El paso de los ciclistas entre Haifa y Tel Aviv. (AFP / Luk Benies)

El paso de los ciclistas entre Haifa y Tel Aviv. (AFP / Luk Benies)

El Giro de Italia, que celebró las tres primeras etapas de la edición de 2018 en Israel, recorriéndolo de norte a sur, dejó el lunes tierra santa y se trasladó a Italia, en lo que ha sido un paso histórico y con gran impacto para el país de una de las "Grandes" del ciclismo mundial.

Tom Dumoulin antes del arranque de la prueba contrarreloj en Jerusalén (REUTERS/Ronen Zvulun)

Tom Dumoulin antes del arranque de la prueba contrarreloj en Jerusalén (REUTERS/Ronen Zvulun)

La competición, que por primera vez en la historia salió fuera del continente europeo, comenzó el viernes pasado con una contrarreloj en la parte oeste de Jerusalén, ante unos 10.000 espectadores, calles cortadas a lo largo del día y un dispositivo de seguridad que dejó media ciudad bloqueada.

Guillaume Boivin, del equipo Israel Cycling Academy Guillaume Boivin durante la segunda etapa entre Haifa y Tel Aviv. (AFP/LUK BENIES)

Guillaume Boivin, del equipo Israel Cycling Academy Guillaume Boivin durante la segunda etapa entre Haifa y Tel Aviv. (AFP/LUK BENIES)

( REUTERS/Ronen Zvulun)

( REUTERS/Ronen Zvulun)

El evento, que implicó una compleja organización logística, con la participación de 22 equipos y 176 ciclistas, sirvió a Israel para proyectar su imagen y promocionar el turismo, que en 2017 ya batió récords al recibir 3,6 millones de visitantes.

Dos aficionados en Beer Sheva (REUTERS/Nir Keidar)

Dos aficionados en Beer Sheva (REUTERS/Nir Keidar)

La presentación de los equipos en Jerusalén (REUTERS/Ammar Awad)

La presentación de los equipos en Jerusalén (REUTERS/Ammar Awad)

La primera etapa se celebró en homenaje al ciclista italiano Gino Bartali, a quién Israel concedió la nacionalidad a título póstumo en un acto en el Museo del Holocausto (Yad Vashem) y concurrió en un ambiente festivo y familiar, con muchas personas emocionadas, que consideraban "un sueño" y un "gran honor" que la competición se celebrara en su país.

(AFP / Luk BENIES)

(AFP / Luk BENIES)

En la segunda jornada, los ciclistas recorrieron la costa y el norte, pasando por ciudades como Haifa, Acre y Tel Aviv, y este domingo se disputó la tercera y última etapa israelí, que atravesó 226 kilómetros de desierto entre las ciudades de Beersheva y Eliat, a orillas del Mar Rojo, con temperaturas que llegaron a los 35 grados.

Rohan Dennis, del equipo BMC,  recibe la “maglia rosa” de las manos de la modelo Bar Rafaeli tras ganar la segunda etapa entre Haifa y Tel Aviv. (AFP / Luk Benies)

Rohan Dennis, del equipo BMC,  recibe la “maglia rosa” de las manos de la modelo Bar Rafaeli tras ganar la segunda etapa entre Haifa y Tel Aviv. (AFP / Luk Benies)

Con la llegada a Eliat se culminó el evento deportivo más costoso y complejo nivel logístico que ha acogido Israel, según constató la ministra de Deportes y Cultura, Miri Regev.

La modelo israeli Bar Refaeli fue la madrina del evento (AFP / LUK BENIES)

La modelo israeli Bar Refaeli fue la madrina del evento (AFP / LUK BENIES)

La organización del Giro de Italia Big Start supuso un coste de 33 millones de dólares, con una inversión de 10 millones del Ministerio de Turismo, que promueve el turismo deportivo y ha hecho una intensa campaña publicitaria del evento que llegó "a más de 500 millones de personas en todo el mundo".

La llegada en la segunda etapa (REUTERS/Nir Keidar)

La llegada en la segunda etapa (REUTERS/Nir Keidar)

(REUTERS/Amir Cohen)

(REUTERS/Amir Cohen)

Más allá de la inversión pública, las etapas del Giro en Israel estuvieron en su mayoría financiadas por Sylvian Adams, ciclista aficionado y magnate inmobiliario canadiense que se mudó hace dos años al país y que también es propietario del único equipo israelí que participa en la competición, el Israel Cycling Academy, liderado por el velocista español Rubén Plaza.

Sylvan Adams (C, en azul), presidente honorario del Giro d’Italia’s “Big Start” Israel, antes del comienzo de la competencia en Jerusalén. (REUTERS/Ammar Awad)

Sylvan Adams (C, en azul), presidente honorario del Giro d’Italia’s “Big Start” Israel, antes del comienzo de la competencia en Jerusalén. (REUTERS/Ammar Awad)

El pelotón cruza en desierto del Negev durante la tercera etapa entre Beer-Sheva y Eilat. (AFP / JACK GUEZ)

El pelotón cruza en desierto del Negev durante la tercera etapa entre Beer-Sheva y Eilat. (AFP / JACK GUEZ)

El Giro de Italia coincide este mes con el 70 aniversario de la creación del Estado de Israel y ayudó a dar valor "a los diferentes paisajes y la variedad de lugares turísticos" del país, con alrededor de mil millones de espectadores que siguen el evento por televisión en 200 países, según Turismo.

El pelotón cerca de Mitzpe Ramon. (REUTERS/Amir Cohen)

El pelotón cerca de Mitzpe Ramon. (REUTERS/Amir Cohen)

(AFP / Menahem KAHANA)

(AFP / Menahem KAHANA)

Aún no hay cifras oficiales de los beneficios económicos que dejó el evento, aunque se estima que podrían ser alrededor de 14 millones de dólares.

El pelotón cerca de Mitzpe Ramon. (REUTERS/Amir Cohen)

El pelotón cerca de Mitzpe Ramon. (REUTERS/Amir Cohen)

“Atención a los camellos”, advierte el cartél (REUTERS/Amir Cohen)

“Atención a los camellos”, advierte el cartél (REUTERS/Amir Cohen)

(REUTERS/Amir Cohen)

(REUTERS/Amir Cohen)

Una escultura para recibir a los ciclistas en Sde Boker. (REUTERS/Amir Cohen)

Una escultura para recibir a los ciclistas en Sde Boker. (REUTERS/Amir Cohen)

Fanáticos en Mitzpe Ramon. (REUTERS/Amir Cohen)

Fanáticos en Mitzpe Ramon. (REUTERS/Amir Cohen)

Elia Viviani, del equipo Quick-Step celebra su victoria en la tercera etapa en Eilat (REUTERS/Nir Keidar)

Elia Viviani, del equipo Quick-Step celebra su victoria en la tercera etapa en Eilat (REUTERS/Nir Keidar)

Este martes la competencia se reanudó con la victoria del ciclista belga Tim Wellens (Lotto) en Caltagirone, Sicilia, en la primera etapa del Giro disputada en territorio italiano.

MÁS SOBRE ESTE TEMA: