Gurmeet Ram Rahim Singh Ji Insan, quien se hace llamar “Santo”, fue expuesto por el periodista Ram Chander Chhatrapati en octubre de 2002 (AP)
Gurmeet Ram Rahim Singh Ji Insan, quien se hace llamar “Santo”, fue expuesto por el periodista Ram Chander Chhatrapati en octubre de 2002 (AP)

Una primicia, una bala. Ram Chander Chhatrapati, de 53 años, escribió la historia en su diario Poora Sach (La Verdad Completa) de Sirsa, al norte de India, aún sabiendo que lo redactado podría costarle la vida. Finalmente, ambas cosas ocurrieron: publicó el artículo y fue asesinado.

El relato era estremecedor y apuntaba contra uno de los máximos líderes espirituales del país: Gurmeet Ram Rahim Singh Ji Insan. El hombre, considerado santo y sagrado, dirigía una de las más poderosas sectas religiosas de la India, la Dera Sacha Sauda, pero Chhatrapati lo desnudó: el gurú abusaba sexualmente de sus seguidores.

El temor por la publicación no era solo de su familia. Sus colegas también lo alertaban en el diario. Pero él, quien abandonó la abogacía para dedicarse a contar la verdad por escrito, no hizo caso y siguió adelante con su historia.

– Señor, no publique un reporte tan peligroso, alguien le disparará algún día.

– Un verdadero periodista acepta la bala.

Era octubre de 2002 y el diálogo entre Chhatrapati y otro reportero fue reproducido por el hijo del cronista asesinado, en una entrevista dada a la revista The Print. Cinco días después de aquella conversación, el 24 de ese mes, fue asesinado. Los responsables: miembros de la secta de Singh.

El periodista Ram Chander Chhatrapati estaba comprometido con la verdad. Le costó la vida
El periodista Ram Chander Chhatrapati estaba comprometido con la verdad. Le costó la vida

Chhatrapati tenía claro que en su diario se contaría la verdad sin importar consecuencias. "El periódico, que comenzó el 2 de febrero de 2002, representaba la verdad completa sin cortes ni manipulación, solo datos concretos. Algo que mi padre siempre quiso. En la primera edición, escribió un editorial en la primera página jurando que la verdad nunca se vería comprometida, sin importar cuáles sean las circunstancias", explicó su hijo Anshul.

La Dera Sacha Sauda no es una secta nueva. Fue fundada en 1948 para "alentar el despertar espiritual en las masas, elevar a la humanidad y crear un mundo mejor". Singh, el gurú violador y asesino nacido en 1967, llegó a lo más alto de la organización en 1990. De inmediato adoptó un look más similar al de un rockstar que al de un guía espiritual.

Se presentaba ante el mundo en su cuenta de Twitter como cantante, escritor, deportista, director musical, actor, artista… y "santo espiritual". Allí también pueden verse sus singulares fotografías, actos, curaciones y preferencias políticas, como también las multitudes que lo seguían y lo consideraban un ser sobrenatural. incluso se dedicaba a "vender" productos.

El de Chhatrapati hace casi 17 años fue el primero de una serie de golpes que Singh recibió. El último ocurrió en agosto de 2017, cuando una corte de la ciudad de Panchkula lo declaró culpable de haber violado a dos mujeres que pertenecían a su secta. La furia de sus seguidores se apoderó de las calles de la India. Como resultado de los disturbios, 28 personas murieron y 250 resultaron heridas, de acuerdo a The Washington Post. Ahora, casi dos décadas después, el gurú y otros tres sicarios –Kuldeep Singh, Nirmal Singh y Krishan Lal– fueron sentenciados de por vida por el crimen de Chhtrapati.

"Es un triunfo de la verdad. Me siento aliviado. La fiscalía había pedido la pena capital, pero estamos satisfechos con el castigo", dijo el hijo del periodista, Anshul Chhatrapati al diario Indian Express.

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