El hecho fue registrado por el vecino de un edificio, que al no poder creer la violencia del ataque que estaba presenciando desde la ventana, tomó su smartphone y empezó a grabar.

El hombre, que a esa altura no tenía ni zapatos ni remera, estaba siendo salvajemente mordido por un perro, aparentemente callejero. Trataba de defenderse, pero poco podía hacer frente a la fiereza del can.

En un momento, otro hombre se acercó con un palo para detener al perro. Pero él mismo pasó a ser atacado y prefirió huir para salvar su vida.

Finalmente, un grupo más nutrido de personas fueron a ahuyentar al animal. Lo atacaron con palos y entre todos lograron arrebatarle a su víctima.