El Consejo de Seguridad de la ONU acordó finalizar la misión de los cascos azules en Haití

Por unanimidad, los miembros del organismo decidieron terminar las operaciones luego de 13 años de labores, por una mejoría en las condiciones del país. Los agentes permanecerán en el país hasta octubre

(Getty)
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El Consejo de Seguridad de la ONU acordó este jueves poner fin a su misión de paz en Haití tras 13 años de labores y remplazarla por una fuerza únicamente policial.

De acuerdo con la resolución del Consejo, adoptada por unanimidad, el término de la misión, conocida por sus siglas como Minustah, será el 15 de octubre próximo.

"El progreso logrado durante los últimos 13 años en la estabilización de Haití es notable. Por eso es oportuno remodelar la cooperación entre la comunidad internacional, Naciones Unidas y Haití con vistas a asegurar la sostenibilidad de este progreso", defendió ante el Consejo la enviada especial de la ONU para el país, Sandra Honoré.

La salida cuenta con el apoyo del nuevo presidente haitiano, Jovenel Moïse, y del resto de Estados miembros. La resolución reconoce "el hito más importante" que el país ha logrado hacia la estabilización tras las recientes elecciones.

La ONU utilizará los próximos meses para reducir progresivamente su presencia hasta completar una retirada total del personal militar desplegado en el país caribeño. Actualmente, la Minustah cuenta con unos 2.370 cascos azules y con unos 2.600 policías sobre el terreno.

El plan de la ONU pasa por sustituir esa presencia con una nueva operación mucho más reducida, sin militares y con sólo 295 policías.

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La nueva misión, que tendrá un nombre diferente, se centrará en apoyar a la policía haitiana, promover el Estado de derecho y vigilar el respeto de los derechos humanos.

"Vemos la transformación de la misión en Haití, incluida la retirada militar, como un gran ejemplo de cómo las operaciones de mantenimiento de la paz pueden y deben cambiar a medida que la situación política en el país cambia", defendió la embajadora de Estados Unidos, Nikki Haley, que este mes preside el Consejo de Seguridad. Por su parte, Rusia mantenía ciertas reservas con el lenguaje propuesto, aunque había manifestado su respaldo a la estrategia de fondo.

La presencia de la ONU en Haití ha estado marcada en los últimos años por la polémica, después de que en 2010 un vertido de residuos fecales a un río por parte de cascos azules nepalíes iniciase el brote de cólera que todavía hoy afecta al país.

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