Violencia, amenazas y horror: pagó 100 mil pesos para que asesinaran a su esposa pero las cámaras del C5 evidenciaron su macabro plan

La tarde del pasado 11 de agosto Adriana Arana salió de su trabajo y se dirigía hacia su casa, pero una motocicleta se le emparejó cuando conducía sobre los carriles centrales de Viaducto Miguel Alemán, a la altura de la colonia Roma, y le disparó en tres ocasiones

@c4jimenez
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La tarde del pasado 11 de agosto Adriana Arana salió de su trabajo y se dirigía hacia su casa, pero una motocicleta se le emparejó cuando conducía sobre los carriles centrales de Viaducto Miguel Alemán, a la altura de la colonia Roma, en la Ciudad de México.

Adriana siguió conduciendo por una de las avenidas más importantes de la capital mexicana, pero durante la trayectoria se impactó contra otros cuatros vehículos. Unos cuantos metros adelante se detuvo, inconsciente.

Lo primero que se reportó aquel momento fue que Adriana había perdido la vida a causa de un infarto, pues no observaron sangre dentro de su coche. Incluso detallaron las autoridades que por eso su carro se había terminado estrellando contra otros vehículos. Otra hipótesis fue un presunto robo.

Sin embargo, horas después se descubrió que le habían disparado en al menos tres ocasiones. El reporte de la policía capitalina precisó que le las balas la alcanzaron a la altura del pecho y los hombros.

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El Grupo Especial de Inteligencia de la Secretaría de Seguridad Pública (SSC) se dio a la tarea de analizar las imágenes de cada una de las cámaras que captaron el momento de la ejecución.

A través de un análisis y reconstrucción, supieron que los homicidas habían escapado desde la colonia Roma hacia la zona de Iztapalapa. También descubrieron que la motocicleta Pulsar desde la que le habían disparado había sido escoltada en todo momento por un vehículo Audi negro, propiedad del ex esposo de Adriana.

En las imágenes de las cámaras del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la CDMX (C5), captadas el día de su muerte, se aprecia el auto de su ex pareja escoltando al motociclista.

Su ex esposo conocía la ruta que ella tomaba porque ambos trabajaron en la misma empresa de sistemas de cómputo. En las imágenes captadas por las cámaras se ve incluso como se bajó del carro para mirar desde un puente del viaducto hacia la escena del crimen. Lo hizo para cerciorarse de que se hubiera cumplido el trabajo.

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Dos días después Enrique N fue detenido junto con otros dos sujetos, pero no por el feminicidio, sino por presuntos delitos contra la salud y portación de arma de fuego.

Días antes del crimen había retirado 100,000 pesos, presuntamente para depositar el dinero requerido por los sicarios a cambio de la vida de su ex mujer.

Esa misma tarde, pero en Iztacalco, los policías hallaron a Alexis David y Adrián Michel, los dos sicarios (el que iba en el auto con Enrique y el que disparó desde la moto).

En el teléfono de uno de ellos se descubrió un video donde salen las oficinas de Adriana, grabado un día antes del crimen.

Adriana Arana
Adriana Arana

Desde 2019, Adriana Arana buscaba separarse de su pareja tras años de violencia y amenazas, pero el proceso y la custodia de su hija se detenían porque Enrique, su exesposo, le peleaba una pensión para aceptar.

La familia sabía de la violencia que padecía desde hace años. Empezó con la restricción del dinero que pertenecía a Adriana por el cobro de rentas, y después pasó a las amenazas y los golpes.

“Tenían un departamento en Iztacalco y ahí empezaron las agresiones físicas y las amenazas. Mi hermana platicó que una noche pelearon y que él la amenazó de muerte, que le dijo que la iba a ver arrastrando, que de él no se iba a burlar”, contó Fernando Arana, hermano de la víctima, a Animal Político.

Aunque para 2019 ya se había separado de Enrique y lo había denunciado por violencia intrafamiliar, Adriana vivía con miedo.

“Ya separados, él la acosaba, la seguía, aparecía de la nada afuera de su trabajo o fuera de la casa de mi papá, con capucha y lentes. Vivía con miedo, siempre decía ‘tengo miedo, me va a hacer algo’.

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