Federico Carrasco Gómez, el cabecilla que encumbró al cártel de “Los Dones” (Foto: Texas Prison Museum)
Federico Carrasco Gómez, el cabecilla que encumbró al cártel de “Los Dones” (Foto: Texas Prison Museum)

Antes que los cárteles Jalisco Nueva Generación (CJNG) o de Sinaloa (CDS) existió en México una organización criminal que logró expandirse del norte al occidente del país al estilo de la mafia italiana.

"Los Dones", fundado por Federico Carrasco Gómez, fue uno de los primeros cárteles que apareció en el país. En la década de los sesenta, controlaba el flujo de droga desde Nuevo Laredo, en Tamaulipas, de donde se expandió al estado de Nuevo León y de ahí a Jalisco.

En su momento, la organización fue comparada con la mafia italiana por la manera en la que se extendió y por la crueldad con la que ejecutaba a sus rivales.

Nuevo Laredo, la ciudad desde donde “Los Dones” expandieron su imperio del terror (Foto: Cuartoscuro)
Nuevo Laredo, la ciudad desde donde “Los Dones” expandieron su imperio del terror (Foto: Cuartoscuro)

El diario El Informador, de Jalisco, documentó en la década de los 70, que la organización vendía diariamente USD 2,000 de droga y que en una semana los distribuía en cargamentos de hasta 20 kilos de heroína en Estados Unidos y dentro del país.

La organización tomó Nuevo Laredo en medio de una guerra brutal con el clan Reyes-Pruneda, que según algunos autores fue el antecedente de los sangrientos enfrentamientos de hoy en día entre los diferentes cárteles.

Carrasco Gómez nació en San Antonio, Texas, en 1940 y es considerado el primer narcotraficante estadounidense en la historia en dirigir un cártel mexicano.

La prisión de Huntsville, donde “Fred” mantuvo rehenes durante 11 días (Foto: Wikipedia)
La prisión de Huntsville, donde “Fred” mantuvo rehenes durante 11 días (Foto: Wikipedia)

El libro "Eleven Days in Hell.The 1974 Carrasco Prison Siege at Huntsville, Texas", lo describe como un criminal que estaba más allá de lo imaginable.

Inició su carrera criminal como sicario del jefe de la banda, José Trinidad Rocha Leal, al que asesinó en 1972 en el fraccionamiento Ciudad del Sol, en Zapopan, Jalisco. Sin embargo, fue capturado y enviado al penal de Oblatos, en Guadalajara de dónde se fugó meses después para convertirse en la cabeza de la organización criminal y operarla desde Estados Unidos.

Se estima que en siete años asesinó al menos a 40 personas entre rivales, policías o gente que lo traicionada y se presume su participación en al menos otros 100 crímenes.

Carrasco fue detenido en Estados Unidos, donde tenía operaciones en Texas y San Diego, e ingresado a la cárcel de Huntsville, en San Antonio, donde se amotinó durante 11 días y tomó rehenes luego de ser descubierto en un intento de fuga.

Carrasco es fue el primer narcotraficante estadounidense en encabezar un cártel mexicano (Foto: Facebook)
Carrasco es fue el primer narcotraficante estadounidense en encabezar un cártel mexicano (Foto: Facebook)

El libro "Fred Carrasco: El comerciante de heroína", narra los 11 días que duró el amotinamiento del narcotraficante, quien durante semanas fabricó en el taller de la prisión una especie de armadura para cabeza, para protegerse de las balas.

Finalmente, en lo que las autoridades llamaron un "suicidio", el ex cabecilla de "Los Dones", fue abatido por la policía cuando terminaron las negociaciones para que liberara a los rehenes.

"La verdad nunca se sabrá en su totalidad, ya que las autoridades penitenciarias destruyeron sistemáticamente todas las pruebas antes de que pudiera comenzar una investigación", señala el texto.

En la última parte, el libro destaca que sin importar qué cartel se debilite, qué capo se elimine, qué avances se desarrollen en tecnología o investigación criminal, esta forma de criminalidad no se ha alterado.

"Independientemente de cómo se reempaque la llamada 'Guerra contra las drogas', es al final del día, un fracaso colosal, el uso de prácticamente las mismas armas contra un enemigo más formidable ha dado como resultado el mismo fin", destaca el texto.