Cómo reducir las pérdidas causadas por desastres naturales

Cada año hay eventos naturales que causan daños en todo el mundo, por lo que las pérdidas económicas se pueden prevenir

(Foto: Cuartoscuro)
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Los tiempos de crisis, como el que estamos viviendo ahora con COVID-19, nos recuerdan la importancia de la prevención para mitigar las pérdidas. Nadie esperaba este virus en particular y sus efectos de gran alcance, pero ¿cómo habrían actuado las sociedades si hubieran sabido lo que vendría?

Cada año hay eventos naturales que causan daños en todo el mundo, por lo que las pérdidas económicas se pueden prevenir. Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCAH), América Latina y el Caribe es la segunda región más propensa a sufrir desastres en todo el mundo. Las inundaciones son el desastre natural más común en esta parte del mundo, seguido de los huracanes, terremotos, incendios y sequías.

Año tras año el Swiss Re Institute estudia el impacto de las catástrofes naturales y los desastres provocados por el hombre en todo el mundo. El informe sigma de 2019 sobre este tema, muestra que hay una mayor exposición de la población a este tipo de peligros, magnificados por el cambio climático, debido a la urbanización y el crecimiento económico. América Latina y el Caribe se encuentran entre las áreas más urbanizadas, con un 81% de población urbana.

Las temperaturas promedio más altas, el aumento del nivel del mar, las olas de calor más prolongadas y las precipitaciones desiguales registraron incrementos y la mayoría de las catástrofes fueron causadas por sucesos recurrentes relacionados con el clima extremo durante el último año.

Los riesgos secundarios como las sequías, los incendios forestales y las inundaciones han demostrado ser más peligrosos y seguirán siéndolo aún más.

El año pasado, según el informe sobre catástrofes naturales elaborado por el Swiss Re Institute, se produjeron pérdidas económicas por USD 137,000 millones debido a este tipo de acontecimientos, que superaron las pérdidas aseguradas de USD 52 mil millones de dólares. Para América Latina y el Caribe, esto representa pérdidas económicas por 11.9 mil millones de dólares, de las cuales 5.2 mil millones de dólares fueron pérdidas aseguradas.

Como reaseguradores, estamos tomando medidas para reducir el cambio climático ahora e igualmente para abordar la brecha de protección. El caso del huracán Dorian en las Bahamas, que fue el desastre más costoso de ese país, es sólo un ejemplo de las condiciones meteorológicas extremas que están afectando a la región hoy en día.

Tenemos la responsabilidad de considerar hacer transformaciones en la forma en que medimos y prevenimos las catástrofes naturales en la industria, pero lo más importante, es que necesitamos trabajar con otras industrias e instituciones para reducir la incertidumbre y las amenazas del cambio climático global y así fortalecer la protección para hacer que el mundo sea más resiliente.

Creo que podemos desarrollar soluciones trascendentales a través de la colaboración con clientes, instituciones privadas y públicas, y los gobiernos. La prueba es que, durante los últimos años, en los que terribles catástrofes como terremotos o inundaciones afectaron a países como Chile, México o Brasil, trabajar juntos fue la mejor manera de superar las dificultades.

Creo firmemente que es posible reducir las pérdidas causadas por catástrofes naturales tomando medidas preventivas hoy, en lugar de reaccionar después de que la crisis nos haya golpeado.

*Presidente de Reaseguro en América Latina de Swiss Re

Lo aquí publicado es responsabilidad del autor y no representa la postura editorial de este

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