Sala de vistas Audiencia de Barcelona (Foto: archivo)
Sala de vistas Audiencia de Barcelona (Foto: archivo)

Luis Antonio Abarca, acusado de introducir a una niña de cuatro años en una bañera de agua hirviendo, ha llegado a un acuerdo con la acusación particular y con la Fiscalía: aceptó una pena de dos años e indemnizará a la víctima con 50 mil euros (57 mil dólares americanos).

Así lo fijó en su sentencia la sección 22 de la Audiencia de Barcelona, en España, que condenó al procesado, de nacionalidad mexicana, a dos años de cárcel por delito de lesiones. Además, deberá asistir a un curso de sensibilización sobre maltrato infantil y abonar a la menor una cantidad de 50 mil euros (57 mil dólares), que podrá entregar en cuotas mensuales de mil (1.135 dólares mensuales).

Audiencia Provincial de Barcelona (Foto: archivo)
Audiencia Provincial de Barcelona (Foto: archivo)

En el mismo sentido, el tribunal ha decretado una orden de alejamiento, por lo que Abarca no podrá acercarse a la menor a menos de mil metros. Siempre que el agresor cumpla con lo dispuesto en la sentencia y no vuelva a delinquir en un plazo de cinco años, el acusado no entrará en prisión. En España, los condenados a una pena igual o inferior a dos años solo ingresan en prisión cuando tienen antecedentes, o cuando infringen alguna de las cláusulas decretadas por el fallo del tribunal.

Para alcanzar el acuerdo, se consideró como atenuante el hecho de que el mismo agresor llamó a emergencias cuando se percató de la gravedad de las quemaduras en el cuerpo de la niña. También jugó a favor de la defensa de Abarca el tiempo que ha tardado en celebrarse la vista del juicio, así como los 15 mil euros que ya abonó a la víctima en concepto de indemnización.

UCI del hospital Vall d´Hebron (Foto: Archivo Hospital Vall´d Hebron)
UCI del hospital Vall d´Hebron (Foto: Archivo Hospital Vall´d Hebron)

Por las graves lesiones ocasionadas, la menor perdió en un 15% la movilidad de los pies y aún se aprecian las cicatrices que le provocaron las diversas intervenciones quirúrgicas y los más de veinte puntos de sutura que recibió.

El castigo: un baño de agua hirviendo

En el verano en el que se produjeron los hechos, en 2013, la pequeña, que vivía en la comunidad autónoma española de Ciudad Real, viajó hasta Terrasa, Barcelona, para pasar parte de las vacaciones en casa de su madrina.

Allí coincidió con el agresor, Luis Antonio Abarca, pareja de su familiar y responsable también del cuidado de la niña durante su estancia. Entonces, él tenía 23 años.

Hospital Vall d´hebron (Foto: archivo)
Hospital Vall d´hebron (Foto: archivo)

El 19 de agosto, y como castigo por portarse mal, el acusado introdujo a la pequeña de cuatro años en una bañera con agua hirviendo. Según trascendió, lo llegó a hacer hasta tres veces seguidas. Al darse cuenta de las graves heridas que le había ocasionado a la pequeña en los pies y en las piernas, llamó a emergencias.

Como consecuencia de las lesiones, la pequeña estuvo internada en estado grave en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Vall d´Hebron durante más de 30 días. Presentaba severas quemaduras de segundo y tercer grado en el 18% de su cuerpo, por lo que tuvo que someterse a diversas intervenciones quirúrgicas.

Hospital infantil Vall d´Hebron (Foto: Hospital Vall d´Hebron)
Hospital infantil Vall d´Hebron (Foto: Hospital Vall d´Hebron)

Cuando el padre de la niña llegó al hospital no se creyó la versión de que había sido "un accidente". Después de preguntar a su hija por su versión, que difería por completo de la de los familiares, acudió a la policía a denunciar el maltrato.

Cinco años después del delito, y tras reconocer el agresor haber cometido los hechos que se le imputaban, la sentencia del tribunal fue aceptada de conformidad por ambas partes.

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