zonas urbanas, apenas ha oscilado entre el 4% y el 5% durante años.

Pero incluso los números oficiales ha comenzado a registrar un pico. El desempleo reportado en marzo fue del 5,9%, apenas por debajo del récord del 6,2% del mes anterior. Eso representa nada menos que unas 27 millones de personas sin trabajo, según un cálculo de CNN Business utilizando datos del gobierno.

No obstante, Willy Lam, profesor adjunto del Centro de Estudios de China de la Universidad China de Hong Kong, dijo que “el desempleo en China podría estar siendo seriamente subestimado”. “Es inusual que estén dispuestos a reportar esos malos datos. Dado que el gobierno a menudo manipula las cifras, la situación real debe ser peor”, añadió.

“Un problema sin precedentes”

Los datos de Beijing no incluyen a las personas de las comunidades rurales ni a una gran cantidad de los 290 millones de trabajadores migrantes que trabajan en la construcción, la fabricación y otras actividades mal pagas pero vitales.

Una mujer con máscara facial vende frutas y verduras en Wuhan, capital de Hubei, China REUTERS/Aly Song/File Photo
Una mujer con máscara facial vende frutas y verduras en Wuhan, capital de Hubei, China REUTERS/Aly Song/File Photo

Si se incluye a esos migrantes, hasta 80 millones de personas podrían haberse quedado sin trabajo a finales de marzo, de acuerdo con un artículo co-escrito por Zhang Bin, un economista de la Academia China de Ciencias Sociales, un grupo de expertos dirigido por el gobierno.

Otros expertos afirman que la cifra de 80 millones de desempleados probablemente esté cerca de la realidad. Significaría que casi el 10% de las personas en China que se supone que están empleadas en realidad no tienen trabajo, según los economistas de Société Générale.

“El impacto de Covid-19 en el mercado laboral no tiene precedentes por su escala, duración y naturaleza”, escribieron Wei Yao y Michelle Lam en un informe de una investigación la semana pasada.

En declaraciones el mes pasado, un vocero de la Oficina Nacional de Estadísticas de China reconoció que el mercado laboral estaba bajo mucha presión, pero insistió en que el empleo general era “estable”. “Aunque el coronavirus ha tenido un impacto severo (en los empleos), no hay despidos masivos en el país”, dijo Mao Shengyong en una conferencia de prensa.

Sin embargo, lo cierto es que Beijing está preparándose para un golpe aún mayor en los próximos meses. Un número récord de personas se graduará de las universidades este año, lo que ejercerá más presión en el mercado laboral. Y si bien la economía aún puede experimentar cierto crecimiento en 2020, el camino hacia una recuperación total probablemente será largo.

Gente con máscaras en Beijing, China REUTERS/Carlos Garcia Rawlins
Gente con máscaras en Beijing, China REUTERS/Carlos Garcia Rawlins

El gobierno chino nunca ha sido sincero sobre sus problemas económicos. Pero los mensajes recientes de los funcionarios han dejado en claro que el desempleo es un gran problema.

El crecimiento económico ya era el más débil en décadas, antes de que el brote causado por el COVID-19 empujara al país a su primera contracción desde 1976, cuando la muerte del líder del Partido Comunista Mao Zedong puso fin a una década de tumulto social y económico.

Apuntalar la economía -y evitar que la tasa de desempleo se descontrole- se ha vuelto una meta crítica en los últimos meses. En abril, el politburó del Partido Comunista, su principal órgano de gobierno, dijo a todos los funcionarios del gobierno que prioricen la seguridad laboral y la estabilidad social por encima de cualquier otra cosa, según la agencia estatal de noticias Xinhua.

Además, de acuerdo con Lam, hacer que las personas vuelvan al trabajo es importante en parte porque las autoridades temen que una ola de desempleo pueda generar disturbios sociales, creando un dolor de cabeza político masivo. “La mayor preocupación de Beijing no es el crecimiento del PIB, sino el empleo”, afirmó.

De acuerdo con CNN Business, hay evidencia de que se ha vuelto más difícil en China encontrar trabajo. Las vacantes de empleo cayeron un 28% en los primeros tres meses de 2020 en comparación con el cuarto trimestre del año pasado, según una encuesta reciente realizada por el Instituto de Investigación de Empleo de China y Zhaopin.com, uno de los sitios de trabajo más grandes de China.

Personas con mascarillas pasean por el principal área comercial de Shanghái, durante el brote de la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19), en Shanghái, China, el 6 de mayo de 2020. REUTERS/Aly Song
Personas con mascarillas pasean por el principal área comercial de Shanghái, durante el brote de la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19), en Shanghái, China, el 6 de mayo de 2020. REUTERS/Aly Song

Mientras tanto, la competencia es cada vez más feroz: la encuesta mostró que la cantidad de personas que buscan trabajo aumentó casi un 9% en el primer trimestre.

“Siento que el mercado laboral se está reduciendo a un ritmo rápido”, dijo Yi Feng, de 32 años, quien perdió su trabajo en marzo en una empresa de logística en Shanghai. Yi solicitó que CNN Business usara un alias para él, que eligió, y agregó que temía hablar abiertamente sobre sus problemas equivaldría a quemar puentes con posibles empleadores.

“Es extremadamente difícil encontrar un trabajo ahora, porque la mayoría de las empresas han congelado su contratación desde finales de marzo”, añadió.

Una influjo de buscadores de trabajo

La situación podría empeorar aún más en las próximas semanas. Beijing espera que alrededor de 8,7 millones de personas se gradúen de colegios y universidades este año, creando aún más competencia por el trabajo.

“Antes de mi graduación, tenía la intención de convertirme en periodista. Pero este año es realmente demasiado difícil”, dijo Andrea Yao, un estudiante de 22 años de la Universidad de Comunicación de China en Beijing. Según contó, se suponía que debía entrevistarse con un periódico en Wuxi el mes pasado, pero no pudo ir porque no pudo obtener el “código de salud” requerido para ingresar a la ciudad.

Otros también contaron que el coronavirus interrumpió sus planes laborales. “Simplemente no hay muchos anuncios de reclutamiento, y algunas compañías extranjeras ya están despidiendo personal”, dijo.

Estudiantes toman clases con máscaras faciales en Shanghai, China  REUTERS/Aly Song
Estudiantes toman clases con máscaras faciales en Shanghai, China REUTERS/Aly Song

Ayuda desde arriba

El gobierno chino es consciente de la inminente ola de nuevos buscadores de empleo. Por eso, esta semana reveló un plan para ayudar a los nuevos graduados a encontrar trabajo como maestros y crear otros puestos de “nivel de base”, según Xinhua. El proyecto también incluye una propuesta para ampliar la inscripción en programas de posgrado.

Pero las autoridades aún tienen una tarea difícil por delante para ayudar a quienes ya han perdido sus empleos. “Una preocupación particular es que la red de seguridad no atrapa a los más vulnerables”, escribió Mark Williams, economista jefe de Asia para Capital Economics, en un artículo sobre una investigación reciente.

Todos los empleadores en China están legalmente obligados a proporcionar seguro de desempleo. Pero menos de la mitad de la fuerza laboral urbana estaba cubierta por ese programa a fines del año pasado, según datos del Ministerio de Recursos Humanos y Seguridad Social. Y los expertos, incluidos los economistas de Société Générale, han señalado que el programa está mal equipado para lidiar con el aumento masivo de las cifras de desempleo.

Gente hace filas con máscaras faciales en Shangai, China REUTERS/Carlos Garcia Rawlins
Gente hace filas con máscaras faciales en Shangai, China REUTERS/Carlos Garcia Rawlins

El gobierno parece haber reconocido estos problemas, agregó Williams, ya que recientemente se comprometió a ayudar a quienes no tienen trabajo a que accedan al seguro.

Varios expertos han dicho que quienes están a cargo de las políticas públicas en China deberían hacer un mayor esfuerzo para garantizar que las personas puedan satisfacer sus necesidades básicas diarias. Los economistas de la Société Générale, por ejemplo, dijeron que una “medida más directa pero audaz” sería dar efectivo directamente a los hogares de bajos ingresos, para evitar la necesidad de un programa de seguro de desempleo.

La provincia china de Wuhan fue el epicentro de la pandemia, y el gigante asiático registró hasta el momento casi 84 mil contagios y más de 4.600 muertes.

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