Rosa Elia, mamá de Germán Mauricio, el joven que fue asesinado por la espalda (Foto: Facebook Va de Nuez)
Rosa Elia, mamá de Germán Mauricio, el joven que fue asesinado por la espalda (Foto: Facebook Va de Nuez)

Rosa Elia aún no aprende a silenciar la perdida de su hijo Germán. Vestida de blanco, como se encontraba la última vez que miró el cuerpo del joven asesinado por delincuentes en un asalto a una tienda convencional, murmulla que no hay dolor más grande que perder a un hijo.

Germán Mauricio comenzaba su día temprano: despertaba para ir a la escuela, preparaba su desayuno y a las 08:30 ya estaba esperando el transporte público. A veces, se despedía de su mamá al pasar por el Kiosko, donde ambos trabajaban. En la mañana, Elia terminaba su turno que empezaba a las 23:00 horas.

Al medio día, el estudiante visitaba el cibercafé de  Adán, un joven de 28 años que le ayudaba a conseguir las piezas para armar su computadora y poder jugar. Después, regresaba con su mamá para comer e ir a cubrir su turno en la tienda,  donde fue asesinado por uno de los tres delincuentes que lo sometieron el pasado 26 de mayo.

Antes del entierro de Germán, sus compañeros de preparatoria hicieron un último pase de lista (Foto: Especial)
Antes del entierro de Germán, sus compañeros de preparatoria hicieron un último pase de lista (Foto: Especial)

Ningún letrero indica la calle donde vivía Germán. Tampoco hay un número fuera de su casa, pero pueden verse grandes grúas que llenan  a los busques de carga.

Ahí, el gobernador de Colima, Ignacio Peralta Sánchez llegó para ofrecer sus condolencias y apoyo a la familia. "Me ofreció muchas cosas, pero la verdad eso no me interesa, yo quiero que agarren a los culpables y que nos digan quienes son para preguntarles por qué esa saña contra mi hijo", señaló Rosa Elia para El Universal. 

Rosa sabe que hay quien cuestiona que un joven de 15 años trabajara como cajero. "A los hijos los llevas de la mano al kínder, los llevas de la mano a la primaria, en la secundaria ya no quieren que los beses delante de la gente, pero todavía puedes tomarlo de la mano, pero en la prepa empiezan a soltarse para hacer su camino… en eso estaba mi hijo", confesó para el diario.

"Pescadito", como se refería Elia a Germán, tenía un hermano mayor que actualmente vive en Guadalajara: "Gonzalo, mi hijo mayor, se vino en cuanto supo. Está muy triste mi tiburón, siempre andaban juntos, ¿no ha visto que los tiburones siempre traen un pescadito que anda al rededor de ellos?", preguntó.

"Quería una computadora chingona, le gustaba mucho jugar"

En lugar de 35 metros cuadros, con dos hileras de computadoras y al fondo un monitor se encuentra  Adán, quien no disimula la molestia y frustración por Germán. 

"Lo conocí en el cibercafé, pronto nos hicimos amigos. Tuve la confianza de darle las llaves del negocio para que abriera cuando yo no pudiera. Trabajabamos en materializar sus sueños: comprarse una computadora "gamer", que en el mercado costarían 20 mil pesos, pero con mi ayuda podría salir en la mitad, pues a mi me dan precios de proveedor", recordó. "Quería una computadora buena, que no le diera problemas".

Este domingo, una nueva protesta por la muerte del adolescente se llevará a cabo en el puerto de Manzanillo, donde vestidos de blanco exigirán justicia a las autoridades.