Estos alimentos saludables, ¿son realmente buenos para la salud?

Un informe especial de la revista Time analizó los beneficios —reales, dudosos, inexistentes— de productos como agua hidrogenada, suplementos de proteína y barras de cereales

(Shutterstock)
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De la paleodieta a la alimentación sin gluten, de la macrobiótica a la dieta mediterránea, pasando por bebidas fermentadas como el kombucha o el kefir, suplementos de algas como la spirulina, superalimentos como la quinoa y la chía o agregados de Omega 3, la nutrición del humano globalizado del presente está llena de informaciones que impulsan o devalúan distintos productos según el criterio de la salud, y a veces sucesivamente el mismo.

La revista Time revisó algunas de las nuevas tendencias saludables en productos de nutrición para evaluar hasta qué punto presentan beneficios reales al cuerpo. Y llegó a conclusiones interesantes:

1) Agua hidrogenada

Se trata de agua común en la cual se ha disuelto una cantidad extra del gas hidrógeno. El reciente mercado del fenómeno va desde botellas de USD 3 hasta tabletas de USD 56 por 60 unidades, hasta aparatos de agregado de hidrógeno de más de USD 1.000.

Entre los beneficios que enumeran sus promotores —como el médico-celebridad Nicholas Perricone, que tiene su propia marca— se cuentan el aumento de la energía, la mejor recuperación luego de hacer ejercicio e importantes propiedades antiinflamatorias.

"Pero los estudios científicos que sostienen esas afirmaciones son débiles", según la revista. "Nada sabemos sobre la dosis o la frecuencia necesarias para que tomar agua hidrogenada dé beneficios", dijo a Time Robin Foroutan, de la Academia de Nutrición y Dieta de los Estados Unidos. De hecho, la cantidad de hidrógeno agregado varía de un producto a otro y no hay fórmulas estándar. "Por ahora los expertos dicen que si bien beber agua hidrogenada probablemente no es peligroso, sus beneficios, si los tiene, son desconocidos".

2) Suplementos de proteína

(IStock)
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Hace años ya que, desde los deportistas a las personas con problemas de peso, el consumo de proteína en polvo es popular. Las fuentes de estos suplementos son variadas: suero de leche, cáñamo, soja, guisantes, y muchos otros. Pueden contribuir a la recuperación muscular luego del ejercicio y a generar una sensación de saciedad.

Sin embargo, "la proteína en polvo no es necesariamente un sustituto adecuado de la real", según Time, que se encuentra en abundancia en la carne, el pollo, el pescado, los huevos y la quinoa, entre otras fuentes. Los humanos necesitan de proteína para la regeneración celular de piel, músculos y huesos, y provee los nueve aminoácidos esenciales que el cuerpo no produce.

"Pero mientras que algunos suplementos de proteínas contienen el perfil completo de aminoácidos, muchos se quedan cortos. En general los suplementos hechos a partir de animales —como suero de leche, caseína o clara de huevo— son más completos", argumentó el texto. "Además, cuando la proteína se obtiene de alimentos, se agregan otros nutrientes y fibras que contribuyen a una dieta saludable", dijo a la revista Nancy Rodriguez, profesora de Nutrición en la Universidad de Connecticut.

3) Helado bajas calorías

(iStock)
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En 2012 Halo Top lanzó en los Estados Unidos un helado de bajas calorías y alto contenido de proteína que rápidamente hizo temblar a gigantes como Häagen-Dazs y Ben & Jerry's: sus ventas aumentaron un 2.500% entre 2015 y 2016. Con 60 a 90 calorías por porción, se convirtió en un fenómeno.

"Pero los nutricionistas advierten que ese rango de bajas calorías suele derivar de edulcorantes artificiales, que aparentemente no ayudan a que la gente baje de peso, según un informe publicado en la Revista de la Asociación Médica Canadiense". Dicho eso, se terminan las críticas: "En lo que concierne a los ingredientes, no hay nada que yo señalaría como alarmante", dijo Keri Gans, nutricionista de Nueva York, a Time.

4) Pasta alternativa

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"La pasta hecha de arroz integral, quinoa, lentejas, garbanzos y otras cosas, en lugar de harina de trigo, es lo último", señaló Time. Es cierto que algunas tienen más proteínas y fibras que la pasta común. "Pero no hay que dejarse engañar por pasta que lleve en su nombre un vegetal, como fideos de espinaca o de tomate. Según la marca, los fideos de espinaca pueden ser fideos comunes con un poco de espinaca en polvo agregada", advirtió el médico Keith Ayoob de la Facultad de Medicina Albert Einstein.

En todo caso, las pastas son saludables —las de trigo, las de grano integral, las alternativas— siempre y cuando no se las acompañe de salsas cremosas y pesadas. "Por ejemplo, si se sirven con vegetales en lugar de salsa de cuatro quesos". También importa limitar la porción razonablemente.

5) Barras de cereales

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En la sección de alimentos saludables de cualquier supermercado se destacan hace años las barras de cereales. "A pesar de que muchas contienen tanta azúcar como una barra de chocolate", objetó la revista. Una encuesta que The New York Times publicó en 2016 reveló que más del 70% de las personas cree que las barras de granola son saludables, mientras que menos de un tercio de los nutricionistas dijeron lo mismo.

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Existen, no obstante, opciones buenas, pero para encontrarlas es necesario leer con atención los ingredientes. El nutricionista Andy Bellatti, director estratégico de la fundación Dietitians for Professional Integrity (Nutricionistas por la Integridad Profesional) recomienza elegir aquellas cuya dulzura se basa en alimentos, como el coco o los dátiles, y no en azúcares. "De ese modo —explicó— se obtiene nutrición con fibra y sin azúcar agregada". Para un tentempié, no obstante, recomendó un puñado de almendras o una manzana.

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