(Foto: cortesía)
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Por José Maria Ramos*

La implementación del Acuerdo de Seguridad y Migración de México y EEUU tendrá implicaciones en la gestión y políticas públicas en el estado de Baja California, desde las siguientes perspectivas:

1) Canalización de recursos presupuestarios para atender necesidades de migrantes centroamericanos en las ciudades fronterizas de México, en un marco, donde han existido restricciones presupuestarias del Congreso mexicano para apoyar las demandas de asistencia de los migrantes en los estados fronterizos. Por ello, una eficaz coordinación y planeación interinstitucional será fundamental para lograr el propósito planteado.

2) El Acuerdo y sus implicaciones plantean la oportunidad de promover un modelo de cooperación internacional (OIM, ACNUR y ACNUDH) para el desarrollo local y regional. En donde Baja California puede ser un laboratorio de la implementación de tal modelo, considerando que el fenómeno migratorio requiere de una efectiva gobernanza multinivel y transversal en temas de salud, derechos humanos, asistencia social, asesoría legal, seguridad, migración, desarrollo etc.

3) El fortalecimiento del control migratorio de parte de la Guardia Nacional implicará el desafío de regular los flujos y el debido respeto a derechos humanos, la inclusión social, laboral y cultural de la migración centroamericana en la frontera sur y norte. Además , las iniciativas de desarrollo hacia la región, implicarán fortalecer las capacidades institucionales de los gobiernos de los estados fronterizos para hacer viable una agenda para el desarrollo y la seguridad.

4) Finalmente, dos iniciativas que la nueva administración del estado de Baja California puede proyectar para apoyar las iniciativas del gobierno federal con los Estados Unidos. La primera impulsar la Conferencia de Gobernadores Fronterizos México Estados Unidos, que estaría cumpliendo 37 años. Cuya agenda generalmente aborda los temas fronterizos estratégicos: seguridad, migración, desarrollo y empleo, entre otros.

La segunda iniciativa estratégica es la Frontera del Siglo XXI, impulsada desde el 2001, con el objetivo de promover un equilibrio entre seguridad y agilización de los cruces fronterizos de personas, autos y mercancías. Esta iniciativa sigue siendo estratégica, prueba de ello es que actualmente la frontera de Tijuana y San Diego se está reestructurando en términos de sus espacios y infraestructura, con la finalidad de que sea una frontera más eficiente en sus cruces de autos, personas y mercancías.

En suma, la actual relación fronteriza México- EEUU se caracteriza por espacios de cooperación y de tensión, pero también de oportunidades, para lo cual se requiere una eficaz gestión estratégica.

*Profesor-Investigador del Departamento de Estudios de Administración Pública del Colegio de la Frontera Norte

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