Así fue el emotivo reencuentro de dos cachorros con su dueño, un adulto mayor sin hogar que atropellaron en Culiacán

Alba Patrón, una joven sinaloense que compartió la historia en redes sociales, aseguró que aprendió una valiosa lección

Tras el accidente del adulto mayor, Alba Patrón llevó a las perritas al veterinario y las resguardó. Pensó en darlas en adopción a una nueva familia, pero finalmente, decidió acudir al hospital para buscar al señor y así conocerle (Video: Twitter @alba_patron_22)

A veces, desprendernos de los prejuicios es más difícil de lo que parece. Y en eso se basa la historia que narró en Twitter Alba Patrón, una joven sinaloense que conmovió a México en las últimas horas.

Alba trabaja en un restaurante llamado Yikai, en la ciudad de Culiacán, Sinaloa. Cada día, sin falla, los visita Manuel, un adulto mayor sin hogar que se acerca con su carrito de la compra, y pide que le regalen un plato de comida. Siempre lo acompañan sus fieles mascotas, dos perras pequeñas.

Hace unos días, el señor acudió al establecimiento. Se tomó su platillo, y después, siguió su camino. Solo había andado unos pasos cuando un auto lo atropelló y se dio a la fuga.

“Iba bien contento cuando media cuadra después lo atropelló un carro, y se va sin siquiera checar si seguía vivo. Llega la ambulancia y se lo lleva al hospital de urgencia”, contó Alba Patrón, en un hilo que se viralizó en Twitter.

Las perritas se quedaron en el lugar del accidente esperando a su dueño (Foto: Twitter @alba_patron_22)
Las perritas se quedaron en el lugar del accidente esperando a su dueño (Foto: Twitter @alba_patron_22)

Cuando Alba se acercó al lugar del accidente, vio que las dos perritas estaban esperando junto al carrito del supermercado a que su dueño regresara.

“Obviamente las perritas se quedaron solitas esperándolo. Pero yo no estaba segura de si iba a regresar, entonces fui a verlas y me parecía injusto dejarlas ahí solitas. ¿Qué iba a ser de ellas?”, contó la sinaloense.

En ese momento, entendió que no podía mirar hacia otro lado y que debía resguardar a los canes. Contactó a un centro veterinario que está cerca del restaurante, y el personal de la clínica se acercó para ayudarla a trasladar a los perros.

“La más pequeña era un amor, es muy juguetona. La mayor estaba apartada pero tranquila. Cuando pudimos llevarlas [a veterinario], las bañaron y nos dijeron que las desparasitaron gratis. Cuando las pasé a recoger, me contaron que se habían portado bien pero que la mayor, de 10 meses en realidad, era muy nerviosa, que siempre estuvo asustada y tímida. Mi yo interior lo primero que pensó fue, “híjole, el señor del carrito la lastimaba”, relató.

Así reaccionaron las perritas al encontrarse con Manuel (Video: Twitter @alba_patron_22)

Alba creyó que Manuel lastimaba a las perras y pensó que era mejor darlas en adopción. Tampoco sabía cómo se encontraba él, o dónde estaba. Se llevó a las dos mascotas a un terreno familiar, las alimentó, y contactó a asociaciones y protectoras para buscarles una familia.

Sin embargo, durante toda la tarde, se sintió intranquila.

“Sinceramente nunca he sido tan impulsiva como ese día, pero no tuve paz en toda la tarde pensando en el señor, en dónde estaría y cómo regresaría por sus únicas cositas. Así que le pedí a un amigo que me acompañara a buscarlo”, explicó en la red social.

Primero acudieron a la Cruz Roja, porque pensaban que el adulto mayor se encontraba allí. Al llegar, les dijeron que habían llevado a Manuel a otro hospital, pero no sabían a cuál, y les aconsejaron llamar al 911. Al principio, la operadora de emergencias no quiso darles información por una cuestión de privacidad, pero después de mucho insistir, lograron convencerla y averiguaron que el señor estaba internado en el Hospital General.

“Y allá vamos mi amigo y yo enfierrados, en busca de un señor que no conocíamos. Llegamos al hospital, y como es obvio, no nos dejaron entrar a urgencias, pero nos pasaron con la trabajadora social y le conté la historia de las perritas esperando a su dueño, y que mi intención era darlas en adopción puesto que yo creía que las lastimaba... Enseguida me dijo ‘ya sé de qué señor hablas, no ha dejado de preguntar por ellas desde que llegó”, contó Alba.

Todos los médicos confirmaron la versión: Manuel amaba a sus perritas, y había estado preguntando a cada rato por sus mascotas, y estaba muy preocupado porque pensaba que estarían solas y asustadas esperándole. En el accidente, él se había dado muy fuerte en la cabeza. Los doctores le explicaron a Alba que estaba en observación y no sabían si iba a sobrevivir. Finalmente, la dejaron entrar para hablar con el señor.

“Desde que me vio me dijo ‘mis perritas, por favor, se quedaron solas’. Lo tenían amarrado porque se había rajado la cabeza y aún así se quería levantar e irse por sus ‘animalitos’”, contó la sinaloense.

(Foto: Twitter @alba_patron_22)
(Foto: Twitter @alba_patron_22)

Alba le pidió al hospital que la avisaran cuando dieran de alta al señor, y le aseguró a Manuel que iría a recogerle y le entregaría a sus mascotas. Sin embargo, todavía se sentía inquieta, y no sabía realmente qué hacer. Decidió esperar y ver cómo reaccionaban las perritas cuando se reencontraran con su dueño. Cuando salió del hospital, fueron a buscarlo en auto.

“Lo subimos al carro y lo primero que dijo fue ‘¿todavía tienes a las perritas?’ No dejó de platicar en todo el camino. Nos contó toda su vida, que amaba mucho a sus perritas, que no había dejado de pensar en ellas toda la noche. Yo sinceramente seguía con mucha inseguridad, no quería devolverle a la perrita si había posibilidad de que la lastimara, así que le dije a mi compañero que si la perrita reaccionaba mal, no se la daría. Pero si lo reconocía y saludaba bien, sí”.

Primero, Alba llevó a la cachorrita, y la reacción de la pequeña le sorprendió. Estaba inmensamente feliz de reencontrarse con su humano. La más grande estaba escondida, pero al ver a su dueño, salió corriendo a recibirle con gran alegría. Alba asegura que aprendió una gran lección.

“Moraleja: no es bueno juzgar el corazón de las personas solo por su apariencia o calidad de vida, y siempre que tengan la oportunidad de ayudar a alguien, sea quien sea, háganlo. Se siente padre”, concluyó.

En redes sociales, miles de usuarios aplaudieron el gesto de Alba, y la felicitaron por su gran corazón y sus ganas de ayudar. Ella animó a todos los que quieran ayudar, a acercarse al restaurante Yikai y entregar apoyo en especie, como una despensa para Manuel o comida para sus mascotas.

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