Jodie Brown tiene apenas 22 años. Este sábado, como todos los días, caminaba por las calles de Colchester, ciudad británica ubicada en el condado de Essex, disfrutando del sol veraniego. Sin embargo, un acto de delincuencia alteró la tranquilidad del fin de semana.

La joven caminaba por un estrecho callejón cuando fue testigo de un robo. Ante la desconcertante mirada de las personas, muchas de las cuales salían de las tiendas de esa calle para observar lo que estaba ocurriendo, dos hombre ingresaron en una joyería.

Los delincuentes, que habían llegado en una moto al lugar, estaban armados con una llave de tuercas y un martillo.

Lo que nunca imaginaron es que después de perpetrar el robo iban a tener que toparse con la resistencia de una joven transeúnte.

Al ver la situación, y lejos de amedrentarse, Jodie se acercó a la puerta de la joyería.

Apenas transcurrieron unos pocos segundos hasta que salió uno de los ladrones, cuyo plan era fugarse con el motín en la moto. Pero eso no pudo ser.

La joven forcejeó con el delincuente, a quien había logrado quitarle las llaves del rodado. Mientra, la gente observaba sin entender lo que estaba ocurriendo.

Desesperado por la situación, y con su plan de fuga frustrado, el hombre salió corriendo para darse a la fuga. No conforme con haber impedido que se fugara en la moto, Jodie lo corrió para atrapar. No obstante, no logró alcanzarlo.

Pero el segundo ladrón sí fue reducido -y posteriormente enviado a prisión- por un policía que se encontraba en el lugar fuera de servicio.

Las autoridades aseguraron que siguen buscando al otro sospechoso (el que forcejeó con Jodie), quien "corrió en dirección a Scheregate Steps", consigna Daily Mail.

Tras el robo, la joven británica aseguró que lo que vivió es como lo que se ve "en documentales e historias sobre robos".

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