Afiche difundido por las autoridades francesas
Afiche difundido por las autoridades francesas

Por segundo día consecutivo, la policía francesa busca este jueves al terrorista que el pasado martes provocó al menos tres muertos y decenas de heridos en las calles de Estrasburgo, una persecución que no se centra solo en Francia, y que incluye también a Alemania y Suiza.

Chérif Chekatt, de 29 años, es el hombre más buscado de Francia desde que la policía perdió su rastro en el barrio de Neudorf, donde residía al igual que su familia, que sigue arrestada y está siendo interrogada por la policía.

La atención se centra en uno de sus hermanos, cercano al movimiento salafista de Estrasburgo y a quien pudo pedir ayuda para escapar de los agentes tras el ataque en el centro de la capital alsaciana.

Al ser consultado sobre si a la policía se le había ordenado capturar a Chakatt vivo o muerto, el portavoz gubernamental Benjamin Griveaux dijo a CNews: "No importa. Lo mejor sería encontrarlo lo más rápido posible".

Un improvisado memorial fue armado como tributo a las víctimas (Reuters)
Un improvisado memorial fue armado como tributo a las víctimas (Reuters)

A la policía le tomó cuatro meses rastrear a Salah Abdesalam, el principal sospechoso vivo del ataque militante en París de noviembre de 2015, que se escondía en un departamento en Bruselas.

Hasta 720 miembros de las fuerzas de seguridad tratan de encontrar al presunto terrorista, que intercambió disparos con su arma automática con agentes antes de que se perdiera su rastro y que, según los testimonios, resultó herido en un brazo.

Estrasburgo está situada a orillas del Rin, que sirve de frontera con Alemania, un país que Chekatt frecuentaba mucho y donde ya fue condenado y cumplió penas de prisión, por lo que la búsqueda también se centra en ese país, al igual que en Suiza, donde el sospechoso también estuvo en la cárcel.

Agentes patrullan la frontera entre Francia y Alemania (Reuters)
Agentes patrullan la frontera entre Francia y Alemania (Reuters)

Por ello, los controles en la frontera se han reforzado con ambos países y la policía francesa ha pedido la ayuda ciudadana para encontrar al fugitivo.

Fichado por su radicalismo, que los investigadores creen que se afianzó en su última estancia en prisión a finales de 2015, el sospechoso es un delincuente común, condenado 27 veces por robos o actos violentos.

Las autoridades han reforzado la vigilancia en las calles de las grandes ciudades, con 1.300 militares suplementarios durante el periodo navideño.

(Con información de EFE y Reuters)

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