Vecinos de la colonia Cove y América en la alcaldía de Álvaro Obregón, decidieron bloquear avenida de los Constituyentes a la altura de Poniente 85, en protesta por las obras de ampliación de la línea 12 del Metro, quienes indicaron que es a causa de las detonaciones que se realizan en las obras, que se estén registrando sismos en la zona FOTO: LUIS CARBAYO /CUARTOSCURO
Vecinos de la colonia Cove y América en la alcaldía de Álvaro Obregón, decidieron bloquear avenida de los Constituyentes a la altura de Poniente 85, en protesta por las obras de ampliación de la línea 12 del Metro, quienes indicaron que es a causa de las detonaciones que se realizan en las obras, que se estén registrando sismos en la zona FOTO: LUIS CARBAYO /CUARTOSCURO

La madrugada de este miércoles vecinos de las alcaldías Álvaro Obregón y Miguel Hidalgo bloquearon los trabajos de ampliación de la Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo Metro, por considerar que son la causa de los microsismos que se han registrado los últimos días.

La avenida Constituyentes fue bloqueada en ambos sentidos a la altura de la colonia América por vecinos que aseguraron que las obras de excavación y sus detonaciones provocaron la secuencia de sismos registrados.

Tras dialogar con los inconformes, autoridades del Gobierno de la Ciudad de México y de la alcaldía Miguel Hidalgo colocaron sellos de suspensión de labores hasta que se realicen los estudios para determinar la verdadera causa de los temblores.

Una cadena de sismos se ha registrado en Ciudad de México en las últimas horas y, pese a que fueron de relativa baja magnitud y duración, han puesto en alerta a la población y las autoridades.

la alcaldía Miguel Hidalgo colocaron sellos de suspensión de labores hasta que se realicen los estudios para determinar la verdadera causa de los temblores FOTO: LUIS CARBAYO /CUARTOSCURO
la alcaldía Miguel Hidalgo colocaron sellos de suspensión de labores hasta que se realicen los estudios para determinar la verdadera causa de los temblores FOTO: LUIS CARBAYO /CUARTOSCURO

Un sismo de magnitud 2,9, según el Servicio Sismológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), se sintió la noche del martes en el noroeste de Ciudad de México.

El Servicio Sismológico Nacional de México reportó durante la noche al menos siete sismos en la zona, de entre 2,2 y 3,0.

Estos sismos se suman a una serie de temblores que se han registrado en las alcaldías de Miguel Hidalgo y Álvaro Obregón de Ciudad de México desde el viernes 12 de julio, según un reporte del Sismológico Nacional.

"Los días 12, 13, 14 y 16 de julio de 2019, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) reportó ocho sismos que fueron localizados en la demarcación territorial de las alcaldías Miguel Hidalgo y Álvaro Obregón, en la Ciudad de México", dice un reporte del Sismológico que fue actualizado por última vez la mañana del martes y que no registra los tres sismos de esta noche.

¿Qué origina los sismos específicamente en la CDMX?

En cuanto al origen de los sismos en esta región, el reporte indica diversas posibilidades, como que son generados por el reactivamiento de antiguas fallas, o que pueden ocurrir como resultado de la acumulación de tensión regional o que el hundimiento del Valle de México podría originar tensiones que podrían dispararlos.

"También existe la hipótesis de que los grandes sismos generados en la costa pudieran dar lugar a condiciones de desequilibrio y desencadenar sismos locales", dice el reporte del SSN.

"La Cuenca de México tiene una geología y tectónica compleja", señala el reporte, "por lo cual no es de extrañarse la ocurrencia de sismos de pequeñas magnitudes en la zona".

Víctor Manuel Cruz, jefe del departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la UNAM, abundó en esta explicación al señalar que "los microsismos son pequeñas rupturas en el interior de la tierra, cercanas a la superficie de la tierra, en este caso a unos 4 o 5 kilómetros de profundidad, y no son inusuales en la región de la Cuenca del Valle de México", según dijo el experto en una entrevista radiofónica citada por la publicación UNAM Global, de la Universidad Nacional Autonómica de México.

Cruz dijo en la entrevista, según cita UNAM Global, que la ruptura, el deslizamiento que sufre la falla, "es algo muy pequeño que no supone, desde luego, ningún peligro y es normal".

Dónde se ubican loas fallas geológicas en la Ciudad de México

Dora Carreón Freyre, investigadora de la entidad universitaria y responsable académica del Centro de Evaluación de Riesgo Geológico (CERG) de la delegación Iztapalapa, ha estado a cargo del proyecto ha permitido identificar la vulnerabilidad física del suelo de la Ciudad de México (susceptible a fracturarse) y estimar la fragilidad social en zonas de fracturamiento, pues este problema afecta de diferente manera a la población, dependiendo del nivel socioeconómico.

Este trabajo inició a finales de 2016, como parte de un proyecto impulsado por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y la UNAM.

Se realizó el mapa de fracturas en esa demarcación entre 2008 y 2012, años en los que se laboró con los delegados en turno para contribuir a disminuir el riesgo asociado para la población mediante una zonificación adecuada y el diseño de distintas medidas de mitigación".

Las zonas más afectadas en la Ciudad de México son: Milpa Alta, Tláhuac, Iztapalapa, Magdalena Contreras, Miguel Hidalgo, Benito Juárez y Álvaro Obregón; mientras que en el Estado de México están en: Naucalpan, Ixtapaluca, Texcoco y Chalco. (FOTO: SSN)
Las zonas más afectadas en la Ciudad de México son: Milpa Alta, Tláhuac, Iztapalapa, Magdalena Contreras, Miguel Hidalgo, Benito Juárez y Álvaro Obregón; mientras que en el Estado de México están en: Naucalpan, Ixtapaluca, Texcoco y Chalco. (FOTO: SSN)

Esto fue lo que llevó al Cenapred a buscar al equipo de Carreón Freyre, con el objetivo de ampliar la búsqueda y cartografía de dichas fracturas que, se encontró, afectan a 15 de las 16 alcaldías de la CdMx, aunque las que tienen mayor número son Benito Juárez, Cuauhtémoc, Iztapalapa, Tláhuac y Xochimilco.

"La distribución de las fracturas en la base de la ladera de la Sierra de Santa Catarina, en Iztapalapa, es muy similar del otro lado, en Tláhuac, y también en Xochimilco, en la base de la ladera de la Sierra Chichinautzin. Existe una relación directa entre la aparición de las fracturas y las áreas de contraste entre la zonas del lago y los edificios volcánicos", explicó.

Al comparar los mapas de fracturas con los sitios dañados por los sismos de 1985 y 2017, se identificó que los edificios colapsados se sitúan en las zonas con más fracturas, especialmente en las alcaldías Benito Juárez y Cuauhtémoc. "Ambas se ubican en una especie de fosa delimitada por dos fallas, que atraviesan la ciudad de norte a sur".

En el caso del área de gran afectación al sur de Iztapalapa, limitando con Tláhuac, señaló que se trata de fracturas que ya estaban reportadas y que en el último sismo se manifestaron como desplazamientos verticales del suelo, de casi un metro.

Los edificios altos de la CDMX hacen que se perciba más fuertes los temblores aunque sean de magnitud baja (Foto: Infobae/Diana Zavala)
Los edificios altos de la CDMX hacen que se perciba más fuertes los temblores aunque sean de magnitud baja (Foto: Infobae/Diana Zavala)

Sobre el origen de estas fracturas en nuestra metrópoli, la investigadora precisó que el principal motivo es el contraste entre los materiales volcánicos y los de relleno del lago.

"Se debe estudiar cada zona, porque los contactos litológicos son planos de debilidad, con una distribución distinta en las zonas de transición o de pie de monte, montañosas o lacustres. Por ello, además de conocer los efectos de los sismos en estos tipos de suelo, es importante saber qué tan susceptibles son de fracturarse".

La extracción del agua es el factor que detona y pone en evidencia las debilidades que ya existían en el suelo, pues por el estrés hídrico el subsuelo se consolida y se compacta, y las irregularidades y discontinuidades que ya estaban comienzan a manifestarse o propagarse hacia la superficie, explicó.

La universitaria reconoció que el agua es un recurso indispensable, por lo que es fundamental mejorar la gestión del recurso subterráneo en zonas urbanas; además, resaltó, las fracturas no son aleatorias, se pueden cartografiar y predecir hacia dónde se propagarán, que es el objeto de este trabajo.

Asimismo, recordó que la CdMx se hunde en promedio de 20 a 30 centímetros al año, por lo que esos desplazamientos deben ser considerados en un plan de reconstrucción a corto y mediano plazos.

Para este trabajo, además de los recorridos por la Ciudad de México, Carreón Freyre y su equipo buscaron material bibliográfico y los mapas de riesgo en cada una de las delegaciones políticas. Sin embargo, sólo cuatro demarcaciones cuentan con esta herramienta y ninguna está actualizada.