Bill de Blasio, alcalde de Nueva York, durante un acto reciente contra el cambio climático
Bill de Blasio, alcalde de Nueva York, durante un acto reciente contra el cambio climático

Centenares de miles de estudiantes de todo el mundo iniciaron este viernes una jornada de manifestaciones mundiales que se convertirá en la movilización más importante de la historia para generar conciencia en los adultos de la importancia de actuar contra el cambio climático.

Los alumnos de grandes ciudades como Sídney, Manila, Bombay o Seúl fueron los primeros en responder masivamente a la convocatoria lanzada por la joven activista sueca Greta Thunberg para dejar las aulas el viernes y participar en esta huelga escolar simbólica. Tras las manifestaciones en Europa y en las principales ciudades de América Latina, está previsto que la jornada termine en Nueva York, con una enorme manifestación a la que acudirán más de un millón de estudiantes de más de 1.800 escuelas.

No obstante, una noticia de último momento cambió un poco el ánimo imperante en la gran manzana. Se esperaba que miles de maestros participaran de las movilizaciones junto a sus alumnos, pero eso no ocurrirá.

Niños y niñas participan en la Huelga Climática Mundial del movimiento Viernes por el Futuro, en Berlín, Alemania, 20 de septiembre de 2019 (REUTERS/Hannibal Hanschke)
Niños y niñas participan en la Huelga Climática Mundial del movimiento Viernes por el Futuro, en Berlín, Alemania, 20 de septiembre de 2019 (REUTERS/Hannibal Hanschke)

El Departamento de Educación de Nueva York dictaminó que la participación de sus empleados violaría las normas que garantizan un "entorno de aprendizaje políticamente neutro". Por eso, muchas escuelas avisaron el jueves a los padres de sus estudiantes que habían sido canceladas las excursiones organizadas para este viernes con la intención de que la asistencia a la huelga fuera una experiencia educativa.

Cientos de familias expresaron su desilusión con la decisión oficial. Creían que era lo correcto que sus hijos fueran con sus docentes a manifestarse. La semana pasada, el gobierno del alcalde Bill de Blasio había generado entusiasmo al anunciar que el 1,1 millón de alumnos de sus escuelas públicas tendrían autorización a faltar a clases para asistir a las protestas, siempre y cuando tuvieran el permiso de sus padres.

El objetivo de los llamados "Viernes por el futuro" (Fridays for Future) es movilizar a niños de todo el planeta para que presionen a quienes toman las decisiones en el mundo y a las grandes empresas, con el fin de que adopten medidas drásticas que frenen el calentamiento global provocado por la mano del hombre.

Una mujer asoma su rostro a través de una pancarta en la huelga climática mundial celebrada en Tokio, Japón, el 20 de septiembre de 2019 (REUTERS/Kim Kyung-Hoon)
Una mujer asoma su rostro a través de una pancarta en la huelga climática mundial celebrada en Tokio, Japón, el 20 de septiembre de 2019 (REUTERS/Kim Kyung-Hoon)

Las movilizaciones comenzaron siendo un éxito rotundo. Más de 300.000 niños, padres y activistas se manifestaron en las principales ciudades australianas, el doble que en una jornada similar celebrada en marzo. En total están programados más de 5.000 eventos en todo el mundo.

Los estudiantes de Vanuatu, en las islas Salomón, fueron los primeros que salieron a las calles. En Tokio, unas 3.000 personas también protestaron de manera pacífica. "¿Qué queremos?, ¡Justicia climática! ¿Cuándo lo queremos? ¡Ahora!", repetían, mostrando pancartas que decían "No hay planeta B, ¡despierten!".

Personas disfrazadas de animales asisten a una protesta por el cambio climático en Colombo, Sri Lanka, el 20 de septiembre de 2019 (REUTERS/Dinuka Liyanawatte)
Personas disfrazadas de animales asisten a una protesta por el cambio climático en Colombo, Sri Lanka, el 20 de septiembre de 2019 (REUTERS/Dinuka Liyanawatte)

En Indonesia, varios miles de personas salieron a la calle en varias ciudades. "Greta Thunberg nos ha inspirado, pero todo esto no puede hacerlo una sola persona, todo el mundo debe implicarse", decía Deby Natalia, una de las organizadoras de la manifestación de Yakarta.

Las manifestaciones en Indonesia coinciden con importantes incendios que han asolado miles de hectáreas de bosque y provocado una importante nube de humo tóxico en los últimos días. "Pedimos al gobierno que tome acciones firmes contra quienes provocaron los incendios", agregó la activista.

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