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Según el periodista de la agencia Reuters, Andreas Rinke, la canciller alemana Ángela Merkel, le dijo al presidente Donald Trump que la lucha global contra el terrorismo no era excusa para prohibir la entrada a los EEUU de refugiados o personas provenientes de países musulmanes.

En línea con la información de la agencia británica, el vocero de Merkel, Steffen Seibert; explicó en un comunicado que la canciller había expresado sus preocupaciones a Trump durante una llamada telefónica a principios de la semana recordándole que los Convenios de Ginebra requieren que la comunidad internacional recepte a los refugiados de guerra por razones humanitarias.

"Merkel está convencida de que, incluso, ante la decisiva batalla contra el terrorismo no se  justifica colocar bajo un estado de sospecha general a personas de una pertenencia o fe especifica", declaró Seibert.

El portavoz de Merkel agregó que "el Gobierno alemán lamenta la prohibición de viajar a los EEUU, y que revisara las consecuencias para sus ciudadanos de doble nacionalidad en representación de sus intereses si fuera necesario".

Los ministros de Relaciones Exteriores alemán y holandés emitieron una declaración conjunta el pasado martes diciendo que "presionaran a las autoridades de los EEUU para determinar el completo significado de la orden de Trump para con sus ciudadanos con doble nacionalidad". "Estamos decididos a proteger los derechos de nuestros ciudadanos y tomaremos medidas rápidas dentro de la Unión Europea"; declararon el alemán Sigmar Gabriel y su homólogo holandés, Bert Koenders.

Donald Trump ordenó recientemente una suspensión de cuatro meses para permitir que los refugiados ingresen a los EEUU y canceló temporalmente por el mismo espacio de tiempo el ingreso de ciudadanos de Siria y otros seis países musulmanes para entrar a su país.

Los comentarios de Seibert fueron el indicio de un primer desencuentro sobre la cuestión entre Merkel y Trump, quienes habían destacado intereses comunes como el fortalecimiento de la OTAN y la lucha contra el terrorismo islámico en una declaración conjunta después de una primera llamada telefónica de 45 minutos después de que Trump asumiera la presidencia de su país.

Thomas Oppermann, que encabeza la facción parlamentaria de los socialdemócratas, el socio menor de la coalición de centro derecha de Merkel, calificó la orden de Trump de inhumana y temeraria y declaro que puede causar un daño significativo a la economía estadounidense.

"La orden contradice todo lo que compone la buena reputación de Estados Unidos como país de inmigración", declaró al diario Die Welt: "Nadie debe ser discriminado por sus creencias religiosas", aseveró Oppermann.

La respuesta estadounidense no se hizo esperar y fue el propio Trump quien envió un escueto comunicado a Merkel: "Esto no es sobre religión y nada tiene que ver con las creencias de las personas, esta medida es temporal y sobre el terrorismo yihadista para mantener a salvo a nuestros ciudadanos". "Los siete países nombrados en la orden ejecutiva son los mismos países previamente identificados por la administración Obama como fuentes de terrorismo". "Para ser claro, esto no es una prohibición a musulmanes, como los medios de comunicación están falsamente informando. No se trata de religión, sino de terror y de seguridad en nuestro país ", agregó Donald Trump.

La respuesta del presidente Trump fue ratificada por un comunicado de la Agencia de Seguridad Nacional de los EEUU, en el que se explica que el presidente Trump está tratando de lidiar con el terrorismo de manera realista y con medidas activas muy diferentes a las de la administración que lo precedió. Estas acciones tienden a preservar a los ciudadanos estadounidenses de los crímenes de los yihadistas en territorio de los EEUU, y por esa razón se toman medidas que bloqueen y mantengan fuera del territorio estadounidense a los terroristas yihadistas.

"Los Estados Unidos son una nación orgullosa de inmigrantes, nosotros seguiremos brindando ayuda a aquellos que huyen de la opresión. Sin embargo, lo haremos protegiendo a nuestros ciudadanos y fronteras"; indica el comunicado emitido el miércoles. "América siempre ha sido la tierra de los hombres libres y el hogar de los valientes. Lo mantendremos libre y a salvo, los medios de comunicación lo saben, pero se niegan a decirlo, por ello el presidente Donald Trump cree en la importancia de comunicarlo oficialmente".

Ratificando el comunicado, Trump declaró que "Los siete países mencionados en la orden ejecutiva son los mismos países previamente identificados por la administración Obama como fuentes de terror". "Para ser claro, dijo Trump, esto no es una prohibición musulmana como los medios de comunicación están falsamente informando. Esto no es sobre la religión de las personas, esto es sobre el terrorismo y mantener seguro a nuestro país.

Trump agregó: "Volveremos a emitir visados a todos los países una vez que estemos seguros que hemos revisado e implementado las políticas más seguras durante los próximos 90 días. Tengo un tremendo sentimiento por las personas involucradas en esta horrible crisis humanitaria en Siria. Mi prioridad será siempre proteger y servir a nuestro país, pero como presidente encontraré maneras de ayudar a todos los que sufren".

La canciller alemana no ha respondido aún a la respuesta del presidente estadounidense.

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