(Foto: Shutterstock)
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Cada día, nuestra relación con los animales que nos acompañan en nuestros hogares se vuelve más cercana y personal. Videos de perros y gatos interactuando con sus familias en situaciones cotidianas inundan la red y nos permite reconocer sus sentimientos y afectos. Aquellos que muestran animales en desamparo siendo rescatados, nos muestran animales sufriendo y siendo rescatados hasta recuperar la salud, la dignidad y la alegría de vivir.

Las denuncias por maltrato y crueldad animal cada vez son más frecuentes, más virales y más repudiadas. Saber que algunas personas comen carne de perro o gato desata miles de voces que piden que se prohíba esta tradición pues si tenemos algo muy claro es que ellos son nuestra familia y jamás terminarían en nuestros platos.

Probablemente por eso se conmemoran con dos días de diferencia, el 2 y el 4 de octubre respectivamente, el Día Mundial de los Animales en granjas y el Día Mundial de los Animales. Por que tenemos una visión sesgada de los animales: los cerdos son animales dotados de una inteligencia superior a las de nuestros perros y gatos y comparable con la de chimpancés y delfines. Las gallinas protegen a sus hijos y a los de otras especies (perros y gatos) del frío y de cualquier peligro y se comunican con sus pollitos antes de que salgan del cascarón, y ellos al nacer aprenden a emitir un piar que solo su madre puede reconocer. Y sin embargo, a los cerdos y los pollos nos los comemos.

¿Cómo podríamos rememorarlos a todos en un solo día cuando el trato y protección que ofrecemos a unos y a otros es tan diferente? Ningún animal de granja goza de las mismas posibilidades de ser feliz, de ser rescatado de la inmundicia, de ser tratado con respeto y su vida defendida con vehemencia que el resto de los animales.

Las vacas pueden pasar días mugiendo desconsoladas, parto tras parto, cada vez que sus hijos, los terneros que nos abastecen de carne, les son arrebatados. Los pollos, animales dotados de gran inteligencia y sensibilidad, son solo después de los peces los animales más maltratados en el mundo y a quienes se mata siendo bebés de apenas 42 días de vida.

Todas estas evidencias indican que detrás de las miradas de los animales considerados de granja como las vacas, pollos, cerdos, gallinas o corderos, hay individuos que sienten y quieren vivir tanto como aquellos animales a quienes consideramos nuestra familia. Y es entonces cuando nos formularnos una pregunta básica: en un mundo donde podemos alimentarnos perfectamente sin dañar a los animales, ¿por qué no hacerlo?

La diferenciación entre el Día Mundial de los Animales y el Día Mundial de los Animales de Granja otra es la confirmación de que aún nos queda por hacer en cuanto a reevaluar nuestra visión y relación con todos los animales. Independientemente de que ocurra en una calle a la vista de todos o en una granja y matadero industrial el maltrato hacia los animales debe ser erradicado.

En 2017, tan solo en México se mataron 1,781 millones de animales cada año para convertirlos en comida. En ese año la población de todo nuestro país representaba el 1.72% del mundo, mientras que la cantidad de animales de granja que matamos representa el 2.12% de todos los animales que se matan en el planeta para comer de acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El trabajo de investigación de la organización internacional tiene como objetivo arrojar luz sobre esta realidad. Mostramos lo que les hacen a los animales de granja dentro de la ganadería precisamente para darles la voz que la industria ha querido silenciar y para que así su sufrimiento no quede en el olvido. Creemos que los consumidores tienen derecho a saber lo que les sucede a los animales antes de que la carne llegue a sus platos para que puedan tomar decisiones compasivas que los ayuden.

*La autora es coordinadora de Comunicaciones México de Igualdad Animal

Lo aquí expuesto es opinión del autor y no refleja la postura editorial de este medio