El desafío planteado por una maestra de matemáticas china se presentaba como uno casi imposible de encarar por sus alumnos de quinto grado de primaria.

Apodada "Su", la educadora de una escuela de Foshan ubicada en la ciudad de Guangdong generó polémica esta semana, luego de que los padres de los estudiantes catalogaran de tortura a la tarea para el hogar que se les había asignado a sus hijos.

La consigna era la siguiente, los alumnos tendrían dos días para contar 100 millones de granos de arroz y llevarlos a la escuela. Si no podían cumplir con la asignatura en el plazo establecido, deberían seguir contando granos de arroz durante todo el fin de semana.

No pasó mucho tiempo hasta que los padres comenzaran a poner el grito en el cielo. Muchos la acusaron de querer generar un estrés innecesario sobre los pequeños, al notar que incluso si se pudiesen contar tres granos de arroz por segundo y a tiempo completo, la tarea igual demandaría al menos un año para completarse.

"¿Cómo se supone que almacene alrededor de 1.67 toneladas de arroz en mi casa?" se preguntó furiosa una de las madres en el grupo de WeChat de la escuela.

Otros progenitores más astutos, sospecharon que detrás de la faraónica misión, la maestra en realidad los estaba alentando a pensar fuera de los marcos preestablecidos.

Fueron estos últimos los que dieron en la tecla, dado que "Su" terminaría reconociendo que su curiosa asignatura había sido ideada para que sus estudiantes desarrollaran el pensamiento crítico, algo que los ayudaría a aprender cómo analizar y resolver problemas, a la vez que serviría para hacerles entender el concepto de "cien millones".

Resulta que, en lugar de pretender que sus alumnos contaran los granos de a uno, la maestra pretendía que estos llegaran a contabilizar solo cien y luego multiplicaran ese número por diez o cien hasta llegar a los cien millones.

Una vez terminado el plazo para resolver el rompecabezas, la profesora destacó que diez de sus cuarenta alumnos lograron completar la asignatura exitosamente.

El nivel de presión al que son sometidos los estudiantes chinos ha sido objeto de debate a nivel nacional durante los últimos años, sobre todo luego de que se comenzaron a implementar las distintas reformas educativas.

Una encuesta publicada el año pasado por la firma educativa Afanti, reveló que los estudiantes chinos dedican alrededor de tres horas diarias a su tarea para al hogar, una cifra 3.7 veces más alta que en Japón y 4.8 veces más elevada que en Corea del Sur.