La Corte Suprema de EEUU evalúa si el origen étnico puede ser un factor para las admisiones en las universidades

Una batalla legal que involucra a la Universidad de Harvard y la Universidad de Carolina del Norte ha llegado hasta la máxima instancia legal del país

Foto de archivo del edificio de la Corte Suprema de EEUU (Reuters)
Foto de archivo del edificio de la Corte Suprema de EEUU (Reuters)

La Corte Suprema de Estados Unidos anunció que tomarán pronto una decisión acerca de la legalidad del proceso de admisiones en la Universidad de Harvard y la Universidad de Carolina del Norte, donde el origen étnico del estudiante cobra un rol importante en el proceso de decisión, reviviendo el viejo debate acerca de si la llamada acción afirmativa (tener cupos especiales para minorías) va en contra de los derechos constitucionales.

Las demandas contra las universidades surgen de un grupo conservador llamado Estudiantes por las Admisiones Justas, que se encuentra en contra de la acción afirmativa, alegando que esta política pone en desventaja a los estudiantes asiáticos y blancos, para dar prioridad a estudiantes latinos y afro-americanos.

En el caso de la demanda contra Harvard, una universidad privada de elite, se alega que se está violando la ley federal que explícitamente prohíbe que se discrimine en base al origen étnico en cualquier tipo de programa educativo que reciba fondos federales. En el caso de la Universidad de Carolina del Norte, una prestigiosa universidad pública, la demanda alega que se está violando la enmienda número 14, que garantiza tratamiento igualitario bajo la ley.

Estudiante de la Universidad de Harvard, en Boston, Estados Unidos
Estudiante de la Universidad de Harvard, en Boston, Estados Unidos

“La piedra fundamental de los derechos civiles de nuestra nación es que el origen étnico de un individuo no debe ser ni un obstáculo ni una ventaja en los objetivos de vida de una persona”, decía Edward Blum, un reconocido abogado conservador quien está al frente de Estudiantes por las Admisiones Justas.

La Corte Suprema ha escuchado casos relacionados a las Acciones Afirmativas en varias ocasiones desde 1978, y en la mayor parte de los casos ha fallado a favor del derecho de las universidades a desarrollar sus propios procesos de admisión. La última vez que lo hizo fue en 2016, cuando consideró un caso contra la Universidad de Texas en Austin. Los jueces llegaron a la conclusión de que si la Universidad quiere promover la diversidad entre su alumnado, tiene el derecho a tener sus métodos.

Campus de la Universidad de Carolina del Norte
Campus de la Universidad de Carolina del Norte

Pero este último fallo salió por votos de 4 a 3, con un veredicto escrito por el juez Anthony Kennedy, considerado el voto del desempate entre los jueces más conservadores y los más progresistas. Pero desde entonces Kennedy se ha jubilado y fue reemplazado por el juez Brett Kavanaugh, mucho más conservador. También en estos años se ha sumado la jueza Amy Coney Barrett, también conservadora, lo que hace que la causa en contra de la Acción Afirmativa tenga otras posibilidades hoy en día.

Las universidades utilizan criterios que van más allá de lo académico para admitir estudiantes. Pueden ir desde el desarrollo en deportes, hasta actividades caritativas y también puede haber un peso en la etnicidad del estudiante. Según alegan los demandantes, en Harvard, por el gran número de estudiantes asiáticos que solicitan una vacante en esa universidad, los estudiantes de este grupo reciben calificaciones más bajas en algunas de las categorías subjetivas para que sean menos competitivos, comparados con estudiantes latinos y afro-americanos, que por ser menos los que solicitan vacantes, suelen tener mejores calificaciones para tener más posibilidades de entrar.

Según una corte de apelaciones del primer distrito de Boston, Harvard efectivamente utiliza la etnia de origen del estudiante como uno de los factores a tener en cuenta, pero esto no necesariamente sea algo negativo.

Dada la gran cantidad de casos que la Corte Suprema debe analizar este año, que van desde los mandatos relacionados al COVID 19, hasta la portación de armas, se espera que no haya una definición acerca de las universidades hasta por lo menos octubre de este año.

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