La otra gran tragedia de “Rebelde sin causa” además de James Dean y Natalie Wood

Sal Mineo fue asesinado en febrero de 1976. Alrededor de su muerte surgieron algunas teorías: un amante le había atravesado el corazón o quizá lo había hecho algún mafioso en un ajuste de cuentas. Lo cierto es que ese día perdió la vida una de las estrellas más brillantes que Hollywood ha visto.

Fotos: @SpacewomanR / @PlutosKore / @robertocarpas /
Fotos: @SpacewomanR / @PlutosKore / @robertocarpas /

El asesinato de Salvatore Mineo Jr. es la historia de una muerte revuelta. De un hombre que no coincidía con la descripción del asesino, pero que terminó en la cárcel de todas maneras, y de un artista con un talento actoral enorme, cuya carrera fue casi olvidada.

También es la historia de lo que muchos podrían considerar una maldición: Dean, Mineo, Wood. Dos accidentes, un asesinato, muertes por demás trágicas, y misteriosas, que aguardaban a las estrellas de la famosa película de 1955, Rebelde sin causa. Una cinta dirigida por Nicholas Ray, que marcó a las juventudes de su época, y a sus actores estelares.

Su cuerpo fue hallado con una sola herida; un arma blanca le atravesó el pecho y le perforó el corazón. Causa de muerte, según el reporte policial hecho público por The Hollywood Reporter: sangrado masivo.

Sal Mineo nació el 10 de enero de 1939 en Nueva York, Estados Unidos. nació el Fotos:  @PlutosKore
Sal Mineo nació el 10 de enero de 1939 en Nueva York, Estados Unidos. nació el Fotos: @PlutosKore

Algunos vecinos alcanzaron a escuchar el último lamento de Sal, como se le apodó de manera cariñosa cuando ganó fama en el medio. Clamó por ayuda a Dios mientras su cuerpo yacía en el estacionamiento al frente de su departamento en West Hollywood, California.

Su sangre se extendió cuesta abajo por su calle y su historia hacia las siguientes generaciones, inspirando desde obras literarias hasta películas, y dando pie a cientos de teorías conspirativas. Algunas más descabelladas que otras: desde la mafia italiana hasta un supuesto amante que lo mató.

Un niño estrella: los comienzos en Broadway

Antes de convertirse en un episodio escalofriante de Hollywood o en un fenómeno adolescente de finales de los años 50, incluso de las nominaciones al Oscar y al Emmy, y antes de los escándalos por su orientación sexual, existió Salvatore: un niño críado en un hogar relativamente discreto en el Bronx de Nueva York.

Sal hizo su debut en Broadway a los once años Fotos:  @robertocarpas /
Sal hizo su debut en Broadway a los once años Fotos: @robertocarpas /

Hijo de migrantes italianos, Sal fue decubierto durante la infancia por un buscador de talentos que los vió a él y a su hermana sentados fuera de su hogar. El sujeto sugirió que ambos empezaran a prepararse actoralmente y en las disciplinas de canto y baile. Él hizo caso.

Según narraron sus familiares en un episodio dedicado a su vida de la serie Mysteries & Scandals, una vez que Sal se dedicó a las artes, no lo soltó. Lo recordaron como un niño dedicado, que se pasaba mayor parte del tiempo practicando sus habilidades para ser un gran artista.

Con el tiempo trascendió que Sal era un tanto conflictivo durante la infancia e incluso se dijo que era un pandillero, o al menos así se describió él en alguna entrevista. Sin embargo, sus hermanos Victor y Sarina aseguraron que en nigún momento tuvo “problemas con la ley”.

Ha trascendido que Sal fue un infante problemático y que sus padres lo acercaron a las artes como una manera de alejarlo de las pandillas Fotos: @SpacewomanR
Ha trascendido que Sal fue un infante problemático y que sus padres lo acercaron a las artes como una manera de alejarlo de las pandillas Fotos: @SpacewomanR

Cuando tenía 11 años, Sal hizo su debut en Broadway en la puesta en escena The Rose Tatto. A esta obra le siguió el musical The King and I, en donde apareció como el príncipe coronado. En el escenario, trabajó con actores como Yul Brenner y Gertrude Lawrence.

Su éxito fue enorme y eso le abrió las puertas para trabajar en proyectos en la pantalla chica. Ahí participó en programas en donde casi siempre interpretaba a jovenes problemáticos o con pinta de pandilleros, como en el show Janet Dean, Registered Nurse.

Siguiendo esta línea, Sal audicionó para ocupar un papel menor en la cinta Rebelde sin causa, sin embargo, los creativos de la película pensaron en algo mayor para él: se convertiría en John “Platón” Crawford.

Platón y Jim: un par de rebeldes sin causa

American actors (left to right) Sal Mineo (1939 - 1976), James Dean (1931 - 1955) and Natalie Wood (1938 - 1981) in a scene from the film 'Rebel Without a Cause', directed by Nicholas Ray, 1955.  (Photo via John Kobal Foundation/Hulton Archive/Getty Images)
American actors (left to right) Sal Mineo (1939 - 1976), James Dean (1931 - 1955) and Natalie Wood (1938 - 1981) in a scene from the film 'Rebel Without a Cause', directed by Nicholas Ray, 1955. (Photo via John Kobal Foundation/Hulton Archive/Getty Images)

Cuando tenía 15 años, se incorporó a la película en donde intepretaría a John “Platón” Crawford, un joven descuidado por sus padres que comparte una estrecha amistad con Jim Stark, personaje de James Dean, y cuyo final resulta trágico al morir de un impacto de bala.

Con los años, se especularía que la película es una carta de amor homosexual implícita y que incluso Dean habría dado instrucciones al joven actor de mirarlo con la complicidad con la que Natalie Wood, en el papel de Judy, lo miraba a él.

En complemento, mucho se ha dicho sobre la orientación sexual de ambos actores jóvenes y de la naturaleza de su relación. Aunque posteriormente, Sal fue más público sobre su orientación, hecho que también alimentó las especulaciones.

A los 15 años, Sal actuó con James Dean en "Rebeldes sin causa". Compartirían créditos por segunda ocasión en la cinta de 1955, "Gigante". Fotos: @SpacewomanR
A los 15 años, Sal actuó con James Dean en "Rebeldes sin causa". Compartirían créditos por segunda ocasión en la cinta de 1955, "Gigante". Fotos: @SpacewomanR

Como fuese, la película se convirtió en un fenómeno y tanto Natalie como Sal fueron nominados a un premio de la Academia por su actuaciones. Con el tiempo, Sal continuó interpretando a un perfil más o menos parecido: un joven ateromentado que intenta encontrarse a sí mismo.

Actuó, con grán éxito en cintas como Marcado por el Odio y Éxodo, esta última le valió su segunda nominación a un segundo premio de la Academia y un Globo de Oro. A la par, intentó impulsar su carrera como estrella de rock y lanzó un disco, del cual se desprendio un tema principal que fue promocionado como sencillo.

No obstante, al llegar a la edad de 22 años, su carrera comenzó a ir en declive. Según opinó su biógrafo Michael Michaud, quien escribió el libro Sal Mineo: a biography, como muchas otras estrellas de Hollywood, Sal creció, pero sus papeles y ofertas laborales no le siguieron los pasos.

La madre de Sal habría administrado de forma deplorable el dinero que logró acumular durante la adolescencia. Fotos: @robertocarpas
La madre de Sal habría administrado de forma deplorable el dinero que logró acumular durante la adolescencia. Fotos: @robertocarpas

El público quería ver al ídolo adolescente, pero él ya no era un adolescente. También, según ha trascendido en algunos materiales de su vida, Sal habría sido discriminado por sus preferencias. Esto se reafirmó cuando trabajó en la polémica película Who killed Teddy Bear?, un drama psicosexual que se estrenó en 1969.

Aunque tuvo relaciones muy públicas con actrices como la intérprete británica Jill Hiwaroth a inicios de la década de los 60, finalmente todos sus vínculos emocionales perecían. Además, el joven actor enfrentaba serios problemas monetarios y estaba casi completamente quebrado.

Al parecer, de acuerdo con Michaud, su madre habría hecho un muy mal manejo del capital que había acumulado cuando era niño. Ahora, ya de adulto, tenía que arreglárselas.

Posdata, tu gato está muerto

Sal también intentó convertirse en una estrella de rock, sin éxito. Fotos: @SpacewomanR
Sal también intentó convertirse en una estrella de rock, sin éxito. Fotos: @SpacewomanR

En la siguiente década, Sal se mantuvo al márgen de las grandes producciones de Hollywood y regresó a su primer amor: el teatro. Esta vez, con propuestas más vanguardistas.

En el 69, dirigió y produjo una puesta en escena homoerótica, de acuerdo con Mysteries & Scandals, llamada Fortune and men’s eyes. Y, en 1976 se preparaba para el estreno de una puesta en escena en San Francisco. La obra llebaba el nombre Posdata, tu gato está muerto.

Un título bastante irónico si se considera que lo asesinaron mientras regresaba a su casa de ensayar. Ese día, de acuerdo con The Hollywood Reporter, vestía unos jeans azules con una camisa roja adornada con flores blancas y rojas. El calzado: unos tenis color negro.

Su cuerpo fue hallado con una sola herida a la altura del pecho; un arma blanca le atravesó el pecho y le perforó el corazón.  Foto: lanochemasoscura.com
Su cuerpo fue hallado con una sola herida a la altura del pecho; un arma blanca le atravesó el pecho y le perforó el corazón. Foto: lanochemasoscura.com

Lo apuñalaron en el pecho, a la altura del corazón. Los vecinos alcanzaron a atender a su grito de auxilio, pero nadie vio al responsable. Sólo vieron a un sujeto correr de la escena: se trataba de un hombre blanco con el cabello largo.

Nadie pudo hacer más por él y cuando la policía y auxiliares llegaron al lugar, el actor de 39 años ya estaba muerto. Era 12 de febrero de 1976. Entre las cosas que llevaba estaban unos lentes de sol, un sobre manila y un pedazo de pastel envuelto en celofán.

A la hora de entrar a su departamento, la policía encontró algunas cosas que revelaron su vida íntima y sus prácticas sexuales. Eso, más el testimono de algunos presentes que declararon que el actor tenía muchos acompañantes jovenes, abonaron a la versión que alguno de ellos lo había matado.

Se trató como un “crimen pasional” y esta línea de investigación se mantuvo viegente durante los siguientes años. Hasta que se tuvo registro de un sujeto que supuestamente admitió el crimen: Lionel Williams, un hombre afroamericano con antecedentes criminales, que terminó sentenciado por el caso.

¿El culpable?

Lionel Williams, un repartidor de pizza, fue encarcelado como responsable del asesinato de Sal y algunos otros robos (AP Photo/Lennox  McLendon)
Lionel Williams, un repartidor de pizza, fue encarcelado como responsable del asesinato de Sal y algunos otros robos (AP Photo/Lennox McLendon)

En 1979, Lionel Williams, un repartidor de pizza, fue encarcelado como responsable del asesinato de Sal y algunos otros robos. Su condena fue de 50 años. Sin embargo, después de unos años salió en libertad condicional.

Entre las pruebas, se habría presentado que Williams había aceptado el crimen durante su estancia en la cárcel. Confesión que llegó a las autoridades. Otra, que llevaba en el brazo un tatuaje del arma homicida: un cuchillo de cacería.

Tal parecía que aquel retrato del hombre blanco con cabello largo que se construyó con base en lo que vieron los vecinos sirvió más bien para identificar a un supuesto hombre que corrió detrás del asesino real, Lionel.

Al salir en libertad condiconal en 1990, Lionel rompió el silencio y durante una entrevista con E! Entrateinment, negó todo lo ocurrido. Ni había confesado el crimen ni el arma que tenía tutada en el brazo era el arma homicida que mató a Sal.

Sal murió a los 37 años. Sus restos descansan en el Gate of Heaven Cementery en Los ángeles, Estados Unidos. Foto: archivo
Sal murió a los 37 años. Sus restos descansan en el Gate of Heaven Cementery en Los ángeles, Estados Unidos. Foto: archivo

Pero poco tiempo después, Williams regresó a la cárcel. Supuestamente, fue detenido por un policía que recibió su confesión: “Maté a Sal Mineo, eso sí es un problema”, le habría dicho.

Las incosistencias en el caso generaron algunas especulaciones y cientos de teorías conspirativas por parte del público. En especial por las deudas que tenía Mineo y por su orientación sexual o los lugares que frecuentaba. Sin embargo, su biógrafo desestima cualquiera de estas versiones.

Se habría tratado, después de todo, de un robo armado que salió mal. Así terminó la vida de Mineo: tan brillante, tan fugaz y, lamentablemente, tan corta.

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