Piel y huesos: los retratos de las mascotas que sufren el hambre y la crisis en Venezuela

De izquierda a derecha: María Silva, Milena Cortés, María Arteaga, Jackeline Bastidas y Gissy Abello posan para una foto en el refugio para perros Famproa, en Los Teques, Venezuela, el 25 de agosto de 2016 (Reuters)
De izquierda a derecha: María Silva, Milena Cortés, María Arteaga, Jackeline Bastidas y Gissy Abello posan para una foto en el refugio para perros Famproa, en Los Teques, Venezuela, el 25 de agosto de 2016 (Reuters)
Gusanos. Se llama así porque cuando llegó al refugio de perros Famproa, en Los Teques, el 18 de agosto de 2016, estaba lleno de gusanos y luchando por su vida. “Después de una semana de medicamentos y atención, finalmente comenzó a comer bien y se está recuperando”, dijo María Silva, que se ocupa de los perros en el refugio (Reuters)
Gusanos. Se llama así porque cuando llegó al refugio de perros Famproa, en Los Teques, el 18 de agosto de 2016, estaba lleno de gusanos y luchando por su vida. “Después de una semana de medicamentos y atención, finalmente comenzó a comer bien y se está recuperando”, dijo María Silva, que se ocupa de los perros en el refugio (Reuters)
Patón. Se lo empezó a llamar así porque sus patas son muy largas, lo que lo hace un poco torpe cuando camina. “Todo el que viene al refugio, se enamora de él porque es muy cariñoso, siempre está feliz y quiere jugar. Siempre quiere estar cerca de la gente”, subrayó Silva. Fue fotografiado en el refugio para perros Famproa, en Los Teques, el 18 de agosto (Reuters)
Patón. Se lo empezó a llamar así porque sus patas son muy largas, lo que lo hace un poco torpe cuando camina. “Todo el que viene al refugio, se enamora de él porque es muy cariñoso, siempre está feliz y quiere jugar. Siempre quiere estar cerca de la gente”, subrayó Silva. Fue fotografiado en el refugio para perros Famproa, en Los Teques, el 18 de agosto (Reuters)
Mía fue fotografiada en el refugio Famproa en Los Teques, Venezuela. Fue adoptada por una familia, pero más tarde la devolvió porque supuestamente no se adaptaba a vivir en un apartamento (Reuters)
Mía fue fotografiada en el refugio Famproa en Los Teques, Venezuela. Fue adoptada por una familia, pero más tarde la devolvió porque supuestamente no se adaptaba a vivir en un apartamento (Reuters)
Sonrisa. Era una perrita de Los Teques que fue fotografiada el pasado 16 de agosto. “Se le dio ese nombre porque cuando alguien se acercaba a ella, al margen de que estaba asustada, mostraba sus dientes como sonriendo”, dijo María Silva, que se ocupa de los perros en el refugio para perros Famproa, en Los Teques. Sonrisa murió la semana posterior a la foto (Reuters)
Sonrisa. Era una perrita de Los Teques que fue fotografiada el pasado 16 de agosto. “Se le dio ese nombre porque cuando alguien se acercaba a ella, al margen de que estaba asustada, mostraba sus dientes como sonriendo”, dijo María Silva, que se ocupa de los perros en el refugio para perros Famproa, en Los Teques. Sonrisa murió la semana posterior a la foto (Reuters)
Álvaro fotografiado en el refugio Famproa, en Los Teques, el 18 de agosto de 2016. Fue llevado al refugio por un vecino llamado Álvaro. Estaba en muy mal estado y casi muerto cuando llegó. (Reuters)
Álvaro fotografiado en el refugio Famproa, en Los Teques, el 18 de agosto de 2016. Fue llevado al refugio por un vecino llamado Álvaro. Estaba en muy mal estado y casi muerto cuando llegó. (Reuters)
Petete fue fotografiado en el refugio de perros Famproa, en Los Teques, el 16 de agosto. Cuando llegó, tenía gusanos y heridas en una pierna. “Fue difícil de curar”, cuentan las colaboradoras (Reuters)
Petete fue fotografiado en el refugio de perros Famproa, en Los Teques, el 16 de agosto. Cuando llegó, tenía gusanos y heridas en una pierna. “Fue difícil de curar”, cuentan las colaboradoras (Reuters)
Ojitos. Se le dio ese nombre por sus ojos. “Ella llegó al refugio hace dos años y desde el primer momento siempre ha sido muy cariñosa. Nunca se pelea con los demás. Se ha ofrecido en adopción en muchas ocasiones”. La foto fue tomada en el refugio Famproa, en Los Teques, el 16 de agosto (Reuters)
Ojitos. Se le dio ese nombre por sus ojos. “Ella llegó al refugio hace dos años y desde el primer momento siempre ha sido muy cariñosa. Nunca se pelea con los demás. Se ha ofrecido en adopción en muchas ocasiones”. La foto fue tomada en el refugio Famproa, en Los Teques, el 16 de agosto (Reuters)
Minnie fue fotografiada en Los Teques, el pasado 16 de agosto. Cuentan que no es muy cariñosa, pero es una de las líderes en el refugio. “Siempre muerde los pies de las personas”, afirman. (Reuters)
Minnie fue fotografiada en Los Teques, el pasado 16 de agosto. Cuentan que no es muy cariñosa, pero es una de las líderes en el refugio. “Siempre muerde los pies de las personas”, afirman. (Reuters)
Bolibomba. “Ella llegó al refugio hace dos años y es muy juguetona. Le encanta el agua. Siempre que puede, se mete dentro de una cubeta o recipiente con agua”. Fue fotografiada en el refugio Famproa, en Los Teques, el 16 de agosto de 2016. (Reuters)
Bolibomba. “Ella llegó al refugio hace dos años y es muy juguetona. Le encanta el agua. Siempre que puede, se mete dentro de una cubeta o recipiente con agua”. Fue fotografiada en el refugio Famproa, en Los Teques, el 16 de agosto de 2016. (Reuters)
Cachorrón. Se le dio ese nombre porque nunca maduró y se comporta como si fuera todavía un cachorro. “No le gusta salir de la zona donde duerme. Incluso si la puerta se dejara abierta, no se iría a la calle. En una ocasión, una familia quería adoptarlo, pero era imposible hacerlo caminar para que salga del refugio”, dijo María Silva. Fue fotografiado en el refugio Famproa, en Los Teques el 18 de agosto. (Reuters)
Cachorrón. Se le dio ese nombre porque nunca maduró y se comporta como si fuera todavía un cachorro. “No le gusta salir de la zona donde duerme. Incluso si la puerta se dejara abierta, no se iría a la calle. En una ocasión, una familia quería adoptarlo, pero era imposible hacerlo caminar para que salga del refugio”, dijo María Silva. Fue fotografiado en el refugio Famproa, en Los Teques el 18 de agosto. (Reuters)
Enfermera. Se le dio ese nombre porque fue rescatada por una enfermera afuera de un hospital. “Sufrió un derrame cerebral y aunque ella nunca se recuperó por completo, es una muy buena perra guardiana. Vive afuera del refugio y cuando alguien se acerca, ella empieza a ladrar”. Fue fotografiada en el refugio para perros Famproa, en Los Teques, el 18 de agosto de 2016. (Reuters)
Enfermera. Se le dio ese nombre porque fue rescatada por una enfermera afuera de un hospital. “Sufrió un derrame cerebral y aunque ella nunca se recuperó por completo, es una muy buena perra guardiana. Vive afuera del refugio y cuando alguien se acerca, ella empieza a ladrar”. Fue fotografiada en el refugio para perros Famproa, en Los Teques, el 18 de agosto de 2016. (Reuters)