De CO2 a pastillas efervescentes: mexicanos desarrollan filtro para transformar emisiones en sales reutilizables

Dos jóvenes de Querétaro desarrollaron un artefacto que transforma el dióxido de carbono emitido por los autos en carbonato de sodio

(Foto: Isaac Esquivel / Cuartoscuro)
(Foto: Isaac Esquivel / Cuartoscuro)

Dos jóvenes de Querétaro desarrollaron un artefacto que consiste en un filtro que permite transformar el dióxido de carbono (CO2) emitido por los vehículos en sales reutilizables.

“El prototipo es un filtro para los automóviles de gasolina de cuatro cilindros y básicamente lo que hace es transformar los óxidos del automóvil en gases inocuos y sales por medio de una solución química y distintos mecanismos”, explicó ayer a Efe Sarah Díaz, creadora del artefacto junto a Martín Morales.

Los jóvenes explicaron que el proyecto busca desarrollar un sistema para reducir las emisiones contaminantes que generan los motores a combustión interna de gasolina y convertir estos óxidos en sales reutilizables, generando carbonato de sodio.

“La sal que estamos generando es carbonato de sodio. Este carbonato de sodio se utiliza ampliamente para hacer pastillas efervescentes, o algún producto de limpieza”, detalló Morales.

(Foto: Twitter PonchoMunoz)
(Foto: Twitter PonchoMunoz)

Al momento, según los jóvenes queretanos, las pruebas han conseguido resultados importantes en pruebas de laboratorio. “Redujimos alrededor del 92% de dióxido de carbono y lo transformamos en sales”, dijo.

Cabe destacar que este invento fue supervisado por la maestra Diana Rubio Navarro, quien acaba de ser premiada como la mejor docente del país por la organización Movimiento STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés).

“Ellos generaron un dispositivo para capturar el CO2 de un automóvil. Han participado en eventos internacionales, pero el evento más significativo para mí como asesora y para ellos fue haber sido el ganador absoluto de Expociencias nacional”, señaló la profesora en entrevista para el mismo medio.

Hay que recordar que este trabajo comenzó en el 2018 y luego de haber ganado una feria de ciencias en Monterrey, Nuevo León en 2019, la creación ha sido presentada en Brasil, Polonia, Canadá y Estados Unidos. Actualmente, los dos jóvenes son estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Campus Juriquilla.

(Foto: UNAM)
(Foto: UNAM)

Cabe recordar que recientemente, la máxima casa de estudios también informó sobre tres mexicanos galardonados con el Premio Especial de las Naciones Unidas, al mejor proyecto de diseño que contribuye a alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030. Reducción de desigualdades, Eje 10; en el marco del Premio Nacional de Diseño, Diseña México 2020.

El criterio para otorgar la distinción consistió en que el proyecto ganador fuera motor para reducir la desigualdad y fomentar sociedades pacíficas con inclusión socioeconómica y política en México.

Francisco Platas López, quien dirigió a los estudiantes en la aplicación de la metodología, dijo: “Tenemos un compromiso ético con las sociedades, porque provenimos de una universidad pública y ésta, a su vez, tiene un fuerte compromiso social; lo menos que podemos hacer como docentes es intentar cambiar la perspectiva que nuestros alumnos tienen del diseño”.

Explicó que su experiencia fue congeniar con sus estudiantes en la metodología que él mismo desarrolló y que está relacionada con la convergencia de saberes, a través de tres posturas: el pensamiento complejo de Edgar Morin, la epistemología genética de Rolando García y Jean Piaget, así como las ciencias de la complejidad.

(Foto: UNAM)
(Foto: UNAM)

La propuesta ganadora expuso la aplicación de esa estrategia de trabajo en dos proyectos de diseño que ayudaron a prefigurar soluciones en la construcción social de lo espacial habitable.

El primero, fue desarrollado por Isabel Gallardo Martínez, quien obtuvo mención honorífica por la tesis de maestría en Arquitectura sobre la sociedad Hñähñú (Hidalgo), que procura ser resiliente ante la desigualdad socioeconómica y política mediante mecanismos regulatorios.

En tanto que el segundo proyecto correspondió al alumno Alfonso Arias Martínez, quien detalló que aplicando el aporte metodológico del diseño complejo para la vulnerabilidad y el riesgo, llevó a cabo su trabajo en un asentamiento aledaño a la barranca de Huentitán (Jalisco), el cual le permitió poner de manifiesto las estrategias de diseño y saneamiento que los habitantes autogeneraron.


Con información de EFE y de la UNAM

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