La búsqueda del tesoro remite a la fantasía de los piratas de los cuentos en alta mar, luchando para encontrar o recuperar el botín perdido. En los últimos días, el fenómeno Pokémon Go, llevó esta aventura a tomar forma real y a alcanzar niveles impensados. Fue lanzado el 7 de julio en Estados Unidos, Nueva Zelanda y Australia y ya cuenta con 21 millones de usuarios activos, pasando a las populares aplicaciones Twitter y Candy Crush.
No obstante, si bien la realidad aumentada aporta una innovación, el uso de dispositivos tecnológicos móviles aplicados al viejo juego de la búsqueda del tesoro cuenta con un antecedente en el "mundo real".

El Geocaching, también conocido como Gymkhana GPS, tuvo sus inicios en el año 2000, y, en la actualidad, convoca a seis millones de usuarios en una búsqueda de tesoros alrededor del mundo. "El Geocaching, a diferencia del Pokémon Go, es una búsqueda física, no virtual, y en varias ocasiones en lugares en los que no llega la señal del celular. En este juego, libre y gratuito, no hay oponentes, por el contrario, invita a las personas a unirse en la búsqueda. Está orientado al turismo, a conocer lugares nuevos y maravillosos, y se realiza como actividad familiar. Es una experiencia que te permite conocer gente nueva y generar nuevos vínculos", explica el geocacher de nickname Arieltuc.

El juego consiste en esconder objetos en el campo o en la ciudad y posteriormente apuntar las coordenadas geográficas de ese punto mediante un receptor GPS y hacerlas públicas, en sitios web especializados, para que otras personas puedan efectuar su búsqueda. En estos lugares donde se publican las coordenadas, la gente puede entrar a consultar tesoros escondidos cerca de su casa o por alguna zona donde vaya a hacer un viaje.

Hay geocachers activos en 185 países y más de dos millones de frascos o "cachés" (tesoros) repartidos por todo el mundo. Se encuentran ubicados en lugares insólitos como cementerios, montañas, desiertos, en los océanos y hasta en la Antártida.

La agrupación más grande de geocachers se localiza en Estados Unidos, lugar del nacimiento del juego. Le sigue en cantidad de adeptos Europa, con España a la cabeza. En Latinoamérica lidera Brasil, seguido muy de cerca por Argentina. No obstante, la comunidad geocacher no se limita al propio país, es de índole mundial.

Hay más de dos millones de frascos o “cachés” escondidos alrededor del mundo.
Hay más de dos millones de frascos o “cachés” escondidos alrededor del mundo.

Para dar una idea de este fenómeno que trasciende todo límite topográfico, el 15 de agosto de 2015 el usuario Leomuni de Argentina y la usuaria MacaRRone, embajadora de Argentina en España, llevaron a cabo un "caché de hermanamiento", colocando un caché doble en La Rioja de Argentina y La Rioja de España.

Con el rumor de que un ususario había encontrado todos los cachés de la tierra, Geocaching tomó el desafío de ampliar sus horizontes. La tierra ya no era suficiente. En 2008 el diseñador de videojuegos Richard Garriot (usuario LordBritish), instaló el Geocahing HQ, colocando su primer geocaché en la Estación Espacial. En 2013 el astronauta Rick Mastracchio (usuario AstroRM) fue el FTF (First To Find, "el primero en encontrar") el caché escondido por Garriot. Poco después, Mastracchio informó a Geocaching HQ de su deseo de colocar otro caché espacial durante su tiempo en órbita. Allí fue cuando el juego traspasó toda frontera, alcanzando la búsqueda sideral.

Lejos de darse por vencida por la implementación de las nuevas tecnologías, la comunidad geocacher se amplía día a día, a través de grupos, foros y eventos, y continúa apostando por la actividad al aire libre y en familia.

Los geocachers buscan sus tesoros hasta hasta en el Himalaya.
Los geocachers buscan sus tesoros hasta hasta en el Himalaya.
 

El noticioso origen del Geocaching
El Geocaching nació en el grupo de noticias "sci.geo.satellite-nav", dedicado a los Sistemas Globales de Navegación por Satélite (GNSS).
David Ulmer, perteneciente a este grupo, decidió celebrar el hecho de que el gobierno estadounidense suprimiese la disponibilidad selectiva el 1 de mayo de 2000, la cual degradaba intencionadamente la señal de los satélites para evitar que los receptores comerciales fueran demasiado precisos. Exaltado con la buena nueva, Ulmer propuso un juego al resto de miembros del grupo, escondiendo el 3 de mayo un "cofre del tesoro" en los alrededores de la ciudad de Portland en Oregón, y enviando al grupo de noticias las coordenadas exactas de su ubicación. Para el 6 de mayo este tesoro fue visitado dos veces, quedando registrado en el libro de visitas del tesoro.

 

¿Qué es un caché?
Los geocachés o cachés son los frascos donde se colocan los tesoros llamados SWAG (Stuff We All Get, o "cosas que todos conseguimos"). Por lo general, "son chucherías como stickers, juguetes, prendedores", explica el geocacher Facundo Ceretti, que conforma el Sharkfenix Team junto a su hija de cuatro años Martina.

El astronauta Rick Mastracchio encontró un “caché” en la Estación Espacial Internacional.
El astronauta Rick Mastracchio encontró un “caché” en la Estación Espacial Internacional.

"Hay una frase que dice que los geocachers usamos satélites de millones de dólares para encontrar tuppers en los bosques. Un cache es eso, un contenedor o frasco que se esconde en el campo o la ciudad", explica Sabrina Scotto, miembro de la comunidad de Geocaching Argentina.

 

Adjunto al SWAG se coloca una libreta para ser firmada por quien haya encontrado el caché. La condición es clara y sencilla, la etiqueta marca que quien encuentra el tesoro debe dejar en su lugar otro de igual o mayor valor para el siguiente visitante. Otra de las normas es que los tesoros nunca deben ser enterrados ni contener artículos como bebidas alcohólicas, comidas o armas. Cada geocache debe ser apropiado para toda la familia.

Existen también los llamados earthcachers: "son caches especiales, sin contenedor físico. La idea es que un evento natural, como la actividad de un volcán, pueda ser mostrado. Se los llama también caches educativos", explica el geólogo y geocacher Nicolás Elizalde. Las Cataratas de Iguazú, la fosa de las Marianas, el lugar más profundo del océano, y la cima del Everest, son ejemplos de earthcachers.
Celebridades geocachers
Cada vez son más las estrellas de Hollywood que se confiesan adeptas al Geocaching. Dentro de esta célebre lista encontramos al actor australiano Hugh Jackman, quien publicó en su cuenta de Twitter y de Instagram una imagen en plena búsqueda bajo la leyenda "Este es el maravilloso mundo del Geocaching. Nuestro primer hallazgo en el desierto. Chequeen, es increíble".

El actor Hugh Jackman se dedica al geocaching en su tiempo libre.
El actor Hugh Jackman se dedica al geocaching en su tiempo libre.

El actor y comendiante alemán Bernhard Hoëcker escribió en 2014 un libro sobre las novedades del Geocaching y se ha declarado jugador ferviente.
La modelo y DJ australiana Ruby Rose se encuentra entre las mujeres que incursionan en el fenómeno. En una oportunidad tuiteó "el Geocaching ha cambiado mi vida". La eterna Mia Farrow también es una de las famosas geocachers.

El actor Ryan Phillippe expresó en un late night show que el "Geocaching es una actividad increíble para realizar en familia".  En la lista también se encuentran el actor Wil Wheaton, de la serie Star Trek, el columnista de rumores Pérez Hilton y el chef y conductor de TV Anthony Bourdain.

Anthony Bourdain, en pleno geocaching.
Anthony Bourdain, en pleno geocaching.