Con 98 votos a favor y 22 en contra se aprobaron los artículos no reservados del dictamen de reformas constitucionales en materia de consulta popular y revocación de mandato (Foto: Cuartoscuro)
Con 98 votos a favor y 22 en contra se aprobaron los artículos no reservados del dictamen de reformas constitucionales en materia de consulta popular y revocación de mandato (Foto: Cuartoscuro)

El Senado de México aprobó este martes con 98 votos a favor, 22 en contra y una abstención, el dictamen de la reforma constitucional de revocación de mandato para retirar del cargo al presidente y a gobernadores de los estados.

De acuerdo al dictamen, en caso de que al ejecutivo se le revoque el mandato será el presidente del Congreso de la Unión quien asuma la presidencia de la República y de inmediato se tendrá que convocar a elecciones.

La revocación de mandato podrá ser solicitada por al menos el 3% de ciudadanos de la lista nominal de electores, porcentaje que corresponde a 2.7 millones de ciudadanos, y para que sea válida deberá participar el 40% de los ciudadanos inscritos en la lista de electores, unos 36 millones.

El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) junto con los Partidos Revolucionario Institucional (PRI), de la Revolución Democrática (PRD), Verde Ecologista (PVEM) y Movimiento Ciudadano, aprobaron la reforma constitucional.

El dictamen logró la mayoría calificada tras largas semanas de discusión en la Cámara, donde todos los partidos políticos plantearon sus inquietudes y se implementaron candados de seguridad, como que la revocación no coincidiera con las elecciones intermedias. Sin embargo, no todos quedaron conformes y hubo quienes aseguraron que la reforma sería usada por López Obrador para reelegirse.

La mayoría de legisladores del Partido Acción Nacional (PAN) votaron en contra, aunque algunos de sus senadores lo hicieron a favor. “El último presidente que apareció en la boleta fue Porfirio Díaz. Esto huele a reelección”, gritó el senador Gustavo Madero en tribuna.

“La revocación es un peldaño más de su andamiaje autoritario, en ruta, alineado con modelos como Cuba, Bolivia, Venezuela. Esto provoca más miedo que confianza. A unos los han doblegado, pero como grupo seguiremos desenmascarando su demagogia. Hay muchos cándidos que le compran sus tretas. Que no haya ilusos para que no haya desilusionados”, recalcó.

A sus críticas se sumó al legisladora Alejandra León Gastélum, del Partido del trabajo (PT), quien dijo que “las reglas ya estaban escritas y estaba infringiéndose la Constitución”.

A pesar de estas observaciones, el resto de las bancadas aseguraron que la reforma era en beneficio del país.

“Es histórico porque es una lucha, recuerdo, de toda la oposición, desde siempre”, aseguró el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ricardo Monreal.

“Quizás sea el más importante instrumento para la evaluación de quienes son electos popularmente, entre ellos, el caso del Presidente de la República”, añadió.

“Para México se tenía que construir un instrumento de participación ciudadana democrático a la ciudadanía, del dictamen que venía (del presidente) a lo que ahora discutimos es algo completamente distinto”, dijo Miguel Ángel Mancera, senador del PRD.

“No comparto que sea un instrumento para la reelección (...) es un instrumento para los ciudadanos”, agregó Mancera aludiendo la idea de los senadores del PAN cuya mayoría votó en contra de la revocación."Por que no creemos y no confiamos en este gobierno votamos en contra", reviró el funcionario del PAN, Mauricio Kuri.

“No vamos a que busquen la reelección o la extensión de mandato”, expuso Kuri a nombre de su partido. Mientras que el coordinador del PVEM, Manuel Velasco, señaló que la revocación representa “el empoderamiento de los ciudadanos”.

Velasco recordó que es una propuesta que lleva muchos años siendo debatida, “pero que durmió el sueño de los justos y si ahora se impulsa desde el gobierno, quiere decir que hay voluntad política de impulsar los cambios”.

“(La revocación) permitirá hacer realidad el derecho de los ciudadanos de poner y quitar a sus gobernantes”, agregó.

Modificaciones a la reforma

Tras su aprobación en el senado pasará a la Cámara de Diputados para su revisión y aprobación (Foto: Cuartoscuro)
Tras su aprobación en el senado pasará a la Cámara de Diputados para su revisión y aprobación (Foto: Cuartoscuro)

La revocación de mandato se aprobó luego de que los senadores hicieran tres cambios al documento original enviado por López Obrador. La primera es para que la consulta no se llevará cabo en la misma fecha en que se celebrarán las elecciones intermedias de 2021 y que se cumpla durante el primer trimestre de 2022.

Esto para evitar que la figura del presidente aparezca en la boleta electoral de los comicios en los que se renovará la Cámara de Diputados y algunas gubernaturas.

La segunda es que establecieron que la solicitud sea presentada por al menos el 3% de la Lista nominal de electores; y la tercera es que el Instituto Nacional Electoral (INE) sea el organizador de este ejercicio democrático. En esa votación, no se podrá consultar sobre temas como derechos humanos, sistema financiero, presupuesto de egresos y de obras en ejecución que estén en proceso.

De acuerdo con lo fijado por la reforma, la revocación se podrá solicitar una vez por sexenio y dentro de los primeros 15 días del mes siguiente a la finalización del tercer año de ejercicio del gobierno. “En el supuesto de que sea procedente, el INE emitirá la convocatoria dentro de los 20 días siguientes al vencimiento del plazo para la presentación de la solicitud. La jornada de votación será dentro a los 60 días de expedida la convocatoria”, señala el documento.

Tras su aprobación en el senado pasará a la Cámara de Diputados para su revisión y aprobación.

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