El camión, de unas 18 toneladas, estaba aparcado cerca de un obraje. El delincuente forzó su entrada y logró encender el motor. Entonces comenzó una corrida infernal por el tranquilo municipio de Oldham, ubicado en el Gran Mánchester, en Reino Unido.

A poco de comenzar su carrera fuera de control, el brazo metálico ubicado en la parte trasera del vehículo se enganchó con un Vauxhall Corsa 50. Entonces empezó a arrastrarlo como si fuera una grúa, aunque con las ruedas para arriba.

Así quedó el barrio por el que pasó el camión

Así fue golpeando autos y camionetas a su paso, hasta dejar al vehículo que remolcaba incrustado en la entrada de una casa. El saldo final fue de 14 autos severamente dañados. Si bien ninguna persona resultó gravemente herida, algunos transeúntes sufrieron cortes por el vuelo de vidrios y trozos de metal

El camión quedó abandonado algunas cuadras más adelantes, en una zona descampada. La Policía arrestó por el hecho a un hombre de 28 años, sospechado de ser el ladrón.

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