Liviu Dragnea, el político rumano condenado a más de tres años de prisión por corrupción y abuso de poder. (AFP)
Liviu Dragnea, el político rumano condenado a más de tres años de prisión por corrupción y abuso de poder. (AFP)

Liviu Dragnea es el actual presidente de la cámara de Diputados, y es considerado el político rumano de mayor importancia. El año pasado recibió una sentencia por abuso de poder y corrupción pero apeló al tribunal más alto del país.

Este lunes, la Corte confirmó su sentencia de tres años y seis meses, en lo que fue el tercer golpe a los socialdemócratas en dos días, después de una inesperada derrota en las elecciones al Parlamento Europeo y un referéndum que bloqueará parte de sus esfuerzos para revisar los tribunales este domingo. El referéndum se refería a una serie de medidas del gobierno actual para despenalizar la corrupción estatal, las cuales dispararon las protestas más masivas en Rumania desde la caída de la Unión Soviética. La reforma fue abrumadoramente derrotada en la urnas este domingo, donde se reporta que hubo la cifra de participación ciudadana más alta en décadas.

A pesar de que Dragnea tenía prohibido ser Primer Ministro debido a una condena por abuso de poder en 2016, era considerado como el líder implícito y político con más poder del país. La sentencia era por una caso del 2018 en el que se mostró que Dragnea ayudó a los miembros de su partido a obtener empleos en el sector público por los cuales recibieron salarios sin realizar ningún trabajo real. Según el tribunal supremo, Dragnea tiene varias horas para presentarse ante la policía para comenzar su sentencia.

Durante los últimos tres años, Dragnea y el PSD, el partido sucesor de los  del régimen comunista, había cortejado a los votantes en las áreas más pobres y rurales del país con promesas generosas de subsidios y reformas económicas. Dragnea encabezó los recortes de impuestos y los aumentos en los salarios estatales y el salario mínimo que impulsó a los socialdemócratas al poder en 2016. Pero PDS ya tenía antecedentes de miembros sentenciados a cárcel, incluyendo al ex primer ministro Adrian Nastase quien también había sido sentenciado por corrupción en el 2012.

El presidente Klaus Iohannis, un ex líder de la Partido Nacional Liberal (PNL), dijo que la coalición liderada por el PSD había sido castigada "por la manera desastrosa en que han gobernado el país."

El PSD, que todavía mantiene su mayoría en el parlamento rumano, perdió su mayoría en la elecciones por el Parlamento Europeo este domingo. La Oficina Central Electoral dijo que el PSD obtuvo el 23.7% de los votos, mientras que el PNL obtuvo el 26.2%.

El referéndum no vinculante llamado por el presidente Iohannis que buscaba presionar al gobierno para que reduzca los esfuerzos para reducir las medidas anticorrupción obtuvo el apoyo del 80% de los votantes el domingo.

Las manifestaciones que comenzaron en el 2017 fueron las más masivas en el país desde la caída de la Unión Soviético. (Reuters)
Las manifestaciones que comenzaron en el 2017 fueron las más masivas en el país desde la caída de la Unión Soviético. (Reuters)

La votación del Parlamento Europeo marcó la caída en la popularidad del PSD y las medidas de reforma judicial tendrían una gran impacto para Rumania, ya que el país cuenta con el peor ranking de transparencia política y corrupción de la Unión Europea desde que se unió al bloque en el 2007. 

Rumanía es una república semipresidencial con un jefe del Gobierno, el primer ministro, y un jefe del Estado, el presidente. Las funciones ejecutivas recaen tanto en el Gobierno como en el presidente. A pesar de la rotunda derrota del PSD, la primer ministra Viorica Dancila dijo que ella no iba a renunciar.