Rusia sospecha que la caída de los precios del petróleo se debe a un “acuerdo de tipo cártel”

Dimitri Medvedev, premier de Vladimir Putin, lanzó una sugerencia con el objetivo de revertir la tendencia del mercado energético. Las disputas entre el Kremlin y la monarquía saudita habían desplomado los precios semanas antes de que la pandemia adquiriera una magnitud global

Vladimir Putin y el rey Salman de Arabia Saudita (Reuters)
Vladimir Putin y el rey Salman de Arabia Saudita (Reuters)

El primer ministro ruso y ex presidente Dimitri Medvedev afirmó este martes que sospecha que la histórica caída de los precios del petróleo se debe a un acuerdo de tipo cártel.

Lo que vemos con respecto a los contratos de futuros petroleros recuerda mucho a un acuerdo de tipo cártel”, escribió Medvedev en su página de Facebook.

“Considerando nuestra experiencia en el campo del gas, sugerimos vender petróleo sobre la base del take or pay. Estamos dispuestos a debatir esta opción con nuestros socios”, añadió.

Una cláusula “take or pay” (tomar o pagar) designa, en un contrato petrolero, un acuerdo en virtud del cual un comprador se compromete a adquirir una cantidad mínima de petróleo independientemente de sus necesidades para el período en cuestión. A cambio, el vendedor suministra este volumen mínimo en la fecha acordada. De este modo se comparten los riesgos, como los cambios de los precios y la variabilidad de las necesidades energéticas.

(Reuters)
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“El caos con los futuros es absolutamente especulativo, solo un problema comercial”, dijo por su parte el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, a los periodistas el martes, refiriéndose a los precios negativos. “No hay necesidad de darle a esto un tinte apocalíptico”.

El valor del barril de petróleo WTI cotizado en Nueva York para su entrega en mayo cayó el lunes a valores negativos por primera vez en su historia al final de una sesión infernal, mientras los inversores intentan desesperadamente deshacerse de sus barriles en un mercado saturado. La parálisis económica provocada por la pandemia del coronavirus ha desencadenado una fuerte caída de la demanda.

Rusia y la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) -y particularmente Arabia Saudita, líder del cartel petrolero- se libran desde hace dos meses a un aumento de producción que hace bajar los precios.

“Durante la reunión de la OPEP+ [a principios de marzo], el ministro ruso de Energía, Alexander Novak, rompió la alianza entre Moscú y Riad, que presidía el delicado equilibrio del mercado desde hace tres años. En unas horas, el mundo del petróleo pasó de una situación tensa a una gran crisis”, resumió el analista y director adjunto del Mirabaud Group, John Plassard. Y a esta crisis se le ha sumado el impacto de la pandemia de covid-19.

Los precios del petróleo entraron en una espiral descendente después de que Arabia Saudita decidiera abrir las compuertas de su producción en el marco de su disputa con Moscú. Desde entonces, un acuerdo para reducir la producción no ha logrado detenerla, mientras la recesión económica mundial provoca una caída del consumo.

El motivo del precio negativo, en tanto, proviene esencialmente de la importante producción estadounidense de crudo, en especial de esquisto, y de la constitución de enormes reservas en la terminal de Cushing (Oklahoma), que se desbordan ante la brutal ralentización de la economía estadounidense debido a la epidemia de coronavirus.

Los vendedores de petróleo no solo no encuentran compradores, sino que apenas logran almacenar el excedente, de ahí el desplome del lunes. El precio “negativo” exige adentrarse en los mecanismos, bastante técnicos, del mercado petrolero, desconocidos a menudo para el gran público. Al inicio de esta semana, los contratos sobre el petróleo para entrega en mayo expiran y los especuladores se vieron el lunes obligados a tomar posesión del petróleo que ya compraron. Al no poder almacenarlo, prefirieron pagar para anular la compra, de ahí el precio negativo.

(Con información de AFP)

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