Donald Trump hablando en un acto en la Casa Blanca. Dic 11, 2019. REUTERS/Tom Brenner
Donald Trump hablando en un acto en la Casa Blanca. Dic 11, 2019. REUTERS/Tom Brenner

La Casa Blanca calificó los cargos de juicio político contra Trump, aprobados este viernes por el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, como una “farsa desesperada”.

La administración se expresó mediante un comunicado, emitido por la secretaria de Prensa, Stephanie Grisham: “Esta farsa desesperada que es la investigación de juicio político en la Cámara de Representantes ha llegado a su vergonzoso final. El presidente espera con ansias recibir en el Senado el trato justo y proceso legal que le continúa siendo vergonzosamente negado por la cámara baja”.

La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Stephanie Grisham. Foto. REUTERS/Leah Millis
La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Stephanie Grisham. Foto. REUTERS/Leah Millis

El comité aprobó en la mañana del viernes los cargos de abuso de poder y de obstrucción al Congreso contra el Presidente. Ambos fueron aprobados con los votos a favor de los 23 demócratas que integran la Cámara, mientras que los 17 republicanos lo hicieron en contra.

Las acusaciones ahora pasaran al recinto, donde votará el pleno de la Cámara de Representantes, también de mayoría demócrata. El evento posiblemente tenga lugar la próxima semana.

Si los cargos son finalmente aprobados, el Presidente enfrentaría un juicio en el Senado, donde se necesitarían dos tercios de los votos para removerlo. Sin embargo, esto es altamente improbable dado que la Cámara Alta es controlada por el Partido Republicano y todos los legisladores lo han defendido a rajatabla. De hecho, el líder de la mayoría, Mitch McConell (R) aseguró que “no hay chances” de que la Cámara alta lo remueva de su cargo.

En una entrevista realizada a fines de noviembre, el mandatario se mostró dispuesto a comparecer ante la Cámara: “Quiero que me hagan un juicio político en el Senado”. El ambiente contrasta con el de la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata. De hecho, una de las dos acusaciones refiere a la negativa de la Casa Blanca a cooperar con la investigación encabezada por los demócratas.

la líder de la mayoría en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. Foto: REUTERS/Yuri Gripas
la líder de la mayoría en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. Foto: REUTERS/Yuri Gripas

Las investigaciones se abrieron luego de que un denunciante anónimo del gobierno reportara como inapropiada una conversación telefónica entre Trump y Volodimir Zelensky, presidente ucraniano. En la llamada, el estadounidense le pidió “un favor”: que investigue a Hunter Biden, el hijo del ex vicepresidente y precandidato Joe Biden, por su trabajo con la compañía de gas ucraniana Burisma. En ese momento, EEUU tenía en suspenso una asistencia militar de casi USD 400 millones. Cuando Trump se enteró de la denuncia, liberó el dinero.

Los demócratas habían analizado la idea de acusar a Trump también por cargos de soborno, obstrucción de la justicia e incluso traición, pero analistas consideraron que eso podría politizar demasiado el debate y requerir evidencias de mayor peso. Por ello, optaron por enfocarse en los dos artículos más directos y con mayores pruebas contra el presidente, complicando la tarea de la defensa.

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