Durante la pandemia de coronavirus aumentó el alcoholismo en mayores de 40 años: Conadic

Los adultos que beben tienen 57% de posibilidad de padecer depresión, además eleva siete veces la conducta suicida

Las personas mayores de 40 años han aumentado su consumo desde la pandemia, además de los jóvenes de entre 12 y 18 años Foto: EFE/ How Hwee Young
Las personas mayores de 40 años han aumentado su consumo desde la pandemia, además de los jóvenes de entre 12 y 18 años Foto: EFE/ How Hwee Young

Desde el inicio de la pandemia de coronavirus aumentó el consumo de alcohol mayores de 40 años, lo que a su vez es un factor de riesgo para agravar enfermedades como el mismo COVID-19 y otras de carácter psiquiátrico como la depresión.

El 15 de noviembre se conmemora el “Día Nacional contra el Uso Nocivo de Bebidas Alcohólicas” y en esta edición se centró en el lema “Hablemos de #AlcoholyDepresión”, lo que una asociación muy compleja y no siempre de manera causal, consideró el titular de la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic), Gady Zabicky Sirot.

El funcionario federal abundó que en México se ha calculado que el 5% de la población ha tenido un episodio depresivo mayor; además, los adultos que beben tienen 57% de posibilidad de padecer depresión.

"El alcohol eleva siete veces la conducta suicida; normalmente el caso prototípico es de un adulto entre 50 y 60 años, divorciado, viudo, que vive solo, con depresión, con problemas económicos.

“Es importante comentar que durante la pandemia los episodios de consumo excesivo donde se bebe por arriba de la norma se vio incrementado en la población de la cuarta década de la vida”, indicó Zabicky.

Otras de los cambios que dejó la pandemia es que el 12% de la población aumentó el consumo de alcohol, el 39% lo disminuyó (jóvenes) y 48% no refiere haber tenido algún cambio.

El alcohol es la principal droga legal de más uso en México, según la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Tabaco y Alcohol ENCODAT 2016-2017, siete de cada diez mexicanos (71%) han consumido al menos una bebida alcohólica en su vida, alrededor de cuatro de cada diez personas (35.9%) consumieron una bebida alcohólica en el último mes y casi dos de cada diez (19.8%) consumieron alcohol de forma excesiva.

El consumo de alcohol es un grave problema de salud pública, que ocasiona más de 60 enfermedades como la cirrosis hepática, al menos siete tipos diferentes de cánceres, problemas neurológicos y del sistema inmune, cardiopatías y adicción al alcohol (trastornos por uso de alcohol). Su consumo en muchas ocasiones es un factor de riesgo para el suceso de accidentes de tránsito, caídas y ahogamientos, riñas, violencia, conductas sexuales de alto riesgo, embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual.

Por otro lado, la depresión es una enfermedad mental caracterizada por la presencia de tristeza, pérdida del interés o placer, sentimientos de culpa, baja autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración.

Comorbilidad consumo de alcohol y depresión

Una revisión reciente encontró una asociación entre el consumo de alcohol y la presencia de sintomatología depresiva, encontrando un riesgo 57% mayor en personas con trastorno por uso de alcohol (RR = 1.57, IC 95% = [1.41-1.76]), aunque la evidencia que relaciona consumo excesivo de alcohol y depresión es inconsistente. Por el contrario, se ha sugerido que, en los adolescentes, tanto el consumo de bebidas alcohólicas de forma semanal como el consumo excesivo están relacionados con la presencia de sintomatología depresiva y el trastorno depresivo mayor .

Se ha propuesto que la relación entre ambas condiciones es compleja, ya que depende tanto del patrón de consumo de alcohol por parte de la persona, como de la forma en la que se diagnóstica la depresión, aunque el consenso al respecto es que a mayor cantidad de alcohol consumido mayor es el riesgo de depresión. Otra posible explicación es la existencia de factores comunes que desencadenan la depresión y el consumo de alcohol, como pueden ser los problemas de pareja y la violencia.

Resulta fundamental mencionar que la co ocurrencia de trastornos depresivos y trastornos por uso de alcohol se asocia con mayor severidad y peor pronóstico de los mismos, por lo que es importante la detección temprana y el tratamiento oportuno de ambas condiciones médicas. En este sentido la evidencia sugiere que el tratamiento farmacológico para la depresión puede tener efectos positivos tanto para mejorar los síntomas depresivos como el uso de alcohol.

Otros tratamientos basados en evidencia científica que también han mostrado efectividad para tratar la depresión de forma integral son:

Psicoterapia estructurada breve

Activación conductual

Técnicas de relajación

Actividad Física

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