El pasado año se registraron 33.369 asesinatos, siendo el más violento de la historia de México desde que empezaron los registros en 1997 (Foto: Cuartoscuro)
El pasado año se registraron 33.369 asesinatos, siendo el más violento de la historia de México desde que empezaron los registros en 1997 (Foto: Cuartoscuro)

La tasa de asesinatos en México cayó en el primer mes de este año ante las promesas del presidente Andrés Manuel López Obrador de mejorar la seguridad y las protestas por los recientes asesinatos brutales de mujeres.

Los asesinatos en México cayeron un 1.2% a 2,819 en enero, frente a los 2,854 del primer mes del año pasado, según la Secretaría del Interior. La disminución se produce tras el año más violento del que se tienen datos.

Una disminución en la tasa de homicidios “es sin duda bienvenida, pero la cuestión clave es si la caída es sostenible durante varios meses y si los residentes mexicanos comienzan a ver mejoras reales en la situación general de la seguridad en el país”, dijo Maureen Meyer, directora de México de la Oficina de Washington para América Latina, un grupo de expertos con sede en Washington DC. Meyer hizo el comentario antes de que se publicaran las cifras.

Los datos reflejaron una caída en enero, pero el popular presidente del país es objeto de crecientes críticas por su reacción a los recientes asesinatos de alto perfil de mujeres, que han puesto de relieve la creciente violencia de género en todo el país. El número de asesinatos de mujeres por motivos de género en el país, clasificados como feminicidios, aumentó a 1,006 el año pasado, frente a los 912 en 2018.

Grupos feministas protagonizaron dos grandes protestas a las afueras del Palacio Nacional en febrero para protestar por los brutales asesinatos de Fátima, una niña de 7 años, e Ingrid Escamilla, una mujer de 25 años que fue encontrada desmembrada. (FOTO: GALO CAÑAS /CUARTOSCURO)
Grupos feministas protagonizaron dos grandes protestas a las afueras del Palacio Nacional en febrero para protestar por los brutales asesinatos de Fátima, una niña de 7 años, e Ingrid Escamilla, una mujer de 25 años que fue encontrada desmembrada. (FOTO: GALO CAÑAS /CUARTOSCURO)

“La indignación en este momento es, primero, por la displicencia con la que López Obrador ha abordado el problema”, dijo Meyer. “Y en segundo lugar, porque todas las medidas que su Gobierno ha adoptado en el último año no han hecho mella en el problema de feminicidios y la violencia contra las mujeres”.

Grupos feministas protagonizaron dos grandes protestas a las afueras del Palacio Nacional en febrero para protestar por los brutales asesinatos de Fátima, una niña de 7 años, e Ingrid Escamilla, una mujer de 25 años que fue encontrada desmembrada. Los manifestantes rociaron graffiti por los muros del palacio e interrumpieron la conferencia de prensa matutina de López Obrador.

Las protestas provocaron un debate nacional y pusieron a López Obrador a la defensiva. Las etiquetas #JusticeForIngrid y #Fatima se propagaban rápidamente a través de las redes sociales. En respuesta a las críticas, el presidente repitió que no luchará contra la violencia con violencia, y tiene previsto restablecer valores y revertir la decadencia social.

López Obrador dijo a los medios en una rueda de prensa el miércoles por la mañana que insistía en que se debían abordar las causas. El líder mexicano agregó que debía haber leyes severas, castigos, cárcel y medidas coercitivas, pero lo principal era luchar por una sociedad mejor.

López Obrador ha preferido desplegar una Guardia Nacional de reciente creación y centrarse en la educación y los subsidios para los jóvenes. (FOTO: ISAAC ESQUIVEL /CUARTOSCURO)
López Obrador ha preferido desplegar una Guardia Nacional de reciente creación y centrarse en la educación y los subsidios para los jóvenes. (FOTO: ISAAC ESQUIVEL /CUARTOSCURO)

No es la primera vez que López Obrador ha sido criticado por su enfoque sobre la seguridad. En octubre del año pasado, el gabinete de seguridad de López Obrador decidió liberar al hijo capturado del líder de un cártel del narcotráfico Joaquín “El Chapo” Guzmán para evitar un tiroteo que podría haber matado a civiles. Posteriormente, en noviembre, nueve miembros de una familia mormona con doble ciudadanía estadounidense-mexicana fueron asesinados en un ataque perpetrado por individuos armados de un cártel en el norte de México.

La violencia de los cárteles es la fuerza impulsora detrás de las altas tasas de asesinatos en México, pero el Gobierno se ha resistido a una represión dura y a la militarización que caracterizó el enfoque del ex presidente Felipe Calderón entre 2006 y 2012. López Obrador ha preferido desplegar una Guardia Nacional de reciente creación y centrarse en la educación y los subsidios para los jóvenes.

“Una vez más, ha quedado evidenciada, la ausencia de una política integral que garantice en México, el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia”, escribió el grupo de defensa de la mujer Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio en un comunicado el lunes. “Por el contrario, día con día se expone a la luz pública, la falta de voluntad política para poner en primer lugar la atención al delito del feminicidio”.

MÁS SOBRE OTROS TEMAS: