Cuatro Pueblos Mágicos para disfrutar el puente por menos de 3 mil pesos

Visitar los Pueblos Mágicos del país es una excelente oportunidad para conocer de la cultura e historia de otros territorios a un precios accesible

La Secretaría de Turismo define a los Pueblos Mágicos como lugares donde “a través del tiempo y ante la modernidad, han conservado su valor y herencia histórica cultural”. (Fotos: Gobierno de México)

Este fin de semana será largo, pues las y los mexicanos se podrán dar un pequeño descanso para disfrutar del puente que se extiende hasta este lunes 7 de febrero. Los días feriados no son sólo una oportunidad para relajarse y salir de la rutina, también son el pretexto perfecto para salir con la familia, amigos, seres queridos o emprender un viaje solo.

Los Pueblos Mágicos son una excelente opción para visitar porque en ellos, aparte de disfrutar de paisajes memorables, se puede aprender de historia ya que son denominados como “mágicos” debido a que resguardan gran parte de sus tradiciones, cultura y arquitectura original. La Secretaría de Turismo los define como lugares donde “a través del tiempo y ante la modernidad, han conservado su valor y herencia histórica cultural”.

Otro de los beneficios de salir de paseo es que se pueden vivir grandes aventuras o experimentar momentos únicos e inolvidables. Aunque es muy divertido salir a pasear, en ocasiones también resulta muy caro por los innumerables gastos que se deben realizar; por este motivo, presentamos algunas opciones que no harán que la quincena se desajuste.

1. Real de Monte, Hidalgo

La arquitectura de Real de Monte se caracteriza por su estilo pintoresco (Foto: Gobierno de México)

Este Pueblo Mágico es considerado como el más alto del país y se encuentra a quince minutos de Pachuca, la capital del estado de Hidalgo. De acuerdo con información del Gobierno federal, el lugar destaca por haber sido escenario de grandes eventos históricos como “la primera huelga de América, o el nacimiento de la pasión por el futbol soccer en México, pues ahí se disputó el primer partido de futbol del país, deporte que llegó para quedarse.”.

Es el sitio ideal para una caminata llena de bellos paisajes coloniales, también se puede observar las mezcla de la cultura mestiza y la inglesa, pues fue aquí donde se asentaron algunas compañías extranjeras para el trabajo en las minas. Las casas llenas de colores, con bellas fuentes y bonitas plazas son elementos representativos y únicos.

De igual manera, es ideal para probar el pan de nata, pulque, los cocoles, los pastes y sobre todo, el almuerzo de los mineros ingleses. El pueblo es la combinación perfecta entre lo colonial, lo artesanal y lo natural, ya que cuenta con varias áreas verdes.

El precio promedio de los hoteles de tres estrellas es de mil 122 pesos, no obstante, también hay diversas cabañas a un precio más accesible. Asimismo, los lugares de comidas y bebidas ofrecen costos asequibles para que la gente pueda disfrutar sin gastar una millonada.

2. Tequisquiapan, Querétaro

Tequisquiapan es considerada como la capital del vino y el queso (Foto: Gobierno de México)

Esta es una de las zonas más tranquilas del estado de Querétaro, su clima cálido es idóneo para visitar los balnearios y las aguas termales que se encuentran cerca. Tequisquiapan es la sede oficial de la Feria del Queso y el Vino, “donde se exponen los mejores productos vinícolas y los más deliciosos quesos elaborados en tierras queretanas”.

Si se es amante de los paisajes rocosos y montañosos, este es el sitio perfecto para disfrutar de vistas de ese tipo. En el Mercado de Artesanías de Tequisquiapan se puede encontrar todo tipo de recuerditos y piezas de arte únicas de la región. De igual forma, hay algunos museos y la plaza principal tiene un encanto muy colorido.

Los precios del hospedaje están aproximadamente entre mil 500 y mil 700 pesos. Si se es amante del vino y el queso, los restaurantes de la zona y de la plaza principal podrán ser el elemento central de la visita.

3. Aculco, Estado de México

Aculco fue fundado por pueblos otomíes en la época prehispánica. (Foto: Gobierno de México)

Ideal para la gente aventurera y exploradora. Aculco se encuentra entre peñas, montañas y cascadas que ofrecen imágenes inolvidables. De acuerdo con la misma fuente, cuenta con un “santuario natural que tiene una caída de 15 metros que humedece enormes columnas basálticas, con la magnífica arquitectura tradicional”.

Se puede visitar la Cascada de la Concepción para pasar un rato agradable en compañía de la naturaleza ,o también se puede asistir a la Parroquia y Ex convento de San Jerónimo, los cuales destacan por conservar su estructura colonial original. Si se es amante del arte, se encuentra una gran colección de pinturas elaboradas en la época de la Nueva España.

También se caracteriza por sus precios bajos en el hospedaje que no pasan de los mil pesos. La gastronomía destaca por la preparación del tradicional pulque, sus enchiladas aculquenses, barbacoa, carnitas, escamoles, cremas, y quesos. Como postres figuran los dulces de leche, jamoncillos y panadería.

4. Huamantla, Tlaxcala

Huamantla resguarda a uno de los códices más grandes del mundo. (Foto: Gobierno de México)

Huamantla es uno de los pueblos más acogedores de Tlaxcala que por lo regular, encanta a miles de turistas por su arquitectura y estilo francés. La zona resalta por la tradición ganadera, el arte titiritero y el diseño de bellos tapetes de aserrín.

El lugar cuenta con múltiples atractivos como la Basílica de la Virgen de la Caridad, el Convento Franciscano, el Museo de la Ciudad, Museo Nacional del Títere Roseta Aranda - MUNATI y si se es amante del pulque, en este territorio se encuentran tres importantes haciendas pulqueras: Soltepec, Tenexac y Casa Malinche.

El precio promedio de los hoteles están en 864 pesos, asimismo, hay diversos puestos de comida que se caracterizan por brindar un excelente servicio a un costo razonable.

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