Polvo del Sahara atravesará México: esta será su ruta

Ingresó en Yucatán y para el fin de semana estará en Estados Unidos

La nube del polvo del Sahara es un fenómeno que se presenta anualmente (Foto:@CIRA_CSU/Twitter)
La nube del polvo del Sahara es un fenómeno que se presenta anualmente (Foto:@CIRA_CSU/Twitter)

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), que arribó a la Península de Yucatán una nube de polvo del Sahara, y se prevé que esta continúe su recorrido.

Según señaló, se registrarán concentraciones de aerosoles de bajas a moderadas sobre los estados de Campeche, Quintana Roo y Yucatán.

Posteriormente, la nube se desplazará sobre aguas del Golfo de México, pasando sobre las zonas costeras de los estados de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, con concentraciones bajas de aerosoles.

De tal modo, la nube de polvo alcanzará los estados del suroeste de Estados Unidos, comenzando a disiparse en el territorio mexicano el domingo 25 de julio.

El polvo del Sahara pasará por diferentes estados de México (Foto: SMN/Conagua Clima)
El polvo del Sahara pasará por diferentes estados de México (Foto: SMN/Conagua Clima)

¿Cuáles serán sus efectos?

La Conagua señaló que la nube de polvo del Sahara dejará a su paso por la Península de Yucatán los siguientes efectos:

- Aire seco y cálido que reducirá la probabilidad de precipitación.

- Presencia de tormentas.

- Disminución de la actividad ciclónica en la zona del Caribe.

Además, los atardeceres y amaneceres podrán tornarse naranjas o rojizos debido a la interacción de los rayos solares con las partículas de polvo.

(Foto: Webcams de México)
(Foto: Webcams de México)

¿A qué se debe este fenómeno?

La dependencia señaló que este es un fenómeno común que ocurre entre los meses de julio y agosto, cuando la disminución de lluvia se combina con vientos intensos en la región del Sahel, en el desierto del Sahara en África.

En esa zona se generan desprendimientos de aire cálido, seco y saturado de aerosoles y polvo, mismo que viaja miles de kilómetros sobre el Océano Atlántico, y por la dirección del viento, se dirige hacia el Caribe.

Este evento también es conocido como “capa de aire sahariano” (SAL, por sus siglas en inglés).

En el país, dichas concentraciones de polvo suelen ser bajas o moderadas, por lo que no se reduce drásticamente la calidad del aire.

Nube de polvo proveniente del desierto del Sahara que cubre el cielo (Foto: EFE /Jeffrey Arguedas /Archivo)
Nube de polvo proveniente del desierto del Sahara que cubre el cielo (Foto: EFE /Jeffrey Arguedas /Archivo)

El pasado 15 de julio, el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín, informó que el polvo del Sahara estaba cruzando la Península de Yucatán y que no representaba riesgo para los quintanarroenses, no obstante, invitó a la población a seguir portando el cubrebocas en exteriores, ya que además de ayudar a combatir el COVID-19, sirve para protegerse de este fenómeno, mientras se aleja del territorio.

Por su parte, Mauricio Vila, gobernador de Yucatán no dio instrucciones a la población local sobre la nube de polvo.

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), estos polvos , “pueden provocar la aparición de alergias y crisis asmáticas en muchas personas, sobre todo aquellas que ya sufrían problemas respiratorios o de inmunodepresión. Muchas veces se refieren casos de ‘gripes’ persistentes o alergias sin causa aparente que pueden haber sido provocadas por el contacto con partículas de origen biológico presentes en estas brumas”

Vista satelital del polvo del Sahara (Foto: @AstroBehnken/ Twitter)
Vista satelital del polvo del Sahara (Foto: @AstroBehnken/ Twitter)

Por ello este organismo internacional recomienda que la población afectada con “enfermedades respiratorias crónicas (EPOC, asma), adultos mayores, mujeres embarazadas y niños deben usar protectores respiratorios, tales como mascarillas o un pañuelo de tela húmedo para cubrir nariz y boca”, así como usar gafas.

Si se presenta sensación de cuerpos extraños en los ojos, deben lavarse con abundante agua, de preferencia que sea potable o hervida y, antes de iniciar ese procedimiento, asearse muy bien las manos. También recomiendan cubrir las fuentes de almacenamiento de agua como pozos, estanques o tambos.

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