Tanques militares se han desplegado estratégicamente por distintos lugares de la capital. (REUTERS/Philimon Bulawayo)
Tanques militares se han desplegado estratégicamente por distintos lugares de la capital. (REUTERS/Philimon Bulawayo)

El secretario general del principal partido de la oposición en Zimbabwe, el Movimiento para el Cambio Democrático (MDC-T), Douglas Mwonzora, aseguró este miércoles ante la tensión que vive el país que están "seguros de que el Ejército está en el proceso de tomar el mando".

En una entrevista telefónica desde Zimbabwe con el canal sudafricano ANN7, Mwonzora reiteró: "Esta es la definición estándar de un golpe de Estado. Si esto no es un golpe, ¿qué lo sería?", a lo que añadió que el partido gobernante, la Unión Nacional Africana de ZimbabweFrente Patriótico (ZANU-PF) "están en la etapa de negación, pero ya no tienen el control".

Al respecto del mensaje que un portavoz del Ejército leyó en la televisión nacional esta noche, en el que descartó que se estuviera produciendo una "toma militar" del Gobierno, Mwonzora consideró que "es un comunicado normal cuando los militares intervienen".

"Hay mucho resentimiento contra (el presidente) Robert Mugabe y su esposa (Grace)", subrayó el político opositor, que pidió a los ciudadanos que "tengan cuidado", ya que "la situación es anormal".

Aunque el secretario general del MDC-T aseveró que "es la hora de salvar al país", reclamó que "no se permita que haya derramamiento de sangre".

Soldados hacen guardia afuera de  Harare. (REUTERS/Philimon Bulawayo)
Soldados hacen guardia afuera de  Harare. (REUTERS/Philimon Bulawayo)

El mismo canal de televisión contactó con un portavoz del ZANU-PF, Kennedy Mandaza, que se encontraba en Sudáfrica y tan solo indicó que "está siguiendo de cerca cómo se desarrolla la situación en Zimbabwe".

La conversación telefónica con Mandaza se perdió después de ser preguntado por el paradero del presidente Mugabe, que según el canal sudafricano SABC, podría encontrarse bajo arresto domiciliario.

Por otra parte, tres ministros del Gobierno de Zimbabue fueron detenidos este miércoles por los militares. Después de sendas redadas en sus residencias, los soldados arrestaron al ministro de Finanzas, Ignatius Chombo, al titular de Educación Superior, Jonathan Moyo, y al de Gobierno Local, Obras Públicas y Vivienda y comisario político a nivel nacional de la gobernante Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF), Saviour Kasukuwere.

Los tres formarían parte del conocido como grupo G40, una facción del partido que, según los expertos, busca expulsar a los veteranos de la guerra de independencia -como el vicepresidente Emmerson Mnangagwa, destituido la semana pasada- para allanar el camino de la primera dama, Grace Mugabe, hacia el poder.

NewsDay apunta a que Moyo podría ser el cerebro de esta facción, una de las varias en las que se ha dividido el ZANU-PF para organizar la sucesión del presidente Robert Mugabe, de 93 años y en el poder desde 1980.

La tensión en Zimbabwe empezó a aumentar en la tarde de ayer, después de que varios tanques fueran vistos en dirección a Harare, solo un día después de que el jefe de las fuerzas armadas del país, Constantine Chiwenga, advirtiera de que se tomarían "medidas correctivas" si continúa la purga de veteranos en el partido de Mugabe (de 93 años y en el poder desde 1980).

El ZANU-PF respondió afirmando que las palabras de Chiwenga sugerían una "conducta de traición" destinada a "incitar a la insurrección y al desafío violento del orden constitucional".

En el contexto de fondo de este cruce de acusaciones se encuentra la destitución, la semana pasada, del vicepresidente Emmerson Mnangagwa, que sonaba como sucesor de Mugabe, al igual que la primera dama Grace Mugabe, a la que los expertos apuntan como directora de las purgas para allanar su camino hacia el poder.

Mnangagwa huyó a Sudáfrica y, en un comunicado, sostuvo: "Pronto controlaremos los resortes del poder en nuestro bello partido y país".

Con información de EFE

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