Para Moody’s, tal contracción tiene efectos crediticios negativos para la nota soberana de la segunda mayor economía latinoamericana (Foto: Captura de pantalla)
Para Moody’s, tal contracción tiene efectos crediticios negativos para la nota soberana de la segunda mayor economía latinoamericana (Foto: Captura de pantalla)

La ligera contracción económica que sufrió México el año pasado por primera vez en una década, es un elemento de preocupación para agencias calificadoras como Moody’s y Fitch, respecto al futuro de la nota soberana del país latinoamericano.

Durante 2019, el Producto Interno Bruto (PIB) de México se contrajo un 0.1% anual en cifras oficiales preliminares, abatida principalmente por una menor inversión debido a la incertidumbre generada por algunas políticas del primer año de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Para Moody’s, tal contracción tiene efectos crediticios negativos para la nota soberana de la segunda mayor economía latinoamericana, al tiempo que refleja el sentimiento adverso de los inversionistas, según publicó en un comunicado el martes.

“Si el sentimiento empresarial negativo persiste y la inversión privada sigue teniendo un rendimiento inferior, los ingresos del gobierno podrían quedarse cortos, lo que afectaría el resultado fiscal, ya que el presupuesto de este año se basó en un crecimiento económico anual del 2%”, aseguró.

Fitch, por su parte, indicó que una de las preocupaciones en México es el bajo crecimiento económico local respecto a otros países con niveles de ingresos y calificaciones crediticias comparables. (Foto: especial)
Fitch, por su parte, indicó que una de las preocupaciones en México es el bajo crecimiento económico local respecto a otros países con niveles de ingresos y calificaciones crediticias comparables. (Foto: especial)

Fitch, por su parte, indicó que una de las preocupaciones en México es el bajo crecimiento económico local respecto a otros países con niveles de ingresos y calificaciones crediticias comparables, según explicó el analista soberano de la firma, Charles Seville, en un evento celebrado en Ciudad de México.

“Es difícil manejar unas finanzas públicas sostenibles si la economía no está creciendo”, dijo Seville, y agregó que, si bien la esperada ratificación del nuevo acuerdo comercial TMEC puede impulsar la inversión extranjera directa al remover algo de incertidumbre, los inversores domésticos permanecen dudosos.

Para Moody’s, el potencial del T-MEC para impulsar materialmente la inversión es “relativamente limitado”, debido a que el mercado ya ha descontado el efecto de su ratificación por parte de los tres países socios cuando ya solo falta la aprobación del parlamento canadiense.

Mientras Seville, de Fitch, indicó que las tasas de interés fijadas por un banco central mexicano cauteloso permanecen en niveles relativamente altos, Moody’s dijo que “un entorno externo relativamente desafiante y una política monetaria interna restrictiva contribuyen a la desaceleración económica”.

Bajan pronóstico crecimiento del PIB en México para este 2020

Analistas del sector privado redujeron a un 1.0% su pronóstico para el crecimiento económico de México al cierre de este año y elevaron a un 3.5% su expectativa para la inflación, de acuerdo con una encuesta del banco central divulgada el martes.

Los especialistas consultados por Banco de México esperan un tipo de cambio de 19.66 pesos por dólar al cierre de 2020, frente a la estimación previa de 20.0 unidades, según la mediana de las proyecciones de 38 grupos de análisis locales y extranjeros recibidas entre el 20 y 29 de enero.

La perspectiva para este 2020

Fue en diciembre del año pasado cuando se vaticinaron estas malas perspectiva. En ese mes se supo que los estados mexicanos en 2020 tendrían una posición negativa, debido a las expectativas de un crecimiento históricamente bajo en transferencias federales derivado de un desempeño económico débil, combinado con un margen limitado para recortar el gasto, estimó la agencia calificadora Moody’s.

Moody’s consideró que el bajo crecimiento de la economía del país -que se contrajo 0.1% en cada trimestre desde el cuarto trimestre de 2018 hasta el periodo abril-junio de 2019, y que en el tercer trimestre de este año tuvo un crecimiento nulo- afectará las transferencias federales.

La agencia señaló que el crecimiento esperado del PIB para 2019 y 2020 estará por debajo del promedio observado en el periodo 2011-2018, limitando el crecimiento de las participaciones (transferencias no etiquetadas), que están en función de la recaudación federal.

De acuerdo con el reporte, el crecimiento de transferencias federales en 2020 será uno de los menores de los últimos 10 años. Estimó que este crecimiento será de alrededor 3.4%, menos de la mitad del promedio de 8.6% observado en el periodo 2011-2018.

Con información de Reuters

MÁS SOBRE ESTE TEMA