AMLO “tiene la cabeza en las urnas”: el fuerte señalamiento sobre las prioridades del presidente

El periodista Raymundo Riva Palacio asegura que las reuniones del gabinete de seguridad, solo funcionan como mesa política para efectos de comunicación

Foto: Presidencia de México.
Foto: Presidencia de México.

Todos los días, el presidente Andrés Manuel López Obrador, asegura públicamente, que desde las 6 de la mañana se reúne el gabinete de seguridad para atender los delitos que afectan al país. Sin embargo, en los hechos, las cosas son muy diferentes.

De acuerdo con la columna escrita por el periodista Raymundo Riva Palacio en El Financiero, el llamado gabinete de seguridad no existe de manera legal y solo funciona como una mesa política para efectos de comunicación.

El periodista asegura que en esta reunión, se revisan los temas que interesan al presidente y resuelve cómo abordar aquellos que le pueden costar. Además -dice Riva Palacio- da instrucciones transversales, responsabilizando de temas a quien muchas veces no tiene las atribuciones, “violentando la ley, lo que en los tiempos actuales, se ha vuelto aceptable para muchos”.

El columnista detalla que, en esa mesa, los secretarios de la Defensa, de la Marina o el director del Centro Nacional de Inteligencia no tocan los temas de seguridad importantes. Y es que asiste tanta gente -que muchos de los asiduos no saben quién son-, por lo que ninguna de las áreas sensibles del gobierno expone los asuntos relevantes. Cuando hay algo urgente o importante, se lo informan al presidente en privado.

(Foto: Cortesía Presidencia)
(Foto: Cortesía Presidencia)

“La seguridad, en la intimidad de Palacio, no está en las prioridades del presidente Andrés Manuel López Obrador”, escribió el periodista.

Detalló que desde hace varias semanas, se realizaron ajustes en las reuniones de coordinación de seguridad en los estados, donde los responsables de encabezarlas, son regularmente, el delegado del Centro Nacional de Inteligencia. Pero ahora, son presididas por los delegados de la Secretaría del Bienestar. “Es decir, la seguridad fue hecha a un lado porque lo importante para el presidente es el tema electoral”, apuntó Riva Palacio.

El columnista asegura que esta secretaría se ha convertido en el brazo operativo de la maquinaria de votos que se diseña y maneja desde la oficina contigua de López Obrador, donde está Gabriel García Hernández, el coordinador de los delegados federales que tiene un rango superior en lo formal al titular de Bienestar, lo que la convierte en el receptáculo de la información no sólo de seguridad, sino de los componentes de la turbulencia social que se experimenten en un estado, así como los grupos y las fuerzas políticas que la incitan.

“Esto significa que toda la información de Inteligencia, que debería estar circunscrita al conocimiento exclusivo de las áreas correspondientes, es capturada y procesada con fines políticos-electorales, lo que es una perversión del instrumento, que afecta invariablemente la tarea de prevención y combate a la delincuencia. Sin embargo, esto llega a ser superado en ocasiones por acciones más graves del gobierno federal”, aseveró.

De acuerdo con Riva Palacio, hay estados donde los representantes federales de Seguridad, Defensa, Marina, Gobernación y Centro Nacional de Inteligencia, ni siquiera dialogan con sus contrapartes estatales para coordinar estrategias de seguridad. Pero hay otros -dice el periodista- donde la estructura original no ha sufrido demasiadas alteraciones, donde mensualmente se reúnen los más altos responsables en las áreas de seguridad con el gobernador –aunque nunca acude el representante del gobierno federal–, y las semanales las encabeza el secretario de Seguridad Pública local. En las reuniones diarias no existe coordinador alguno.

Los homicidios en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador han alcanzado las cifras más altas (Foto: Twitter/LPueblo2)
Los homicidios en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador han alcanzado las cifras más altas (Foto: Twitter/LPueblo2)

Y eso tiene un reflejo en las estadísticas. El periodista recordó que durante octubre -de acuerdo con las cifras del gobierno dadas a conocer que dio a conocer por el subsecretario de Seguridad Pública, Ricardo Mejía Berdeja-, se incrementó el número de víctimas por homicidio doloso y feminicidios.

“La disminución de algunos delitos que había presumido antes de renunciar al cargo Alfonso Durazo, estuvo directamente relacionada con el confinamiento por la pandemia del coronavirus. El mes pasado, con el relajamiento de las medidas de confinamiento, se comenzó a recuperar la tendencia, y se registraron 97 homicidios dolosos cada día”, destacó.

La cifra de homicidios dolosos en octubre, incluido feminicidios, fue de 3,020 víctimas, lo que representó un incremento de 7.39% en comparación con septiembre, cuando se registraron 2,812. Mejía Berdeja explicó que la violencia se concentra en 12 puntos del país, enfatizando que está focalizada.

“Lo mismo sucedía desde las administraciones de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, pero el discurso que enarbolaban quienes ahora gobiernan o sus voceros, es que el país estaba incendiado”.

Ahora, en el gobierno de López Obrador, las cifras de los delitos -principalmente de los homicidios-, han llegado a los más altos en la historia moderna del país.

El periodista finaliza su columna destacando que, aunque el tema de la inseguridad es el de mayor preocupación entre los mexicanos y fue la prioridad que estableció López Obrador al llegar a la Presidencia, para pacificar y reconciliar al país, a la fecha “ha sido todo lo contrario, sin ejes estructurados y desconfianzas dentro del gobierno y con gobiernos estatales. Lo que sucede en el ‘gabinete de seguridad’ no es más que la metáfora de un presidente con la cabeza en las urnas, no en los criminales”, concluyó.

MÁS DE ESTE TEMA:

Los homicidios en México incrementaron en octubre: sumaron 2,944

Así fue el día más violento del 2020 en México: 117 homicidios dolosos en plena emergencia por coronavirus

La huella del crimen en México: es el sexto país más violento del mundo con una impunidad de 51% en feminicidios