El área de contenedores en el puerto de Yangshan de Shanghái (REUTERS/Aly Song/Archivo)
El área de contenedores en el puerto de Yangshan de Shanghái (REUTERS/Aly Song/Archivo)

China rebajará los aranceles a más de 850 productos a partir del próximo 1 de enero. Su objetivo, indicó, radica en “ampliar las importaciones y promover el desarrollo coordinado del comercio”, según consignó este lunes la agencia estatal de noticias Xinhua.

Entre los productos que se verán alcanzados por la rebaja están la carne de cerdo congelada, componentes de alta tecnología como equipos de prueba de semiconductores y chips de memoria, y medicinas para tratar la diabetes y el asma.

“Los ajustes se harán para ampliar las importaciones, promover el desarrollo coordinado del comercio y avanzar en el desarrollo de alta calidad de la construcción conjunta de la Franja y la Ruta", explicó la Comisión Arancelaria del Consejo de Estado de China, en referencia al macroproyecto internacional de construcción de infraestructuras que lleva a cabo el país.

El documento indicó a su vez que la reducción arancelaria se aplicará también al aguacate congelado y al jugo de naranja no congelado, además de otros productos. La decisión, indicó, representa “un esfuerzo por incrementar de manera moderada la importación de bienes de consumo cotidiano que son relativamente escasos en el país o que tienen características extranjeras”.

Los medicamentos, con “tasa cero”

"China aplicará una tasa cero de importación a productos farmacéuticos que contengan alcaloides para el tratamiento del asma, así como a materias primas para la producción de nuevas medicinas para la diabetes", agrega el texto.

No se precisó el nuevo gravamen para otros productos, aunque el documento indica que será menor al que se aplica a los productos de sus socios comerciales con estatus de “nación más favorecida”.

Este anuncio llega diez días después de que Washington y Pekín alcanzaran una primera fase de acuerdo en la larga senda hacia la resolución de la guerra comercial que enfrenta a ambas potencias. No obstante, no aparece ninguna referencia a Estados Unidos en el texto.

La reducción del precio a la importación del cerdo, uno de los productos básicos en la dieta de los chinos, se produce en un momento en el que la piara nacional de gorrinos se ha visto diezmada por una epidemia de peste porcina africana detectada en agosto de 2018.

Foto: REUTERS/Fang Nanlin/File Photo
Foto: REUTERS/Fang Nanlin/File Photo

El diario de Hong Kong, South China Morning Post, interpreta que el gesto de las autoridades chinas busca “abrir la economía a un mercado internacional más libre” y afirma que los términos utilizados evocan aquellos de la rueda de prensa en la que China anunció la citada primera fase del acuerdo comercial hace diez días.

Habrá más rebajas en el futuro

Asimismo, dice el texto, durante 2020 “China seguirá aplicando tasas arancelarias favorables a los bienes procedentes de los países menos desarrollados que han establecido relaciones diplomáticas” con el país asiático.

Se trata de un guiño a los pequeños países centroamericanos y del Pacífico que recientemente han cambiado los lazos diplomáticos que tenían con Taiwán por otros nuevos con China, en una maniobra que busca aislar internacionalmente a Taipéi, considerada por Pekín una provincia rebelde que ha de volver a encuadrarse bajo su soberanía. Uno de los ejemplos más ilustrativos es el de El Salvador.

Además, el texto indicó que se producirán más rebajas en el futuro a productos de Chile, Perú, Costa Rica, Islandia, Pakistán o Australia, entre otros países, en virtud de los acuerdos de libre comercio firmados de manera bilateral.

Desde que, a principios del pasado año, EE. UU. iniciara una guerra comercial con China por -entre otros asuntos- el desequilibrio de la balanza comercial, el robo de propiedad intelectual y la transferencia forzada de tecnología, las relaciones entre las dos mayores economías del planeta se han deteriorado rápidamente.

Los enfrentamientos entre Washington y Pekín no se ciñen a lo comercial, sino que también abarcan una pugna tecnológica y la presencia e influencia en el ruedo internacional.

Además, las tensiones comerciales entre las dos mayores potencias económicas mundiales van más allá de las relaciones bilaterales y tienen profundas consecuencias mundiales.

En sus últimas previsiones de crecimiento mundial, publicadas en octubre, el Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó sus proyecciones de expansión al 3 % este año, dos décimas menos que en julio, lastradas por las dudas sobre la posible solución de esta disputa.

Con información de EFE

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