López-Gatell en un suelo parejo

El llano es bastante aburrido si nos cansamos de brincar y miramos alrededor, lo cual no significa que todo sea como desea hacer creer el gobierno, o no tengan razón de ser los reclamos de voces críticas

(Foto: cortesía)
(Foto: cortesía)

Se usa la expresión “por qué tanto brinco, estando el suelo tan parejo” cuando una persona trata con toda su voluntad de inventar un enredo o hacer un escándalo sobre algo que no lo amerita. El actual gobierno ha sido experto en divulgar declaraciones ambiguas, esperando una reacción de la opinión pública, mismas que son posteriormente desmentidos. Es decir, al ejecutivo federal le encanta presentar vastas llanuras para que la opinión pública brinque al son que marca la narrativa oficial, haciendo creer a la oposición que con ello aplanarán el terreno.

El pasado domingo 24, el presidente Andrés Manuel López Obrador lanzó un video informativo donde, entre otras cosas, señaló que había recibido una notificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la que se postulaba al doctor Hugo López-Gatell para participar en el grupo de expertos del Reglamento Sanitario Internacional.

De inmediato las redes sociales se incendiaron, sea a favor o en contra de un funcionario público que se ha convertido en un rockstar mediático. Para algunos, se trataba de una simulación o, en todo caso, un acuerdo inconfesable entre el gobierno y la OMS. Otros decían que podría ser un “puente dorado” para la salida de López-Gatell si la crisis sale de control. Incluso había quienes, en la fiebre especulativa, afirmaban que se trataba de una maniobra al interior del gabinete para “sacar de la jugada” a un funcionario que opacaba al resto del gabinete.

Sin embargo, el llano es bastante aburrido si nos cansamos de brincar y miramos alrededor, lo cual no significa que todo sea como desea hacer creer el gobierno, o no tengan razón de ser los reclamos de voces críticas.

La asamblea de la OMS se reunió el pasado 19 de mayo, resolviendo la revisión del Reglamento Sanitario Internacional (RSI). La negociación fue atendida por el secretario de Salud, Jorge Alcocer, acordando los países miembros nombrar un enlace y un grupo de expertos para la tarea. Lejos de inventarse el hilo negro, se busca actualizar el reglamento para atender la pandemia de COVID-19 y revisar protocolos diversos. Cada uno de los gobiernos designará a sus respectivos equipos, aunque la OMS puede invitar a postularse a algunos integrantes según sus méritos y trayectoria. Lo anterior se puede leer en la Resolución A73/VR/4, disponible en el portal de este organismo internacional.

Por lo arriba escrito, sería mezquino regatearle el mérito al doctor López-Gatell para formar parte de este grupo de expertos. Sin embargo, también es cierto que muchos otros científicos mexicanos han formado parte de grupos similares a lo largo de los años, por lo que no estamos hablando de un triunfo excepcional, como nos quiere vender el gobierno.

Tampoco el logro y la trayectoria de López-Gatell implican abandonar la crítica y reconocer que se tienen más preguntas que respuestas en el manejo de la crisis. Cierto, se ha logrado vender la imagen del doctor como un rockstar, pero ha abonado en descrédito de su credibilidad como profesional. No solo ha celebrado las ocurrencias del presidente, sino también le ha seguido el juego con su alusión a la “fuerza moral” del ejecutivo. Tampoco se ha expuesto a ser cuestionado en público por sus pares, y ha sido cada vez más condescendiente al tratar con la prensa. Incluso se sabe muy poco sobre sus metodologías y criterios de medición.

¿Tiene habilidades políticas el doctor López-Gatell, como algunos le atribuyen? Hemos creído erróneamente que el expertise técnico, un posgrado o el carisma son atributos indispensables de un político, y en momentos de crisis nos da por candidatear a cualquier persona que caiga bien. Tampoco es buena señal que se haya atribuido funciones que no competen a su rango o a su secretaría, como el detener la producción de cervezas. Como bien dice el adagio, la forma es fondo en esta actividad.

En todo caso, veremos si tiene o no habilidades políticas en unas semanas o meses, según dos escenarios. El primero: la crisis sale de control y el presidente, al no asumir responsabilidad alguna como acostumbra, busca un chivo expiatorio. El segundo: hay un buen manejo y el presidente ve a su lado a alguien que le hace mediáticamente sombra. Hasta ese momento, mantengamos los ojos bien abiertos y no dejemos de cuestionar.

*Politólogo

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