Según reportes del periódico financiero The Wall Street Journal, Boeing habría ocultado información sobre los potenciales riesgos de algunas de las funciones del sistema de control de vuelo del modelo involucrado en el accidente mortal de Lion Air que tuvo lugar el mes pasado en Indonesia.

En un artículo en el que se citan a "expertos en seguridad involucrados en la investigación" además de "pilotos de aerolínea y oficiales de nivel medio de la  Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos", el Journal compartió el lunes que el sistema automatizado de prevención de lo que se conoce en aviación como entrada en pérdida (stall en inglés) presente en los modelos 737 MAX 8 y 9 , "bajo circunstancias inusuales puede empujar a la nave hacia abajo de forma inesperada y de manera tan fuerte que la tripulación de vuelo no puede volver a elevar la nave".

El fenómeno aerodinámico consiste en la disminución más o menos súbita de la fuerza de sustentación que genera la corriente incidente sobre un perfil aerodinámico, en este caso sobre una aeronave.

Según el reporte, Boeing le dijo a las aerolíneas que dicha situación "puede resultar en un descenso en picada o un accidente, incluso si los pilotos se encuentran volando la aeronave de forma manual y no esperan que las computadoras de control de vuelo se activen".

En un comunicado emitido en respuesta a la información compartida por el WSJ, Boeing evitó abordar directamente las alegaciones hechas sobre la seguridad de sus naves.

"Estamos tomando todas las medidas para entender de forma completa todos los aspectos del incidente, trabajando de cerca con el equipo de investigación y todas las autoridades regulatorias involucradas" aseguró la compañía.

"Estamos confiados en la seguridad el 737 MAX" reiteraron.

"Lo que parece haber sucedido es que una nueva versión o una función anti entrada en pérdida modificada empuja la nariz de la nave hacia abajo. De ser cierto, es difícil de comprender como Boeing no se lo comunicó a la aerolínea o los pilotos" dijo el experto en aviación Richard Quest en diálogo con la cadena CNN.

"El problema radica en cuanta información se le debe dar a los pilotos sobre los sistemas a bordo para que puedan responder a una emergencia" agregó Quest, quien explicó que estos suelen ser abrumados con una infinidad de indicadores y testigos luminosos provenientes de múltiples dispositivos y monitores que pueden llegar a distraerlos en el peor momento posible.

Boeing comercializó al 737 MAX 8 basado en el atractivo que representaba a sus clientes que los pilotos no tuvieran que someterse a un entrenamiento adicional en simuladores, más allá del requerido para las versiones anteriores.

La aerolínea Lion Air no respondió a un pedido de comentarios con respecto al artículo del Wall Street Journal.

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