El hombre, que según informó la Policía estaba completamente ebrio, salió de un edificio y atravesó la puerta retractable sin problemas. Estuvo algunos segundos deambulando por la calle y luego decidió volver a entrar.

Entonces se produjo la desgracia. Al tocar con sus brazos desnudos los dos extremos del portón metálico, recibió un shock eléctrico fulminante, que lo dejó paralizado. Algunos instantes después cayó muerto.

El dueño de la propiedad negó cualquier responsabilidad en el hecho, y aseguró que el sistema de seguridad funcionaba bien. Además culpó a la víctima, y dijo que lo ocurrido fue producto de su ebriedad. Por su parte, la Policía avanza con una investigación para esclarecer las causas de lo sucedido.