Jesse Morton (George Washington University)
Jesse Morton (George Washington University)

Hasta hace ocho años era el principal propagandista estadounidense de la red terrorista Al Qaeda. Ahora, Jesse Morton lanzó una revista como la que editaba para el jihadismo, pero con una orientación opuesta, la de combatir el extremismo islámico.

En el 2000, cuando tenía 21 años, Morton se convirtió al Islam y adoptó el nombre de Younus Abdullah Muhammad. Había sido adoctrinado por un hombre que conoció en la cárcel de Richmond, Virginia, donde cumplió una sentencia de cuatro meses por cargos relacionados con el narcotráfico.

Morton nació en Pensilvania, en una familia de granjeros cristianos. Apenas terminó la escuela secundaria se mudó a Nueva York, donde estudió Periodismo en la universidad de Columbia. Allí conoció a otro converso al islamismo Yousef al-Khattab, nacido como Joseph Cohen, de una familia judía secular de Atlantic City, en Nueva Jersey. Juntos fundaron el grupo "Revolución Musulmana" para "combatir al imperialismo occidental".

Al Khattab, que murió en combate en Afganistán, era un personaje muy curioso. Primero, se convirtió en un judío ortodoxo y se mudó a Israel, donde estudió en una escuela rabínica. Pero poco después descubrió que se sentía musulmán, volvió a convertirse y se mudó a los territorios palestinos. Terminó en Nueva York donde predicaba en las calles un islamismo extremista. El grupo, de unos diez miembros, también tenía varios sitios web y blogs en los que publicaba literatura antiisraelí y saludaba los ataques terroristas en todo el mundo. También protestaban regularmente fuera de las mezquitas moderadas de la ciudad. Para 2009 el grupo ya estaba en el radar del FBI. Y particularmente de un hombre que luego terminaría convirtiéndose en mentor y socio de Morton. Mitch Silber era el director de Análisis de Inteligencia del Departamento de Policía de Nueva York y su trabajo principal era localizar a jihadistas que operaran en Manhattan.

Las alarmas se encendieron sobre Revolución Musulmana cuando el grupo expresó su apoyo a Nidal Malik Hasan, el psiquiatra del Ejército que cometió un atentado en Fort Hood en noviembre de 2009. Los mensajes y la propaganda la difundían a través de la revista on-line Jihad Recollections, una publicación de culto entre muchos snobs neoyorkinos que capturó la imaginación de jóvenes jihadistas. Con énfasis en la presentación visual y el diseño, la revista comenzó a ser conocida como "la Vanity Fair del terrorismo" e inspiró a varias otras publicaciones del mismo tipo como "Inspire" de Al Qaeda y "Dabiq" y "Rumiyyah" del ISIS. Publicaban notas con títulos de revistas "femeninas": "Cómo hacer una bomba en la cocina de tu mamá" o "Cómo convertir tu camioneta en una máquina de aplastar" objetivos civiles. "En ese entonces sabíamos que para llegar a la multitud de habla inglesa lo que se necesitaba era una publicación hecha en el lenguaje de la juventud y mezclada con los efectos de Hollywood", explicó Morton en una entrevista.

El periodista Jesse Morton
El periodista Jesse Morton

Para el investigador Silber, Morton era el principal propagandista estadounidense de Al Qaeda, la red que había cometido los atentados del 11/S y matado 3.000 residentes de su ciudad. "Jesse era muy inteligente; sabía dónde terminaba la libertad de expresión y nunca cruzó esa línea", comentó Silber, entonces. Pero en abril de 2010, Morton pasó la raya. Instó con su grupo a matar a los creadores de la comedia de animación "South Park", del canal Comedy Central, por supuestamente insultar al profeta Mahoma. Incluso, se encontró un auto-bomba, que no estalló, frente a las oficinas de la empresa Viacom, la dueña de Comedy Central, en Times Square. Para escapar de un posible arresto, Morton se fue a Marruecos, de donde es su esposa. Trabajó y vivió allí hasta que fue arrestado en mayo de 2011 a pedido de la justicia de Estados Unidos.

Terminó encarcelado, para cumplir una sentencia de once años y medio, en la misma prisión donde se encontraba Mohamed Fizazi, un predicador musulmán que los agentes de inteligencia alemanes y estadounidenses creen que influyó en los conspiradores del 9/11 a través de sus sermones en una mezquita en Hamburgo. "Estaba muy emocionado de estar tan cerca de Fizazi y con curiosidad por aprender de él, pero había cambiado de opinión. Y eso me hizo reconsiderar mis propias creencias", dijo Morton en una entrevista con el Washington Post.

Se alejó del extremismo musulmán y comenzó a colaborar con el investigador Silber y otros agentes. Captó a varios jihadistas a través de sus redes en Internet. En marzo de 2015, un juez le dio la libertad para que pudiera trabajar en unas operaciones encubiertas. Un año más tarde ya estaba dando clases junto a Silber en el Programa de Extremismo de la Universidad de George Washington. Pero cometió otro delito, lo encontraron ofreciendo cocaína a una prostituta, y pasó seis meses más en la cárcel. Silber había dejado su puesto en la policía de Nueva York y pasado a ser un analista en el sector privado. "Después de la muerte de Bin Laden, pensé que los movimientos jihadistas se extinguirían. Me equivoqué, vino el ISIS", explicó. Fue cuando los caminos de Morton y Silber, finalmente, se unieron. Los dos estaban convencidos de que había que trabajar para desradicalizar a los jóvenes jihadistas de todo el mundo.

Morton y Silber se asociaron y juntos lanzaron el mes pasado la revista on-line Ahul-Taqwa (Personas de Conciencia, en árabe) para contrarrestar la propaganda extremista en Internet. El diseño del sitio es similar a los utilizados por Al Qaeda y el ISIS. De esa manera creen que van a obtener la atención de los que siguen la información de esas redes terroristas. El objetivo es contrarrestar la propagación de la narrativa jihadista utilizando sus mismas técnicas y tratar de evitar la migración de extremistas a las plataformas cifradas. Ahul Taqwa tiene 39 páginas que se pueden bajar del sitio e imprimirlas. Esa es la manera en que los predicadores extremistas hacen llegar la propaganda en las mezquitas. Los artículos están escritos en su mayoría por el propio Morton bajo diferentes seudónimos. Citando versos del Corán y escritos de los grandes maestros musulmanes como Ibn Tyamiyyah, el teólogo árabe del siglo XIV venerado por los yihadistas de hoy en día, Morton busca desacreditar los argumentos jihadistas. "La revista es para apelar a las emociones, para deconstruir el argumento teológico, y también para reconocer que la radicalización y el extremismo es un fenómeno sociopolítico", explicó Morton en la presentación de la revista en Nueva York.

Con mucha inocencia, diseñaron una campaña de lanzamiento para llegar a los jihadistas. Crearon cuentas falsas en Facebook y Telegram y se metieron en los foros conocidos en el mundo del terrorismo. Silber, Morton y otros se hicieron pasara por colaboradores del Estado Islámico y anunciaron la salida de "la revista que reemplaza desde ahora a las desaparecidas Dabiq y Rumiyyah". También publicaron un video promocional con fotos del líder de ISIS, Abubakr al-Baghdadi y la canción de batalla del grupo con un link directo a la publicación. Morton dice que su equipo se contactó con al menos 50 de "los mayores propagandistas en inglés del ISIS". "Sí, sé que esto tiene mucho de utopía, pero vale la pena intentarlo. En este momento no hay ninguna voz que ellos respeten que les esté diciendo que tienen que deponer las armas y reintegrarse a sus sociedades. Nosotros vamos a alcanzarles algunas de las voces más prestigiosas del Islam para que lo hagan. Van a saber que es una publicación del `enemigo´, pero la tendrán a mano y podrán confrontar lo que decimos con sus ideas. Es la única manera de llegar a ellos", explicó el investigador Silber, sabiendo que se embarcó en una de esas misiones imposibles pero que valen la pena emprenderlas. Como cuando confió en Morton y lo acompañó en su camino de desradicalización.